lunes, 10 de agosto de 2009

Curar las enfermedades antes de que incluso hayan evolucionado


El virus de la gripe porcina será muy desagradable en el hemisferio norte este invierno. Todas las cepas de la gripe pandémica empezaron siendo leves antes de convertirse en mortal, por lo que las autoridades sanitarias están tomando en serio la amenaza. Ellos saben que si la gripe H1N1 este invierno es más letal estaremos casi indefensos.

La gripe H1N1 no es la única amenaza. Un nuevo agente patógeno podría surgir en cualquier momento, como el virus del SRAS en 2002, o un virus conocido como el que esta detrás de la fiebre de Lassa. Hemos sido relativamente afortunados hasta el momento. Pero nuestra suerte podría agotarse mañana. La "Madre Naturaleza es uno de los peores terroristas" dice Michael Goldblatt hombre que encabeza la empresa Functional Genetics, una empresa de biotecnología de Maryland. "Si nos fijamos en los virus son la mayor amenaza de los tiempos modernos, la mayoría de ellos son desconocidos. ¿Cómo desarrollaremos terapias para el próximo?"


Goldblatt y otros investigadores creen que tienen la respuesta. Ellos están trabajando en una nueva clase de antivirales que deben hacer algo aparentemente imposible: luchar y ser eficaces contra una serie de virus que todavía no han evolucionado. Esto puede sonar demasiado bueno para ser cierto, pero los primeros ensayos de estos fármacos ya están produciendo los primeros resultados alentadores.

La estrategia convencional para el desarrollo de antivirales es "un error". Se busca un medicamento que la bloquea la replicación viral por parte de la unión a una proteína viral. El problema es que cualquier menor mutación que cambia ligeramente la forma de la proteína puede hacer que estos medicamentos sean inútiles, como está sucediendo con Tamiflu. Los cientos de millones de dólares en todo el mundo los gobiernos han gastado el almacenamiento de esta droga puede llegar a ser inútil.



Hay medicamentos antivirales, como los interferones que trabajan contra una amplia gama de virus. Sin embargo, estos fármacos se limitan a acelerar el sistema inmunológico del cuerpo, lo que los hace menos eficaces que los médicos le gustaría.

En 1990 Goldblatt que trabajaba en el Pentágono, comenzó a preguntarse si existía otra estrategia para explotar la debilidad fundamental de todos los virus: su absoluta dependencia de sus anfitriones. Por sí mismos, los virus son más indefensos que los recién nacidos. Ellos pueden reproducirse sólo engañando a sus células huésped haciendo más copias de ellos. ¿Qué sucede si, pregunta Goldblatt, si se desactivan algunos receptores de proteínas que son esenciales para la replicación viral, pero no para la supervivencia de la célula huesped? Se podría bloquear la reproducción viral sin matar la célula sana.

Goldblatt comenzó a poner su idea a prueba. Él y sus colegas buscaron un gen en el momento antes de la exposición a los virus como la gripe. Esta investigación concluyó con la identificación de más de cien proteínas humanas que el virus de la gripe necesita replicar pero que las células pueden sobrevivir sin ellas.

Ya se han empezado los primeros ensayos en humanos de estos nuevos antivirales que no van directamente contra el virus sino van dirigidos al cuerpo de acogida. Aunque todavía se está en los albores de esta investigación el fúturo es prometedor.

Fuente: News Scientist

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