sábado, 30 de octubre de 2010

La Mano Negra. Jerez siglo XIX.

En febrero de 1872 el gobierno de Amadeo I de Saboya preocupado por las reivindicaciones de la Internacional de los Trabajadores, propuso a los Gobiernos europeos, la cooperación y la coordinación de todos los Estados, para evitar que los trabajadores organizados pudieran conseguir la jornada de trabajo a 9 horas. En aquellos tiempos la jornada laboral era de 14 a 16 horas diarias.

Casi 60.000 personas vivían por aquel entonces en Jerez de la Frontera. Una ciudad que por aquellos tiempos ocupaba los primeros lugares en cuanto al comercio exterior, tierra de la crianza de vinos y brandys. La nobleza ablasonada comparte vecindad con pequeños comerciantes, entre unos y otros una masa jornalera miserable y hambrienta. Hacia el año 1878 coincidiendo con el germen del movimiento obrero apareció "La Mano Negra", una supuesta sociedad secreta criminal, integrada por campesinos.


Jerez siglo XIX

El movimiento de los trabajadores en aquel tiempo, estaba intentando conseguir mejoras tanto laborales como de dignidad, en este aspecto se enmarca la valoración de la mujer como ser en igualdad con respecto al hombre, eran demasiadas pretensiones para una sociedad tan inmovilista.

Fruto de la detención en la comarca de Jerez de Isabel Luna, una joven de 23 años acusada de incitar a las mujeres a que formaran parte de la Internacional, se propagó el rumor que muchas mujeres del servicio doméstico, estaban afiliadas. Como consecuencia muchas familias ricas, despidieron al servicio doméstico por simple recelo, contratando mujeres de otras provincias.

Las calamidades alcanzan carácter alarmante en el verano de 1882. La sequía, las malas cosechas y los altos precios desesperan a la población jornalera. Se producen asaltos a las tiendas y a los repartidores de pan.
Muchas familias de Andalucía emigran a otras regiones más prósperas de España y de América.

Los propietarios de las tierras, presionan al alcalde y al gobernador, éstos a su vez al Ministro del Interior que ya tenía informes del movimiento obrero en la zona, por medio del coronel de la Guardia Civil en Cádiz. El ministro envía un contingente de guardias civiles. Mientras se suceden las manifestaciones, los caciques consiguen la intervención de las fuerzas de seguridad.

Por aquel entonces España tenía las colonias de Cuba y Filipinas donde mandaban a soldados por un tiempo de tres años, los ricos pagaban seis mil reales y libraban a sus hijos del servicio militar obligatorio. Había una gran brecha entre los ricos y los pobres, las tensiones estaban a flor de piel. El ministro del Interior aconsejado por los informes de la Guardia Civil manda otros cien agentes a Jerez para reforzar a los ya existentes en la ciudad.

Desde 1881 las organizaciones obreras eran legales, el movimiento obrero organizado provoca gran preocupación al Gobierno de Cánovas, que se prepara para dar una solución drástica al problema. Para ello busco funcionarios ambiciosos de total garantía, que pudiesen seguir a ciegas las directrices del Gobierno. De entre éstos destaca el coronel, Jose Oliver, forjado en las guerras de las colonias, que se pasó a las fuerzas de Orden Público con el grado de capitán, él sería el encargado de ocuparse de "La Mano Negra".

Archivo:Canovas2.jpg
Cánovas


En connivencia con la prensa, se elabora un plan, para detener en masa a afiliados a asociaciones socialistas y anarquistas. La prensa colabora para identificar a estos trabajadores con la terrible organización secreta. El Gobierno necesita dividir al movimiento obrero, su prioridad es dividir a Andalucía del resto del movimiento obrero del Estado. La táctica es sencilla, detenciones y encarcelamientos de trabajadores, con el apoyo de una prensa adicta que difunda la existencia de una organización criminal en Andalucía.La prensa culpaba de todos los robos y fechorías que se cometían en Andalucía, a los internacionalistas obreros. Afirmaban que estaban organizados en la "Mano Negra".

Para frenar el auge del movimiento obrero, el gobierno necesita delitos de sangre, para relacionarlos con la "Mano Negra". Así algunos medios de comunicación atribuyeron a la sociedad secreta hasta 14 asesinatos, sin en que ningún caso se pudiese demostrar su relación. Por éstos "crímenes" fueron procesadas más de 400 personas.

Las cárceles de Jerez y Cádiz eran insuficientes para albergar a tantos detenidos. Se produce una alarma social sin precedentes,  el propio Leopoldo Alas "Clarín" que era reportero del díario "El Día" comenta la situación en una de sus crónicas.

  " Sólo en Jerez se cree que los afiliados a las organizaciones campesinas llegan a los 4000 mil personas, si fuera cosa de pensar que en un pueblo como éste hubiese 4000 asesinos, no habría más remedio que pedir el fuego del cielo para ésta ciudad tan corrompida. Pero eso prueba su falsedad por la fuerza del absurdo, puede haber 4000 fanáticos, pero no 4000 hombres con la vocación de la matanza, el robo y la destrucción. "


El coronel de la Guardia Civil de Cádiz facilitó la labor del Gobierno, pues tenía una relación de instigadores de los pueblos de la provincia, que la usó para decapitar al movimiento obrero. El comandante Pérez Monforte quién afirmaba que había encontrado el reglamento de "La Mano Negra" debajo de una piedra, es el principal perseguidor de los jornaleros a los que encarcela sin temblarle el pulso.

El efecto de la prensa en la opinión pública fue determinante, los periódicos de la época decidieron aliarse con las tesis de las autoridades. Así no dudaban en hacer pasar a los detenidos como miembros de una banda criminal, para ello utilizaron el supuesto reglamento de "La Mano Negra". La fuerte campaña de la prensa contra los internacionalistas andaluces, hicieron que los demás movimientos obreros del país se apresuraran a desmarcarse de las organizaciones andaluzas.

Cuatro fueron los procesos a "La Mano Negra".

- El crimen de Arcos de la Fra.
- El crimen de los venteros Nuñez.
- El homicidio de la Venta del empalme.
- El crimen de la Parrilla.

Éste último proceso a 17 jornaleros por el asesinato de un compañero, el "blanco" de Benaocaz. A consecuencia de éste procedimiento el más importante, fueron detenidas e interrogadas más de 600 personas. Curiosamente ninguna de éstas causas fueron por matar a ricos o quemar campos, que según las autoridades eran los objetivos para lo que se había fundado "La Mano Negra".

A finales del mes de enero de 1883 la guardia civil detiene a numerosos trabajadores, entre ellos los supuestos implicados en "El crimen de la Parrilla". Un testigo anónimo acusa a los hermanos Corbacho de haber asesinado al "blanco" de Benaocaz. La Guardia Civil gracias a un testimonio anónimo encuentra el cádaver del "blanco". Los forenses indicaron que al cadáver no se le podía practicar la autopsia por el estado de putrefacción en el que se hallaba. Los detenidos son obligados a reconocer el cadáver pero ninguno señala taxativamente que sea el "blanco" de Benaocaz. Sólo su hermano lo reconoce por las prendas que vestía, hecho que le sirve al fiscal para señalar que es el cadáver de Bartolomé Gago "el blanco" de Benaocaz.


Detenidos crimen del "Blanco" de Benaocaz

Según el sumario los hermanos Corbacho jefes del movimiento obrero en San José del Valle, reunen a unos jornaleros y señalan al "blanco" para que sea asesinado. Los jornaleros según el fiscal acatan la orden de Pedro Corbaño pues el reglamento de "La Mano Negra" señala la pena de muerte a los que no acaten las ordenes de la dirección de la sociedad secreta. Según el sumario fue asesinado con dos tiros por la espalda en diciembre de 1882. Éstos testimonios fueron sacados a golpes de tortura dignos de la Inquisición.

Mientras tanto la situación en Jerez era calamitosa no había nada que comer, la ciudad estaba llena de hambrientos. Las condiciones laborales eran terribles con jornadas de sol a sol, impuesta por la patronal. Además se añadía ahora un calvario de persecución y cárcel por el grave delito de pedir salarios más dignos y menos horas de trabajo.

El sumario con cuatro mil folios fue terminado en el tiempo récord de tres meses, y el juicio fue señalado para el 5 de junio de 1883, justamente el día en el que se iniciaba una huelga indefinida en la ciudad contra las condiciones de trabajo en el campo. Como estaba previsto ambas cosas levantaron una gran expectación, había reporteros venidos de todas partes, era el primer juicio público que se iba a celebrar en España.

La huelga había comenzado y el alcalde de Jerez publicó un bando en que obligaba a los trabajadores, a aceptar las condiciones impuestas por los propietarios. Los jornaleros se negaron tajantemente. Mientras tanto en el juicio a los trabajadores se les acusó de pertenecer a "La Mano Negra" ante la sorpresa de los mismos y la incredulidad de la defensa. El juez aceptó el reglamento como prueba aunque no estuviese en el sumario, además de aceptar que el cadáver putrefacto pertenecía al "Blanco" sin que hubiese nadie que lo hubiese corroborado fehacientemente.

El Gobierno ordena al Capitán General de Andalucía, Camilo García de Polavieja,  que los militares sustituyan a los jornaleros en el campo, al tiempo que se radicalizan las medidas contra los huelguistas, hasta el punto que son detenidos más de 5.000 trabajadores.

Las declaraciones de los acusados se hicieron por separado sin que ninguno de los mismos escucharan la versión de otro de los imputados, ante la protesta de los abogados defensores. Todos los acusados declararon que no habían ni oído hablar de "La Mano Negra" y que sus declaraciones en el sumario contrarias habían salido a base de palizas y torturas. Todos menos los hermanos Corbacho, reconocieron que pertenecían a una asociación de trabajadores legalizada.

Con los militares en el papel de campesinos, se produce una situación grotesca, Polavieja ve insuficiente los salarios y negocia con los terratenientes nuevas condiciones laborales, bajo la amenaza de la retirada de su tropas. Finalmente las condiciones pactadas con el ejército eran muy superiores a las que pedían los jornaleros en sus reivindicaciones.

El juicio continuaba con la declaración del padre del "Blanco" que indicó que había recibido una carta de su hijo en fechas posteriores a la muerte datada del mismo, cosa que ni tan siquiera se investigó. El fiscal puso todo su ímpetu en relacionar el asesinato con "La Mano Negra" aunque no hubiese ninguna pista que lo relacionase.

En el exterior poco a poco va decayendo la fuerza obrera, la represión consigue su objetivo, los líderes obreros están encarcelados y el hambre hace mella entre los trabajadores. El Diario de Cádiz publica el 13 de junio la noticia del fin de la huelga.

Concluida la huelga y el juicio sólo queda esperar la sentencia ante un clima de terror que embargaba todo. La Audiencia de Jerez condenó a siete de los imputados a la pena de muerte.Pedro Corbacho Lagos Francisco Corbacho Lagos, Bartolomé Gago de los Santos, Manuel Gago de los Santos, Cristóbal Fernández Torrejón, José León Ortega y Gregorio Sánchez Novoa. Otros ocho a 17 años de cárcel y cuatro meses y uno salió absuelto: Juan Cabezas.

Los defensores de los acusados manifestaron su intención de recurrir al Tribunal supremo, y así lo hicieron. La Sala Segunda del Tribunal Supremo publica una sentencia que es un terrible para los condenados en Jerez. No sólo no se conmutan las penas de muertes, sino que éstas se elevan a quince condenas a morir en el garrote vil o sea a la totalidad de los procesados.

Esto provoca múltiples protestas en toda España, incluso de los Colegios de Abogados, por parecer a todas luces excesiva la sentencia del Tribunal Supremo. Es probable que el Consejo de Ministros se viera influenciado por dichas protestas, ya que decide indultar a siete de ellos, a todos excepto a Juan Ruiz. Cayetano de la Cruz decidió quitarse la vida en la cárcel y José León Ortega se volvió loco.

El viernes 14 de junio de 1884 los acusados entran en capilla, un funcionario reparte las mortajas que los condenados deben ponerse ellos mismos. Aprovechando la onomástica de San Antonio de Padua, el santo del Presidente del Gobierno, los reos le piden clemencia por medio de dos telegramas para que interceda ante el Rey Alfonso XII para que dicte el indulto. Pasada la medianoche se recibe un telegrama de Cánovas que indica que "pese a sus deseos no es aconsejable solicitar al Rey el indulto de los reos". Curiosamente el Rey se negó a firmar las condenas de muerte y delegó en su primer ministro, Antonio Cánovas del Castillo.


                                                                                                                                
La mañana del 15 de junio la ciudad se despierta para ver otra ejecución, sabiendo que no sería la última que vería aquella generación.

Fuente: La Mano Negra. Canal Historia

http://www.documaniatv.com/historia/la-mano-negra-video_00a379a61.html

Fotos:
Foto1. Gente de Jerez
Foto 2: Wikipedia inglesa
Foto 3: Identidad andaluza
Foto 4: Bp blogspot

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