martes, 13 de noviembre de 2012

Volando a través de un hongo nuclear


Tan pronto como las puertas del avión se abrieron, ese 28 de abril 1958, el piloto Joe Pasquini salió corriendo del avión lo más rápido que pudo. Era la primera vez que lo hacía, pero aquel no había sido el típico vuelo. Esa mañana, él y su tripulación habían visto la explosión nuclear más grande de Gran Bretaña y habían volado deliberadamente a través del hongo radiactivo. Cuando regresaron de la misión, fueron llevados a un área de descontaminación.

Teniente de vuelo a bordo de José Pasquini HMNZS Pukaki
Joe Pasquini. FUENTE

Durante la Guerra Fría, y aunque Gran Bretaña ya no era una superpotencia mundial, en 1947 se tomó la decisión de unirse a los EE.UU. y a Rusia como el tercer país capaz de producir armas nucleares. En octubre de 1952, el Reino Unido llevó a cabo su primera prueba con armas nucleares, la explosión de una bomba en el interior de la fragata HMS Plym.







Siguieron otras pruebas nucleares en el Océano Pacífico entre mayo de 1957 y septiembre de 1958. La bomba de hidrógeno que Pasquini y su tripulación vio ese 28 de abril de 1958 tenía el nombre en clave de "Grapple Y" y con tres megatones, sigue siendo la bomba nuclear más potente jamás probada por los británicos. Pasquini no tenía ni idea de que iba a tomar parte en la misión. Recibió una llamada para ir a Australia para ser parte del Escuadrón 76. Cuando llegó a Adelaida, Pasquini fue informado acerca de la misión.

La prueba se hizo en la Isla de Navidad, un pequeño punto en el mapa en medio del Océano Pacífico. En el día de la prueba, él y el resto de su tripulación estaban en su avión al amanecer. El exterior del avión, se había recubierto con una cera blanca que se suponía que capturaría las partículas radiactivas y podría ser limpiado después.

FUENTE

A su tripulación se les ordenó tomar muestras de la bomba después de que hubiera estallado. Volaban a 46.000 pies, escuchando la cuenta regresiva, tras estallar la bomba volaron hacía el objetivo a unas 35 millas de distancia. Se detonó a 8.000 pies, pero hasta con los ojos cerrados, se podía ver la luz, hasta casi un minuto después el resplandor no cesó.

Tan pronto como eso ocurrió, el hongo había pasado sobre ellos, Pasquini miró por la ventana y tenía otra sorpresa, la lluvia radiactiva, lluvía a 46.000 pies. La medición interna de radiación del avión se puso al máximo, exponiendo a todos los tripulantes a altas dosis de radiactividad. Pero esta no fue la única prueba en la que participó Pasquini, voló a través de otro hongo atómico durante las pruebas Grapple Z, y vio tres pruebas de bombas nucleares en tierra.

Canberra B6 volar más allá de la nube de hongo de una prueba nuclear Grapple
FUENTE

Pasquini hoy en día tiene 79 años y vive en los EE.UU., Pasquini ha luchado contra el cáncer en siete ocasiones. El piloto atribuye sus enfermedades y las de sus hijos, a los efectos de la exposición a la radiación.




El Ministerio de Defensa Británico dice que las tasas de cáncer en los veteranos de las pruebas nucleares no son peores que en los miembros normales de la población, y un grupo de veteranos recientemente perdió las reclamaciones de indemnización ante el Tribunal Supremo. A diferencia del gobierno británico, las autoridades estadounidenses han pagado una indemnización a sus veteranos de los ensayos nucleares. Pasquini se siente traicionado por el gobierno británico que no ha reconocido su sacrificio y el de otros arriesgando su vida en estas pruebas nucleares.


Vía: BBC


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