miércoles, 26 de junio de 2013

La sorprendente historia del lápiz


El lápiz moderno fue inventado en 1795 por Nicholas-Jacques Conte, un científico que servía en el ejército de Napoleón. El material mágico que contiene un lápiz lo llamamos grafito. Fue descubierto en Europa en Baviera, en el inicio del siglo XV, aunque los aztecas lo habían utilizado como un marcador varios cientos de años antes. Poco antes de 1665, un depósito enorme de grafito fue descubierto en Seathwaite Fell, cerca de Borrowdale, Cumbria, Inglaterra. Los lugareños descubrieron que era muy útil para marcar ovejas. Este depósito particular de grafito era extremadamente puro y sólido, y podría ser fácilmente aserrado en barritas. La palabra "grafito" fue utilizada generalmente a partir de 1789, derivando de la palabra griega "graphein" que significa "escribir".

Conte  FUENTE

La industria del lápiz floreció en la zona y se abrió la primera fábrica en 1832, y la Cumberland Pencil Company acaba de celebrar su 175 aniversario, aunque las minas locales están cerradas y los suministros de grafito provienen de Sri Lanka y otros lugares lejanos. Los lápices de la Cumberland Compàny fueron los de más alta calidad, ya que el grafito utilizado no desprendía ningún polvo y marcaba el papel muy bien.

FUENTE

Fueron los italianos los primeros en idear una sujeción de madera para los lápices. La pareja Simonio y Lyndiana Bernacotti fueron los primeros que crearon diseños para el lápiz moderno de madera; sin embargo, su versión era chata, ovalada, un tipo de lápiz muy compacto. Al principio ahuecaban un cilindro de madera de enebro para luego insertar la mina de grafito. Poco después crearon una técnica mejorada: preparaban dos medio cilindros de madera, colocaban entre ellos la mina de grafito y luego pegaban las dos mitades. Esencialmente, el mismo método sigue vigente hoy día.

El proceso de Conte para la fabricación de lápices consistía en "asar" una mezcla de agua, arcilla y grafito en un horno a más de mil grados. Dándole una forma cuadrada, poligonal o redonda, dependiendo del uso que se le va a dar al lápiz. La dureza o suavidad de la final lápiz se pueden determinar mediante la cantidad que se añade de arcilla y grafito en la mezcla.

Los colonos estadounidenses no importaron los lápices de Europa hasta después de la Guerra de Independencia de los Estados Unidos. Se dice que William Munroe, ebanista en Concord, Massachusetts, hizo los primeros lápices de madera estadounidenses en 1812. El método de fabricación de lápices de Munroe era cuidadosamente lento, y en la ciudad vecina de Acton, Ebenezer Wood automatizó este proceso,  para ello utilizó la primera sierra circular en la producción del lápiz y construyó las primeras cubiertas de lápiz hexagonales y octogonales como las que tenemos hoy. Ebenezer no patentó su invención y compartía sus técnicas con quien le preguntara. Uno de ésos era Eberhard Faber, de Nueva York, que se convirtió en el líder de la producción del lápiz.

John Eberhard Faber  FUENTE

La dureza o suavidad de la final lápiz se pueden determinar mediante la cantidad que se añade de arcilla y grafito en la mezcla. Los fabricantes de lápices comerciales suelen vender 20 grados de durezas diferentes en los lápices. Desde el más suave, 9B, a los más duros 9H, con el valor intermedio más popular, HB, situada a medio camino entre H y B. "H" significa duro y 'B' significa negro. Cuanto mayor sea el número B, más grafito se queda en el papel.

File:Valores del Lápiz.jpg
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Lo extraño del grafito es que uno de los sólidos más suaves conocidos, y uno de los mejores lubricantes debido a que los seis átomos de carbono que unen para formar un anillo puede deslizarse fácilmente sobre los anillos adyacentes. Sin embargo, si se cambia la estructura atómica, hay otra forma cristalina del carbono puro, el diamante, que es uno de los sólidos más duros conocidos.


Vía: BrainPickings

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