miércoles, 7 de mayo de 2014

Phineas Gage: El hombre con el cerebro agujereado por una barra de hierro


El 3 de septiembre 1848, a eso de las 4:30 de la tarde, un capataz del ferrocarril llamado Phineas Gage tuvo un accidente y sufrió daños severos en el cerebro, específicamente en la parte del lóbulo frontal.

La Rutland and Burlington Railroad habían contratado a la cuadrilla de Gage para eliminar rocas duras que había cerca de Cavendish, Vermont. Gage tenía fama de ser el mejor capataz de los alrededores. Una de sus funciones era colocar cargas explosivas en agujeros taladrados en la roca. Para ello llenaba el agujero de pólvora, colocaba un detonador, y finalmente lo tapaba con arena y aplastaba la arena con una pesada barra de metal. Ese día Phineas en un descuido olvidó echar la arena antes de presionar con la barra, por lo que al hacerlo hubo una chispa que hizo que explotase la pólvora. Esta explosión a su vez provocó que la barra de metal saliese disparada atravesando el cráneo de Gage y aterrizando a casi 30 metros de distancia.

El impulso de la varilla lanzó Gage hacia atrás, sorprendentemente, no perdió el conocimiento. Él se sintió lo suficientemente fuerte para subir en un carro de bueyes, y ser transportado hacia el hotel donde se alojaba, donde le acomodaron en una silla en el porche. El primer médico en llegar pudo ver, incluso desde su carruaje, el agujero sobresaliendo del cuero cabelludo de Gage. Gage saludó el doctor inclinando la cabeza y diciéndole: "Aquí vas a tener suficiente trabajo." No tenía ni idea de cómo de proféticas serían esas palabras. El "trabajo" continúa hoy en día, 166 años más tarde.

Phineas Gage   FUENTE

Cuando los lóbulos frontales de Gage fueron reducidos a pulpa, con un corte limpio, según el doctor Harlow en un relato que escribió 20 años después, el se convirtió en un sociópata, tan simple como eso. Esta historia ha tenido una enorme influencia en la comprensión científica y popular del cerebro. Implica que cada vez que la gente sufre un daño grave en lo lóbulos frontales, algo esencialmente humano desaparece.

Trabajos recientes, sugiere que gran parte de la historia de Gage es una tontería, una mezcla de prejuicio científico, y licencia "artística". Cada generación parece rehacer a Gage a su propia imagen, y sabemos muy pocos datos concretos sobre su vida y comportamiento post-accidente. Algunos científicos argumentan ahora que, lejos de volverse hacia el lado oscuro, Gage se recuperó después de su accidente y volvió a algo así como una vida casi normal que de ser cierta, podría transformar nuestra comprensión sobre la capacidad del cerebro para autorenovarse. El psicólogo e historiador Malcolm Macmillan, de la Universidad de Melbourne, ha documentando errores sobre el caso Gage durante 40 años.

Como cité antes la información de primera mano más importante proviene de John Harlow, un médico rural que fue el segundo en atender a Gage el día del accidente. Según Harlow el afeitó el cuero cabelludo de Gage y le extrajo fragmentos de cráneo de la herida, en ese periodo de tiempo Gage estuvo vomitando cada 20 minutos, ya que la sangre y trozos del cerebro, se deslizaban por la parte posterior de la garganta y le daba arcadas. Increíblemente, Gage permaneció consciente durante los dos días que duraron las curas de Harlow.A los pocos días, sin embargo, su salud se deterioró. Su cerebro se hinchó y empezó a delirar. Su cerebro desarrolló una infección por hongos y entró en coma. Un ebanista local tomó medidas para un ataúd.

Catorce días después Harlow realizó una cirugía de emergencia, en la cual Gage perdió la visión en su ojo izquierdo. Su salud se estabilizó y volvió a su casa en New Hampshire, junto con su barra de hierro, que comenzó a llevar con él a todas partes."

Dr Harlow   FUENTE

El Dr. Henry Bigelow llevó a Gage a la Escuela de Medicina de Harvard para una evaluación formal en 1849. El informe de Bigelow decía que Gage había recuperado sus facultades físicas y mentales. Sin embargo, como era común en los exámenes neurológicos de entonces, Bigelow probablemente sólo probó en Gage sus déficits sensoriales y motoros. Y ya que Gage todavía podía caminar, hablar, ver y oír, Bigelow concluyó que su cerebro tenía que estar bien.

La evaluación de Bigelow engranaba bien con el consenso médico de la época, que sostenía que los lóbulos frontales no eran muy importantes en la función cerebral. Los científicos de hoy en día saben que los lóbulos frontales contribuyen a casi todas las actividades del cerebro. El área prefrontal, de los lóbulos desempeña un papel especialmente importante en el control de impulsos y en la planificación.

File:Henry Jacob Bigelow c1854.jpg
Dr Bigelow  FUENTE

Pero aún hoy en día los científicos sólo tienen una vaga idea de cómo los lóbulos prefrontales ejercen ese control. Y las víctimas de lesiones prefrontales todavía pueden aprobar los exámenes neurológicos con gran éxito. Aunque la personalidad puedes cambiar, y personas con daño prefrontal suelen hacerlo. Este no es el tipo de déficit que un extraño descubriría en una breve conversación. Pero los amigos y la familia son muy conscientes de que algo está pasando.

Harlow decía que Gage se había vuelto caprichoso, le irritaba cualquier restricción a sus deseos, y el dinero dejo de importarle. Sus amigos decían que Gage" ya no era Gage ". Como resultado de este cambio, el ferrocarril se negó a reincorporar Gage como capataz. Él comenzó a viajar alrededor de Nueva Inglaterra exhibiendo su fatalidad y la barra de hierro.. Esto incluyó una temporada en el Museo Barnum de Nueva York. Por un centavo más, los espectadores escépticos podrían ver su cerebro debajo de su cuero cabelludo. Gage finalmente encontró un trabajo estable como conductor de un coche de caballos en Nueva Hampshire.

Museo Barnum  FUENTE

Macmillan resume que esto solo es una caricatura de Gage. Macmillan lo llama "licencia científica". "Cuando nos fijamos en las historias que se cuentan acerca de Phineas", dice, "se tiene la impresión de que los científicos están cayendo en algo así como licencia poética-para hacer la historia más viva, para encajar con sus ideas preconcebidas ".

Con Gage, lo que los científicos creen que "debería" haber sucedido está matizado por su conocimiento en los pacientes modernos. El daño en el lóbulo prefrontal se asocia con una tasa posterior ligeramente más alta de conducta delictiva y antisocial. Los historiadores también saben, como es lógico, que los mitos tienen más poder para permanecer cuando las historias son buenas y la de Gage es verdaderamente sensacional.

Con el desarrollo de las nuevas tecnologías de exploración y de la computadora, un nuevo capítulo en los estudios de Gage se ha abierto en el último cuarto de siglo. Por desgracia, nadie conserva el cerebro de Gage cuando murió, así que los científicos examinan su cráneo y la barra de hierro, que se exhiben en el Museo de Anatomía Warren en la Escuela de Medicina de Harvard.

FUENTE

En 2012, el experto en neuroimagen Jack Van Horn dirigió un estudio en el cráneo de Gage. El estudio de Van Horn tamiza a través de millones de trayectorias posibles de la barra de hierro y argumenta, que esta nunca cruzó hacia el hemisferio derecho. Un modelo en ordenador del cráneo de Gage muestra una reconstrucción de la trayectoria más probable tomada por la barra. Según Van Horn, Gage podría haber mostrado síntomas clásicos de la enfermedad de Alzheimer, tales como cambios de humor y la incapacidad para completar tareas, pero no deja de ser una conjetura sofisticada.

A rendering of the Gage skull with the best fit rod trajectory and example fiber pathways in the left hemisphere intersected by the rod.
FUENTE

Esa ignorancia no ha frenado la especulación. Phineas Gage renace cada generación, como un hombre diferente. Su historia, sin duda capta la imaginación de la gente y enciende su interés en la neurociencia.



Vía: Slate

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