martes, 24 de junio de 2014

URSS: Rock and roll en radiografías


Los hipsters no son un invento actual. Incluso la URSS de Stalin los tenía. Se les llamaba stilyagi Ellos eran fans de la cultura occidental, en particular de la música, (jazz, boogie, y rock 'n' roll). Pero en la década de 1950, al menos que tuvieses una radio cerca de la frontera, no había manera de escuchar rock 'n' roll. Los stilyagi se las tuvieron que ingeniar para conseguir estas músicas occidentales. La solución consistió en grabaciones caseras en radiografías ya utilizadas era la llamada "bone music".


Stilyagi. Imagen de la película del mismo nombre de 2008  FUENTE

Debido a que el vinilo era escaso en la Unión Soviética, el stilyagi buscaba en los contenedores de residuos hospitalarios para encontrar radiografías desechadas, que eran abundantes y baratas. Usando un cortador de disco, copiaba grabaciones de música occidental que lograban introducir en la Unión Soviética a través de países satélites como Hungría. Copiaban el sonido en la radiografía, cortaban un círculo con unas tijeras, y utilizaban un cigarrillo para hacer el agujero central, lo que permitía reproducir la grabación en cualquier plataforma giratoria.

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Las grabaciones eran de una calidad muy baja, pero muy baratas: Un disco costaba alrededor de un rublo en el mercado negro. Una red de distribuidores de "bone music" apareció, su nombre "roentgenizdat" un nombre que provenía de Roentgen y el Samizdat, una  red clandestina que reproducía publicaciones censuradas en todo el bloque soviético. Al poco tiempo el Roentgenizdat distribuía millones de grabaciones en formato "Rayos-X"

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Este mercado no duró mucho tiempo pues las autoridades soviéticas a finales de la década de los 50 acabaron con los distribuidores más importantes del Roentgenizdat. En la década de 1960, los jóvenes leninistas del Komsomol le dieron la puntilla a la "bone music". Hacían patrullas que cazaban a los distribuidores y confiscaban todas las grabaciones que encontraban.

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Con el tiempo la industria de la música occidental tuvo su propia versión de la bone music. Se llamaron flexi-discos, y al igual que las grabaciones en las radiografías, eran grabaciones en láminas de vinilos delgados y flexibles, que se distribuían en revistas, incluso en cajas de cereales.

Vía: Fastcodesign 

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