lunes, 23 de marzo de 2015

Ignác Semmelweis: El ángel de las parturientas


A mediados del siglo XIX, aún no se conocían los principios de la transmisión de las enfermedades infecto-contagiosas. La mortandad de las parturientas era muy alta por la fiebre puerperal. Morían cuatro de cada diez mujeres al dar a luz.

En el hospital de Viena, un joven médico húngaro de origen alemán, llamado Ignác Semmelweis (1818-1865) observó que la incidencia de muerte por fiebre puerperal era más alta cuando a las parturientas la atendían estudiantes de medicina en vez de comadronas. La razón era que los médicos llegaban al paritorio desde la sala de autopsias donde practicaban médicina forense, llenos de gérmenes infecciosos, llevando la muerte a las mujeres que daban vida.

Semmelweis  FUENTE

Semmelweis instaló lavabos en la sala de partos y la recomendación a los obstetras de que se lavaran las manos con una solución de cal clorurada antes de atender los nacimientos. La mortalidad se redujo al 1% pero sus colegas médicos, sabotearon la técnica de lavado de manos inventada por Semmelweis. Llegan a afirmar que no es posible reproducir los resultados de su experimento, y que ha falseado las estadísticas obtenidas. El 20 de marzo de 1849 Semmelweis es expulsado del Hospital.

Hospital de Viena: Semmelweis enseñando a sus alumnos 

Falleció a los 47 años en la Maternidad de San Roque de Budapest. Dos décadas después las teorías de Pasteur, Koch y Lister confirmaron el valor científico de las prácticas de Semmelweis. Hoy es considerado una de las figuras médicas pioneras en antisepsia y prevención de la infección nosocomial o iatrogenia.

Vía: Miniaturas Radio 5


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