viernes, 17 de abril de 2015

La iglesia de los huesos de Milán


La estatua de la Virgen María con el Niño y un leve parpadeo de velas nos reciben a la entrada de la iglesia, de San Bernardino Alle Ossa. Lo normal en cualquier otra iglesia católica en Italia. Pero tras introducirnos en ella se revela como un lugar horripilante. Un oscuro, corredor nos lleva a una capilla macabra ornamentada con huesos humanos, con cientos y cientos de calaveras en sus paredes. Bienvenidos a San Bernardino Alle Ossa, la iglesia de los huesos.


Imagen: Andrea Di Cesare
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Image: Celeste Damiani
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San Bernardino Alle Ossa muestra la historia más oscura de Milán. La iglesia está eclipsada ​​por la catedral de Milán, que se encuentra a pocos metros de distancia; lo que hace que la iglesia parezca discreta. La iglesia tiene una historia que explica su sombría decoración. Sus orígenes se remontan al siglo XII, cuando un hospital fue construido frente a la Basílica de San Esteban Mayor, una iglesia del siglo V. Al lado del hospital se construyó un cementerio. A principios del siglo XII, el cementerio había alcanzado su máxima capacidad; y en la iglesia se ubicó un espacio para albergar los huesos de los muertos a partir de 1210.


Image: Deathbywater
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En los siguientes siglos la iglesia era un lugar relativamente modesto de adoración. Sin embargo, en 1642 el campanario de la Basílica de San Esteban el Mayor cayó encima de la iglesia y su cámara de huesos. Debido al accidente, la iglesia fue seriamente dañada y se encargó la remodelación a uno de los grandes escultores de Milán, Giovanni Andrea Biffi. El trabajo de Biffi también se puede ver el interior de la catedral de Milán, donde sus figurines hermosos e increíblemente ornamentados se ven encima del coro. En 1679 Biffi utiliza los huesos almacenados en el lugar para arreglar los muros del osario, y adorna el espacio con cráneos y partes de esqueletos.


Image: Diane Worland
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En 1712, la iglesia sufrió un incendio. El osario, sin embargo, no resultó dañado. Después de esto, el osario se convirtió en una estructura diferente a la iglesia que a partir de entonces dedicó su culto a San Bernardino de Siena. El arquitecto Carlo Giuseppe Merlo fue el encargado de diseñar su nuevo oratorio en 1717; su diseño se completó finalmente en el siglo XVIII y se mantiene hasta nuestros días. Merlo, como Biffi, también participó en la construcción de la catedral de la ciudad.

En el osario: hay un mural en su techo abovedado del artista veneciano Sebastiano Ricci realizado en 1695. Aunque el visitante apenas desvía la atención de los elementos más macabros del lugar. Apilados detrás de alambres hay calaveras, tibias hasta el muslo y brazos representando símbolos religiosos.
Algunas leyendas dicen que los huesos pueden tener un oscuro secreto, pueden ser los restos de víctimas de los arrianos, otras voces comentan que pueden pertenecer a descendientes ilícitos de la nobleza milanesa.


Imagen: El Vagabond Experto
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Image: Pierangelo Zavatarelli
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Imagen: Andrea LaMedica
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La realidad, y lo más seguro es que son restos del hospital cercano, que antes comentaba. No hay seperación entre los huesos de los pecadores y los justos, excepto en una sección que contiene los cráneos de los presos ejecutados, la mayoría de los cuales, fueron decapitados .

Vía: Scribol

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