miércoles, 16 de septiembre de 2015

El lago de los esqueletos


Durante un mes al año, las aguas heladas del lago Roopkund se derriten lo suficiente para revelar restos óseos de 200 personas que perecieron en la región hace 1.200 años. El lago está enclavado a 4.800 metros en el Himalaya indio bordeando Nepal y sólo se puede acceder a pie en una caminata de cinco días. Debido a estas condiciones, los científicos estiman que todavía podría haber 400 cuerpos sin descubrir.

Lago Roopkund  FUENTE

Este hallazgo macabro fue descubierto por un guarda forestal británico en 1942, e inspiró inmediatamente leyendas para explicar las identidades del misterioso grupo de excursionistas muertos. Se postuló primero que eran soldados japoneses que habían muerto al cruzar la zona durante la Segunda Guerra Mundial. Pero eso fue desacreditado por la datación de los huesos. Otros creían que eran los restos de Zorawar Singh y su ejército, que se perdieron a su regreso del Tíbet. Otros teorizaron que los cuerpos eran el resultado de una batalla, epidemia, deslizamiento de tierra, o un suicidio ritual.

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Durante décadas, la causa de la muerte quedó sin resolver. Pero medio siglo después, las pruebas de ADN mostraron que los huesos pertenecían a dos grupos separados que viajaban juntos y murieron golpes en la cabeza y los hombros. Un equipo de científicos llegó a la conclusión de que uno de los grupos era una tribu de peregrinos y el otro grupo, eran porteadores contratados para llevar su equipaje. Ambos grupos murieron cuando una tormenta de grandes granizos acabó con ellos.Es la única explicación plausible para que hubiese tantas personas con el mismo tipo de lesiones en el mismo momento.

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Junto con los restos óseos, también se encontraron varios cuerpos bajo el hielo que sorprendentemente aún tenía el cabello, la piel y las uñas, así como ropa y joyas, completamente intactas. Las pruebas de ADN, han apoyado la leyenda más antigua que rodea el lago, transmitida a través de los siglos por los lugareños. De acuerdo con esa tradición, los esqueletos son lo que queda de un viaje de peregrinación del rey Jasdhava, su esposa, y su séquito para honrar a la diosa Nanda Devi. Ellos desobedecieron los deseos de la deidad bailando y tocando música en tierra sagrada, y se desató una tormenta de granizo sobre ellos. Esta peregrinación todavía se lleva a cabo cada 12 años por los devotos de la región.

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Debido a la publicidad de este hallazgo, los esqueletos han comenzado a desaparecer, robados por visitantes curiosos. Por lo que ya quedan solo unos cuántos. Pero ya eso es otra historia de saqueos y delicuentes arqueológicos.

Vía: The Daily Beast

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