martes, 5 de septiembre de 2017

La "bala mágica" que curaba la sífilis


Bala mágica es un término acuñado por el médico alemán, ganador del premio Nobel de Medicina Paul Ehrlich. Desarrolló la idea mientras trabajaba en el Instituto Real de Terapia Experimental de Frankfurt, la empleó para referirse a los «agentes terapéuticos ideales» que actúan de forma específica contra algún patógeno, sin ocasionar daños en las células del huésped.

Paul Ehrlich  FUENTE


Ehrlich había estado buscando su "bala mágica" desde la década de 1870. En sus estudios descubrió que los productos químicos introducidos en el cuerpo podrían ayudar en la lucha contra una enfermedad, si eran los adecuados para una enfermedad concreta. Cuando su colaborador Sahachiro Hata probó el Salvarsan contra la sífilis en un conejo en 1909, dió con la bala mágica.

El Salvarsan era un tratamiento extramadamente doloroso y no funcionaba de inmediato, pero en comparación con los anteriores tratamientos, era una maravilla. La sífilis era un gran problema en Europa en esa época. Los tratamientos previos para “el mal francés” eran horribles e ineficaces. El viejo dicho 'una noche con Venus; toda la vida con Mercurio' revela cual era el tratamiento para la enfermedad de transimisión sexual.

Kit Salvarsan para el tratamiento de la sífilis  FUENTE

Ehrlich observó que "el paso del laboratorio a la cabecera del paciente es extraordinariamente difícil y lleno de peligros. En respuesta a estos problemas, Ehrlich sintetizó un compuesto refinado, Neosalvarsán, en 1.914. El Salvarsan fue el fármaco más eficaz para la sífilis hasta la aparición de la penicilina en la década de 1940. La primera bala mágica de la historia.


Vía: Smithsonian


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