miércoles, 15 de noviembre de 2017

Cuando Cartagena fue un Estado Libre


El sexenio revolucionario entre 1868 y  1874, representa la primera experiencia democrática española. Las Cortes con 258 votos a favor y 32 en contra proclaman la República. La I República Española, se proclama el 2 de febrero de 1873. Una República de monárquicos porque en España todavía hay pocos republicanos, exceptuando algunos lugares como Alicante, Cádiz y Cartagena. Esta República, sólo se mantuvo hasta el 29 de diciembre de 1874, en medio de tres guerras, la Carlista, la de Cuba y la de los Cantones.


FUENTE

El movimiento cantonal se desencadenó con la retirada de las Cortes del grupo federal más radicalizado el 1 de junio de 1873. El Comité de Salvación Pública para coordinar el movimiento fue sobrepasado por los federales de provincia. Este Comité presidido por Roque Barcia, tenía como objetivo un Estado Republicano descentralizado. Pero las gestiones de Barcia no progresan y en Cartagena se piensa en proclamar el cantón sin dilaciones.

Manuel Carceles uno de los cabecillas cantonales celebran una reunión en casa del concejal Nicolás Eduarte. Se sabe que la escuadra naval que está en Cartagena va a levar anclas, una contraseña, un cañonazo en el Castillo de Galeras será la señal para la insurreción. Al día siguiente Cartagena es cantonal, sublevándose contra el gobierno republicano de Madrid. Una bandera roja ondea en el Castillo de Galeras, es una bandera turca, la primera sangre cantonalista va a derramarse, un voluntario se corta un brazo y  empapa la media luna de rojo con su propia sangre.

Izado de la bandera cantonal en 1873 en el castillo de Galeras  FUENTE

Antonete Gálvez y el General Contreras llegan a Cartagena para ponerse al mando de la sublevación. Pi y Margall presidente del Gobierno dimite, Salmerón y Castelar le sustituyen. La República se torna conservadora. En otros pueblos de España los cantonalistas declaran la independencia, que son sofocadas en poco tiempo. El control de la escuadra naval permitió a los cartageneros una dura resistencia. El Cantón de Cartagena ampliará su dominio con el control del litoral comprendido entre Alicante y Almería.

Antonete Gálvez  FUENTE

En Murcia se forma un Cantón dirigido por Jerónimo Póveda y Antonio Hernández Ros, que entrará inmediatamente en conflicto con el Cantón de Cartagena. Ante el levantamiento de Cartagena y Murcia las demás localidades de la provincia adoptaron actitudes muy diferentes. El litoral entre Aguilas y el Mar Menor, incluído el campo cartagenero se coloca bajo el paraguas de Cartagena. Otras localidades toman un camino propio como Caravaca o Jumilla. Los jumillanos celosos de su independencia llegaron a amenazar con una declaración de guerra a Murcia. Lorca se convierte en refugio de la Guardia Civil y autoridades destituídas y autoridades ecleciásticas incluído el propio obispo Francisco Landeira.



Murcia aboga por un cantón provincial en tanto Cartagena aboga por uno regional endosándose territorios de las provincias limítrofes como la Vega Baja, el norte de la provincia de Almería y tierras albaceteñas como Hellín. Estos territorios son absorbidos por el Cantón Cartagenero tras unas expediciones militares capitaneadas por Antonete Gálvez. El Cantón cartagenés no dudará en anexionarse cantones más pequeños como el de Torrevieja y el de Almansa.

Algunas de estas expediciones militares llegaron a Almería, Malaga, Alicante, Valencia y fueron condenadas internacionalmente como actos de piratería, lo que hizo que interveniesen las escuadras británicas, francesas, prusianas e italianas que tenían su base en Escombreras. Estas escuadras impedirán el libre movimiento de la escuadra cartagenera para velar por sus intereses. En Almería por ejemplo, la fragata de hélice Almansa y la fragata blindada Vitoria, atacaron "una potencia extranjera" (es decir, a Almería), para recaudar fondos. Al negarse la ciudad a pagar, fue bombardeada y tomada por los cantonalistas, quienes se cobraron ellos mismos el tributo.

FUENTE

Derrumbada la expansión cantonal tras el extrepitoso fracaso de Gálvez en la expedición a Madrid, frenada en Chinchilla, el general Martínez Campos restablece la situación pre-revolucionaria. Constituye los ayuntamientos destituidos y los cantonales se ven obligados a refugiarse en Cartagena protegidos por sus grandes defensas. En los primeros días de 1874 son sometidos a un doble bloqueo naval y terrestre. La vida en los primeros meses del sitio transcurrió con relativa normalidad. Muchas familias abandonaron Cartagena, las más acomodadas por temor a los desmanes de los insurrectos, otras más humildes para protegerse del asedio. Se contaba con recursos bélicos y económicos para la resistencia.

General Martínez Campos  FUENTE


Gálvez era el líder de la resistencia, sus tropas estaban compuestas por gente de muy diferente procedencia. Desde generales como Ferrer y Contreras, a presos que estaban en las cárceles cartageneras cuando estalló la rebelión. También habían políticos como Alberto Araus y Sauvalle, activistas burgueses como Eduarte, Gutierrez, Carceles y Romero. Militantes internacionalistas como Lacalle y López Montenegro.

Cartagena funcionaba como un Estado dentro del Estado español. Con su Gobierno, Administración, Fuerzas Armadas e incluso con su propia moneda (los duros cantonales). En Cartagena se encontraban las mejores unidades de la Armada, incluida la fragata Numancia, el primer vapor blindado que dio la vuelta al mundo. También estaban las fragatas Almansa, Victoria, Méndez Nuñez y Tetuán con el vapor Fernando el Católico. Además había un Batallón de Infanteria de Marina, guardias de arsenales y otras unidades que reunían en total unos nueve mil hombres, equipados con armamento moderno, incluyendo 500 piezas de artillería.

Duro cantonal  FUENTE


No sólo la fuerza militar consiguió que se resistiese al sitio, también contó mucho el espíritu entusiasta de la pequeña burguesía cartagenera que al principio tomó las armas junto a los obreros militantes, comenzando por el líder de estos últimos, el carpíntero Pablo Meléndez miembro de la Internacional Socialista. Las conviciones ideológicas de la burguesía junto a los militares dio marcha atrás en su alianza con los internacionalistas con el consiguiente debilitamiento de la resistencia cantonal. Este cambio de actitud de la burguesía dio la razón a Engels que denunció el levantamiento de Cartagena. Sus palabras fueron las siguientes: "El levantamiento de Cartagena es un movimiento político con el único propósito de ser poder y continuar explotando a la clase trabajadora".

Un líder anarquista del momento, Francisco Oliver, haría esta caústica observación. "En Cartagena funciona un gobierno enfrentado al gobierno de Madrid, de igual forma que el gobierno madrileño está enfrentado al gobierno carlista que reside en Estella.  Es decir que en España por falta de gobiernos no pueden quejarse los amantes de la autoridad, porque cuando no hace falta ninguno tenemos tres".

Mientras duró el Cantón aparecieron numerosas publicaciones la más importante fue "El Cantón murciano" , órgano oficial de la revolución cartagenera. Este periódico proclamaba: "Aquel que robe se le cortarán las manos para ejemplo de todos, la posteridad sabrá apreciar la disciplina, la épica de los que han abrazado la revolución cantonal. La revolución que ahora nace en Cartagena es germen de una nueva y maravillosa época fraternal de la humanidad." La Junta Revolucionaria no quiso cometer el error de otras conocidas revoluciones burguesas e intentó impedir toda suerte de desmanes. Dieron un plazo de tiempo para que aquellos que no sintiesen la revolución pudieran salir de la ciudad.

Las navidades de 1873 fueron las más tristes de la historia de la ciudad. Lluvias persistentes inundan de barro la ciudad ya casi convertidad en escombros por el continuo bombardeo. El día de reyes de 1874 una explosión destruye el parque de artillería convertido en almacén de municiones. En este lugar habían encontrado refugio cerca de 500 personas, entre mujeres, ancianos  y niños. La palabra capitulación empieza a rondar por el ambiente. Los generales Ferrer y Contreras, Antonete Gálvez y Roque Barcia mantienen su voluntad de resistencia.

Parque artillería  FUENTE

La ruina de Cartagena es total. Sólo 27 casas quedan intactas en toda la ciudad. El 12 de enero el general López Domínguez redacta un bando con las condiciones de la capitulación, no son aceptadas y los líderes cantonalistas buscan la salvación en el exilio. La fragata Numancia rompe el bloqueo y pone rumbo a Argelia. La Numancia lleva a bordo 1636 personas entre hombres mujeres y niños. Con todos los cabecillas de la rebelión entre ellos. Se iniciaba así un penoso exilio en la Argelia francesa.

Vía: Ivoox

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