sábado, 29 de junio de 2019

El peor falsificador de la historia


En 1938, el dueño de una tienda de cigarrillos de Nueva York fue al banco para ingresar la caja del día. El cajero vio un billete extraño de un dólar. El papel era de mala calidad, las letras estaban torcidas y George Washington parecía un cadáver. Era, sin duda, la peor falsificación que había visto en toda su vida.

El billete fue enviado al Servicio Secreto de los Estados Unidos. Aparecieron miles como ese, a cual peor falsificado. Durante 10 años, los agentes buscaron al autor, fue la investigación de falsificaciones más extensa (y costosa) en la historia de Estados Unidos. Pero los billetes no estaban falsificados por un maestro del crimen, eran obra de un chatarrero de 73 años.

Juettner  FUENTE

En 1890, un niño de 13 años llamado Emerich Juettner se embarcó en Austria con destino a Estados Unidos, en busca de una vida mejor. Llegó a Nueva York y pronto encontró trabajo grabando marcos. Pero su verdadera pasión era la invención; un nuevo tipo de cámara (rechazada por Kodak), persianas venecianas (rechazada por un fabricante de persianas)...

Finalmente el éxito no le llegó con la inventiva y Juettner se convirtió en un padre de familia corriente. En 1918, estaba felizmente casado y tenía dos hijos, y trabajaba como empleado de mantenimiento en un complejo de apartamentos en Upper West Side.

Cuando falleció su esposa en 1937, Juettner, de 61 años, se encontró muy solo y "demasiado viejo" para seguir trabajando en mantenimiento. Sus hijos tenían sus propias vidas, y los Estados Unidos se encontraban en plena recesión. A Juettner no le quedó más remedio que recoger chatarra. Compró un carrito de dos ruedas usado y pasó largos días deambulando por las calles de Nueva York recogiendo los desechos y vendiéndolos a un "mayorista" de la chatarra. Juettner tenía que encontrar una manera de ganar dinero, rápido, o pronto sería un sintecho.

En su juventud, Juettner había adquirido un conocimiento elemental del grabado en metal. Durante su tiempo como aspirante a inventor de cámaras, también incursionó en la fotografía. Era el momento de hacerse falsificador.

Una mañana de noviembre de 1938, tomó fotos de un billete de un dólar, las transfirió a un par de placas de zinc (utilizando, entre otras cosas, un baño de ácido), y luego meticulosamente rellenó pequeños detalles a mano. En una pequeña imprenta, en la cocina de su apartamento, comenzó a acuñar billetes falsos de dólar.

Al día después de que Juentter comenzó su operación falsificadora, el Servicio Secreto, que en ese tiempo se ocupaba de los casos de falsificación, recibió el curioso billete de un dólar del que hablamos al principio del post. No habían visto nada igual.

Arriba billete real, abajo la falsificación de Juentter  FUENTE

En primer lugar, ningún falsificador, hubiese replicado billetes de un dólar. En segundo lugar, los falsificadores se enorgullecían de su trabajo y competían entre ellos por crear la copia más perfecta. Pero este billete estaba tan mal hecho que el Servicio Secreto pensó que les estaban tomando el pelo.

El billete estaba imprimido en papel bond barato que se podía encontrar en cualquier tienda. Los números de serie estaban borrosos y desalineados, la imagen de George Washington estaba retocada torpemente, era turbia y con manchas negras en los ojos. Además para rizar el rizo, el nombre del ex presidente norteamericano estaba mal escrito "Wahsington".

En ese mes de 1938, cuarenta billetes más de un dólar, aparecieron en el laboratorio del Servicio Secreto. El Servicio Secreto apodó al hombre misterioso tras los billetes como "Mister 880", era su número de expediente.

James J. Maloney, era el agente supervisor de la oficina de Nueva York del Servicio Secreto, bajo su tutela, habían incautado millones de dólares en billetes falsificados. La codicia era casi siempre el fin del falsificador. Pero Mister 880 era diferente. Nunca falsificaba más de 15 dólares por semana. Nunca soltaba los billetes en el mismo lugar dos veces.

James J. Maloney  jurando su cargo  FUENTE

En 1947, el Servicio Secreto había documentado alrededor de siete mil dólares de los "terribles" billetes falsos de un dólar. Eran aproximadamente el 5% de la moneda falsa que circulaba por el país. El peor falsificador de la historia era el más esquivo.

Pero una tarde fría en enero de 1948, siete niños correteaban por un terreno baldío en el Upper West Side y descubrieron algo extraño. Enterrados en la nieve, entre una pila de llantas de automóvil, jaulas de pájaros y un cochecito de bebé oxidado, había dos placas de grabado de zinc y "30 billetes de dólar de aspecto gracioso". Los niños de 12 años los identificaron inmediatamente como falsos.

Una semana más tarde, el padre de un niño lo atrapó jugando al póquer con un extraño billete y lo entregó a la policía, quien lo entregó al Servicio Secreto. Después de un trabajo de investigación, los agentes determnaron que las planchas eran obra del señor 880.

Los agentes se enteraron de que, unas semanas antes, en la zona donde los niños encontraron las placas, se había producido un incendio en un apartamento cercano. Los bomberos habían entrado y econtraron el lugar lleno de basura y la tiraron por la ventana para hacerse sitio. "Mister 880" estaba a punto caer.

Los agentes llegaron al apartamento en busca de un cerebro criminal y encontraron a un hombre jovial de 73 años de edad. Era Emerich Jeuttner, el viejo chatarrero. Juettner con indiferencia, admitió su crimen.

El 3 de septiembre de 1948, el caso de Juettner se presentó ante el juez John W. Clancy en el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos en la ciudad de Nueva York. Se enfrentaba a tres cargos por falsificación penados con diez años. La edad y la simpatía del acusado hizo que el juez lo condenase a sólo 1 año y 1 día y una multa de un dólar. Obtuvo la libertad condicional después de 4 meses.

Juez Clancy   FUENTE


Poco después del juicio, St. Clair McKelway, un reportero del New Yorker, cubrió la aventura de Juettner en un serial para la revista de 3 partes. Juettner se hizo famoso. La vida de Juettner se llevó al cine en 1950 con una película ganadora de un Óscar, ("El caso 880 ").





Con los derechos de la película, Juettner terminó ganando más dinero que lo que había ganado en sus 10 años como falsificador. Vivió el resto de sus días en Long Island, donde murió en 1955, a la edad de 79 años.



Vía: The Hustle


miércoles, 26 de junio de 2019

Cuando Pepsi tenía la sexta Marina más poderosa del mundo


En la década de 1950, la Guerra Fría entre los EE.UU. y la URSS estaba en su apogeo. Para intentar aliviar tensiones, ambos países acordaron un programa de "intercambios culturales". En el verano de 1959, la Unión Soviética realizó una exposición en la ciudad de Nueva York, una especie de mini feria mundial. A cambio, los Estados Unidos realizaron una exhibición propia en el Parque Sokolniki de Moscú, llamada la Exposición Nacional Americana. La exposición contó con stands patrocinados por varias compañías estadounidenses como IBM, Disney y Pepsi.


Exposición Nacional Americana 1959  FUENTE

Nikita Krushchev visitó la exposición y fue recibido por el vicepresidente estadounidense Richard Nixon. La noche anterior, uno de los ejecutivos de Pepsi, Donald M. Kendall, visitó a Nixon en la Embajada de los Estados Unidos en Moscú. En contra de las objeciones de su compañía, Kendall, quien tenía planes ambiciosos para expandir los mercados de Pepsi en el extranjero, le rogó a su amigo Nixon que lo ayudara a poner una Pepsi en las manos de Krushchev. Las Pepsi del stand, estaban hechas unas con agua rusa y otra con agua estadounidense.


Inaguración de la Exposición Nacional Americana. Nixon corta la cinta, detrás un sonriente Krushchev   FUENTE


Mientras los dos mandatarios recorrían la Exposición, Nixon dirigió a Krushchev hacia el stand de Pepsi, donde Kendall estaba esperando para ofrecerle una Pepsi. Cuando los fotógrafos hicieron flash, el mandatario soviético que había probado las versiones estadounidense y rusa, rápidamente anunció que la Pepsi hecha con agua de Moscú era mejor. Las fotos del comunista Krushchev bebiendo Pepsi dieron la vuelta al mundo.


FUENTE

En 1972, Nixon ya era presidente de los Estados Unidos, y Kendall era director general de Pepsi-Cola Company. Aprovechando su publicidad anterior con Krushchev y su amistad con Nixon, Kendall negoció un acuerdo con Leonid Brezhnev, que otorgó a PepsiCo los derechos exclusivos dentro de la URSS. Pepsi enviaría jarabe de Pepsi crudo a 20 plantas embotelladoras en Rusia, donde se carbonataría y embotellaría con agua local.

Pero había un problema el "dinero". El rublo ruso carecía de valor fuera de la URSS. Así que se acordó un intercambio, los estadounidenses mandarían Pepsi a los rusos a cambio de Vodka Stolnichnaya, teniendo la Compañía Pepsi la exclusiva de su venta en EEUU. Pepsi se convirtió en el primer producto de consumo capitalista fabricado y vendido dentro de la Unión Soviética. Mientras tanto, Stolichnaya, se convirtió en la segunda marca de vodka más vendida de los Estados Unidos.

Kendall y Nixon  FUENTE

Este acuerdo beneficioso expiraba en 1989, pero la Unión Soviética había cambiado drásticamente. Mijaíl Gorbachov era ahora el líder de la nación, e introdujo amplias reformas domésticas, llamadas glasnost ("apertura") y perestroika ("reestructuración"). Pepsi, mientras tanto, vendía unos 300 millones de rublos al año de refrescos en la URSS, y estaba buscando expandir el negocio. Pero una vez más, apareció un obstáculo. El rublo soviético todavía no tenía valor en el mercado internacional, y las ventas de Stolichnaya no eran suficientes para cubrir las cantidades de Pepsi que la compañía planeaba vender.

FUENTE

La solución alcanzada fue uno de los acuerdos comerciales más extraños que se hayan firmado, Gorbachov acordó entregar a Pepsi una flota de 17 submarinos diesel obsoletos de la Marina Soviética junto con un crucero, un destructor y una fragata, así como una serie de petroleros. De un golpe, PepsiCo se había convertido en la sexta marina más poderosa del mundo. Los petroleros se venderían a Noruega, y los barcos y submarinos militares se venderían como chatarra a un astillero en Suecia.

Submarino soviético diesel  FUENTE

Kendall, comentó en broma a Brent Scowcroft, Asesor de Seguridad Nacional de la Administración de Bush, "estamos desarmando a la Unión Soviética más rápido que usted".

El nuevo acuerdo, le dio a Pepsi acceso exclusivo al mercado soviético. Dos restaurantes Pizza Hut, propiedad de Pepsi, abrieron en Moscú. Entonces todo terminó. En 1991, la Unión Soviética colapsó, al igual que el acuerdo exclusivo de PepsiCo. La compañía Pepsi se identificó con el antiguo régimen soviético, la popularidad de Pepsi dentro de la antigua URSS se redujo, y Coca-Cola se movió rápidamente para dominar el mercado ruso.

Vía: lflank



sábado, 8 de junio de 2019

Cuando Felipe II le quitó la novia a su hijo


Felipe II junto a su padre Carlos I ha sido el rey más poderoso de la historia de España. Pero el poder a veces no se obtiene solamente en el campo de batalla, un buen matrimonio puede ayudar bastante. Nuestro Felipe II tuvo dispar suerte en sus enlaces matrimoniales, en este post nos vamos a referir a uno bastante particular en el que su hijo Carlos andaba por medio.


Felipe II   FUENTE


En 1543 Felipe II se casó con su prima por partida doble María Manuela de Portugal, que fallecío en 1545 mientras dabla a luz al príncipe Carlos. Felipe volvió a casarse con su tía María Tudor en 1554, con la que no tuvo descendencia. María Tudor murió en 1558. Tras la muerte de la Tudor, nuestro Felipe II intentó casarse con su hermana Isabel (con el tiempo su gran enemiga), pero algunas condiciones que ponía el rey español a Isabel eran difíciles de cumplir, como convertirse al catolicismo.

Tras recibir la negativa de Isabel I de Inglaterra apareció otra Isabel, su prima Isabel de Valois. La Valois procedía de dos de las familias más poderosas de Europa (Valois y Médicis)y a diferencia de María Tudor era más joven y más guapa. Pero había un pequeño detalle, Isabel antes de prometerse con Felipe había estado prometida con el hijo del rey el príncipe Carlos.

Príncipe Carlos  FUENTE

El príncipe Carlos fue el producto de toda una serie de experimentos endogámicos que dio a luz una especie de engendro enfermizo, jorobado, con el pecho hundido y una pierna más corta que otra. Pero su aspecto físico era lo de menos, era peor psicológicamente. Aun así, Felipe siempre tuvo esperanza en su hijo, y le fue dando responsabilidades. Pero Carlos era un desequilibrado que entre otras cosas había tirado a un criado por una ventana o arrancado la cabeza a una ardilla viva de un bocado. El rey sólo despertó cuando Carlos intentó apuñalar al Duque de Alba. El duque lo desarmó con suficiencia y lo llevó ante su padre que decidió encerrarlo en sus aposentos.


El príncipe Carlos reducido por el Duque de Alba  FUENTE

Tras esto Felipe, juzgó que él era el más apto para casarse con la prometida de su hijo, Isabel de Valois, una joven de la que Carlos estaba locamente enamorado. Esto acabó definitivamente con la salud mental de Carlos. Poco tiempo después  fue hallado muerto en su encierro. Lo mataron o murió, lo que está claro que fue un alivio para Felipe II.

Isabel de Valois  FUENTE

Tras su enlace con Felipe II, Isabel tenía una misión que cumplir traer al mundo un heredero. Felipe II ya tenía una holgada experiencia en el asunto ( la cama) pero parece que no era lo único que tenía "holgado". Esto provocó algunos problemas en las primeras relaciones con Isabel. Una acompañante de la reina informó a la madre de Isabel en una carta; "la constitución del rey causa graves dolores a la reina, que necesita mucho valor para evitarlo". Superado este obstáculo nacieron tres hijas, así que Isabel no cumplió "correctamente" su misión.


Fuente: Historia absurda de España

jueves, 6 de junio de 2019

El diseñador gráfico que descubrió que no era Leopoldo II sino Rodin


Luis Pastor disfrutaba de su tiempo libre en uno de los museos de su ciudad natal, mientras visitaba a sus padres en Madrid. Entró en el pequeño Museo Lázaro Galdiano, donde supo al instante que algo no estaba bien cuando vio una cara familiar.

En la sala de miniaturas del museo, Pastor vio un retrato de uno de sus escultores favoritos, Auguste Rodin. Es un rostro con el que el Pastor está muy familiarizado: mientras estaba en la escuela había estado "obsesionado" con el escultor, y con los años ha visitado el Museo Rodin de París multitud de veces. Así que cuando Pastor leyó la leyenda del retrato, que identificaba a la figura como el rey Leopoldo II de Bélgica, sabía que había un error.

Retrato de Rodin en el Museo Lázaro Galdiano  FUENTE

Pastor, pensó que había leído mal la leyenda. Mientras aún estaba en el museo, comenzó a buscar en Google a Leopoldo II, a quien se recuerda principalmente por el genocidio en el Congo Belga . Leopoldo II se parecía a Rodin pero Pastor resolvió llegar al fondo del tema.


Leopoldo II FUENTE

En contra de algún historiador de arte. Pastor persistió, alentado por las diferencias que notó entre los colores de los ojos y las formas de las orejas de los dos hombres, y por el corte de pelo del retrato, muy parecido al peinado de Rodin. Compartió actualizaciones en vivo del progreso de su investigación en Twitter, y en pocos días el museo adoptó oficialmente la posición de Pastor. El 4 de junio de 2019, el museo confirmó que, después de realizar extensos análisis comparativos de los retratos de ambos hombres, el personaje del cuadro era Rodin.

Twitter de Luis Pastor.

Vía: Atlas Obscura

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