miércoles, 8 de julio de 2015

Stanislawa Leszczynska, la matrona de Auschwitz


Auschwitz tenía todo tipo de instalaciones, dormitorios, oficinas, cocinas y letrinas. También tenía una "sala de enfermos", donde, en condiciones atroces, los presos enfermos eran atendidos por médicos que también eran presos. Estos médicos prolongaban las estancias de los enfermos para alargar su visita al crematorio. Casi todos los sobrevivientes de Auschwitz sufrieron de fiebre tifoidea, una enfermedad que reunía todos los requisitos para la liquidación del enfermo, pero nunca se informaba de ella gracias a la valentía de los médicos. Los médicos arriesgaban su vida ocultando dicha enfermedad. Auschwitz también tenía una "sala de maternidad". Muchas de las mujeres que llegaron al campo de exterminio estaban embarazadas. Ellas eran necesarios para el trabajo; sus bebés no lo eran. Una de las matronas que trabajan en dicha sala era Stanislawa Leszczynska.

Stanislawa   FUENTE

Stanislawa Zambrzyska nació en 1896, se casó con Bronislaw Leszczynski en 1916 y tuvieron tres hijos. En 1922, se graduó en una escuela para matronas y comenzó a trabajar en los barrios más pobres de Lodz. En la preguerra de Polonia, los bebés nacían en las casas. Stanislawa ayudaba a las mujeres pobres a tenerlos en sus humildes hogares. Después de la guerra, regresó a su trabajo en Lodz. Su marido había muerto en el levantamiento de Varsovia en 1944, pero todos sus hijos sobrevivieron y, inspirado por el ejemplo de su madre, se convirtieron en médicos. Stanislawa apoyó su educación, ganándo el sustento trabajando de matrona.

En marzo de 1957, cuando se acercaba su jubilación, le hicieron un homenaje para conmemorar sus 35 años en la profesión. Su hijo, el Dr. Bronislaw Leszczynski, le comentó que le contase sus vivencias como matrona en Auschwitz. Hasta ese momento, no había dicho nada de su trabajo en el campo de concentración. Su hijo comenzó a tomar notas y más tarde, durante la recepción cuando todos los discursos habían terminado, se levantó y contó la historia de su madre.

Stanislawa fue arrestada en Lodz el 18 de febrero de 1943, con sus tres hijos. Sus dos hijos varones fueron enviados a Mauthausen-Gusen para trabajar en las canteras de piedra. Ella y su hija, Sylvia, fueron enviados a Auschwitz donde llegaron el 17 de abril de 1943. Ellas fueron privados de todas sus posesiones y rapadas al cero. Stanislawa pasó dos años en las instalaciones de las mujeres en Auschwitz, trabajando como matrona en tres bloques diferentes. Las enfermerías eran largas barracas de madera de unos 40 metros calentadas por una sola estufa. Debido a que el campamento estaba situado en una zona de baja altitud, estaban casi siempre inundadas. Tres o cuatro mujeres dormían en cada litera en colchones de paja llenas de bichos.

Entrada a Auschwitz  FUENTE

En la sala eran abundantes las ratas que mordían a las mujeres enfermas y a los niños recién nacidos. Había entre 1.000 y 1.200 pacientes por sala De ellos, al menos, una docena moría cada día. Con este panorama, el papel de la comadrona era extremadamente difícil. No había antisépticos, ni medicinas, excepto una pequeña cantidad de aspirinas. La comida, consistía principalmente en verduras hervidas. Los médicos no trabajaban allí por fama, ni para el cumplimiento de las ambiciones profesionales. Todos estos motivos se dejaban a un lado. Sólo quedaba el deber médico de salvar vidas.

La enfermedad que afligía a la mayoría de los internos era la disentería. El tifus también se extendió por el campamento y, por un tiempo, Stanislawa fue víctima de la enfermedad. La fiebre tifoidea era, en la medida de lo posible, ocultada al médico de la SS, transformándola en gripe, en el informe que se redactaba para él.

Durante su internamiento en Auschwitz, Stanislawa ayudó a dar a luz a unos 3.000 bebés. Sólo uno murió en el parto, ante la incredulidad del médico de la SS. Stanislawa atribuyó esto a que "los organismos demacrados eran un medio demasiado estéril para las bacterias." Sin embargo, sus compañeros en Auschwitz lo veían más como un milagro sin explicación. Cuando el bebé nacía, la madre renunciaba a su ración de pan por un tiempo con el fin de obtener algún material para hacer los pañales y ropa para el bebé. Para empeorar las cosas, no había agua corriente lo que hacía de la limpieza de pañales una experiencia arriesgada, ya que a los reclusos no se les permitía moverse libremente. Cualquier limpieza había que hacerla a escondidas.

Hasta mayo de 1943, todos los niños nacidos en Auschwitz se ahogaban en un barril. Estas operaciones eran realizadas por la Schwester (hermana) Klara, una partera alemana que estaba internada en Auschwitz por infanticidio.  Más tarde, Klara era ayudada por una prostituta alemana, la pelirroja Schwester Pfani. La situación cambió a partir de mayo de 1943. Los niños, con ojos azules y cabello rubio, eran enviados a un centro en la ciudad de Naklo para ser "nacionalizados." Estos niños deberían terminar en orfanatos o adoptados por padres alemanes.

Con la esperanza de que en el futuro sería posible recuperar a estos niños, para devolverlos a sus madres, Stanislawa organizó un método para marcar a los niños con un marca, que pasaría desapercibida a los guardias de las SS .

De los bebés que permanecieron en Auschwitz, apenas 30 sobrevivieron. Varios centenares fueron enviados a Naklo. Unos 1500 fueron ahogados por Schwester Klara y Pfani. Más de 1.000 murieron de frío y de hambre. Estas cifras abarcan el período comprendido entre abril de 1943, cuando llegó Stanislawa, a la liberación del campo en enero de 1945.

Stanislawa tuvo un enfrentamiento con el Dr. Mengele. Se opuso a una orden suya en la que le ordenaba matar a los bebés que nacían en Auschwitz, sacando de quicio al asesino nazi.Una de las internas de Auschwitz, María Saloman, habla sobre Stanislawa: "Durante semanas nunca se acostaba. Cuando ella se acercó a mi, yo sabía que todo iba a ir bien. Mi bebé, parecía condenado a morir de hambre. Yo no tenía leche. Pero ella encontró a dos mujeres, una rusa y otra estonia que hicieron de nodriza de mi bebé. Mi hija le debe su vida a Stanislawa Leszczynska. No puedo pensar en ella sin llorar".

Mengele  FUENTE

Stanislawa tenía que usar la misma agua para todos los bebés, Stanislawa lavaba a los niños sanos y luego a los enfermos para no infectar a los primeros. Católica practicante, antes de ayudar a parir hacía la señal de la cruz y rezaba.

Desde que falleció en 1974, ha habido una creciente devoción a Stanislawa Leszczynska en Polonia. Se organizan peregrinaciones a su tumba, y se recopilan evidencias para su proceso de beatificación. La Escuela de Obstetricia de Cracovia lleva su nombre en su honor.

Vía: Seattle Catholic

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