sábado, 21 de abril de 2018

Cuando la potencia de cálculo se medía en "Kilo Girl"


Al principio de los tiempos (modernos), las computadoras eran humanas y más concretamente mujeres. Una de las primeras computadoras humanas fue Nicole-Reine Lepaute, la esposa del relojero real de Francia que también era matemática y astrónoma. En la década de 1750, Lepaute junto a Jérôme Lalande y Alexis Clairault (primer ejemplo de computación humana organizada), utilizaron cálculos trigonométricos para predecir el regreso del Cometa de Halley. El grupo fue capaz, usando triangulaciones y la punta de una pluma, de precisar el regreso del cometa al 13 de abril de 1758, se equivocaron por un mes.

Nicole-Reine Lepaute  FUENTE


Sin embargo, el primer equipo completo de computadoras haciendo cálculos en una red organizada fue ensamblado a principios de la década de 1790 por Gaspard de Prony. Estas computadoras humanas tenían una asignación típica de Francia después de la revolución: producir tablas logarítmicas y trigonométricas que ayudarían a Francia en su trabajo de trigonometría de decimalización. (La democratización de la medición para una nueva república). En esa época era un trabajo ideal para las mujeres. Cobraban menos.

A mediados del siglo XX, el padre Roberto Busa , un sacerdote jesuita italiano, se asoció con IBM para indexar las vastas escrituras de Tomás de Aquino a través de una colección de tarjetas perforadas codificadas. El Index Thomisticus fue quizás el primer esfuerzo a gran escala en el campo de las humanidades digitales. El padre Busa eligió mujeres para esta tarea, "porque eran más cuidadosas que los hombres".

Una mujer trabajando en las escrituras de Tomás de Aquino  FUENTE


La guerra trajo más mujeres al campo, como lo hizo en otras industrias tecnológicas. Mientras los hombres luchaban las mujeres asumían roles de computadoras humanas . Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, los científicos e industriales de los EE. UU. medían el poder de la computación no en megahercios o teraflops , sino en "kilochicas".

En la década de 1960, cuando se desarrolló la tecnología informática, las mujeres que dieron el nombre a la "computadora" fueron reemplazadas por máquinas.

Vía: The Atlantic

domingo, 8 de abril de 2018

Friné: La mujer que se salvó de la muerte desnudándose.


¿Sabías que las personas a las que consideramos atractivas tienen menos probabilidades de ser condenadas por un crimen que las feas? A esto se le llama "El Efecto Halo". Tal vez el mejor ejemplo histórico de esto es el de Friné, la mujer que evitó una sentencia de muerte, porque tenía un cuerpo precioso.

Friné era el apodo de una famosa prostituta griega, célebre por su proverbial belleza, nacida en Tespias (Beocia). De origen humilde, fue la amante y modelo predilecta de Praxíteles, quien se inspiró en ella para la creación de varias estatuas de Afrodita. Su principal fuente de ingresos era el dinero que los pintores le pagaban por estar desnuda y todo eso, no tardó en provocar la ira de los cortesanos griegos, quienes la acusaron de "impiedad". Dicho delito consistía en no respetar los ritos que se debían realizar por los dioses.

Afrodita de Cnido de Praxíteles. La modelo fue Friné.  FUENTE 


En la Antigua Grecia estaban prohibidos los abogados por el temor de que la persona hábil en el arte de la oratoria pudiera seducir a los jueces. Los hombres tenían que defenderse a sí mismos. Cuando las mujeres eran las acusadas, podían requerir el servicio de un “orador”. Friné eligió a Hipérides un brillante orador, amante y amigo de Friné.

El tribunal estaba compuesto por ciudadanos elegidos por sorteo y las partes debían defenderse a sí mismas, de acuerdo con la Ley de Solón. El espacio en el que se celebraban los juicios era el Areópago, que era considerado un lugar sagrado. A pesar de que Hipérides se lo preparó a fondo y de que fue una de las mejores intervenciones de su vida, no consiguió convencer al jurado con su conmovedor discurso, que le había escrito Anaxímenes de Lámpsaco.

Por ello se vio obligado a utilizar un plan b. Para demostrar su inocencia, recurrió a una inteligente argucia. Justo en el momento en que los jueces iban a dictar el veredicto, mandó a Friné a desprenderse de sus vestidos y mientras mostraba su desnudez, Hipérides, preguntaba a los jueces: "¿Como puede ser impía una mujer que tiene formas de diosa?" "Piedad para la belleza!" Tras semejante prueba, los miembros del tribunal la absolvieron por unanimidad.

Praxíteles desnuda a Friné en el Aerópago de Jean Léon Gérome 1861  FUENTE

Se dice que Friné ganó tanto dinero como prostituta, que finalmente se hizo lo suficientemente rica como para pagar personalmente la reconstrucción de las murallas de Tebas. Pedía a cambio una inscripción en las mismas que pusiera: Alejandro Magno las destruyó y yo, la cortesana Friné, las reconstruyó.


Fuentes: Factfiend, Confilegal, Anécdotas de la Historia

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