A finales de la década de 1980, las empresas de cine móvil estaban floreciendo en Ghana, llevando proyecciones de películas a pueblos y áreas rurales sin teatros ni electricidad. Estos "cineclubs" improvisados, compuestos por un generador diesel, una videograbadora y un televisor o proyector cargado en un camión, viajaban por todo el país exhibiendo éxitos de taquilla de Hollywood y Bollywood, así como películas de África occidental.
Para atraer a los espectadores, necesitaban publicitar sus ofertas. Pero no tenían los carteles originales de las películas, ni los medios para imprimir, los gobernantes militares del país habían restringido la importación de imprentas. Así que hicieron sus propios carteles. Los artistas locales eran los encargados de pintarlos a mano en sacos de harina usados. Eran grandes, generalmente de más de un metro de ancho y hasta un metro ochenta de altura. Estos carteles hoy en día tienen un alto valor económico entre coleccionistas.
En la década de 1990, en pleno apogeo del cine itinerante, varias decenas de artistas locales se dedicaban a producir estos carteles. Algunos de los artistas más populares, eran Joe Mensah, Nyen Kumah, Leonardo, Sócrates, Death is Wonder, Frank Armah y DA Jasper.
Brian Chankin comenzó a coleccionar los carteles hace unos 10 años y los exhibió en un videoclub de Chicago. La gente quería comprarlos y vendió una gran cantidad de ellos. Los más apreciados han llegado a venderse por más de 50 mil dólares.
La demanda de carteles en Ghana comenzó a desaparecer a mediados de la década de 2000, cuando la visualización de cine en el hogar se generalizó. Algunos artistas han mantenido viva la tradición y ahora están trabajando por encargo
En 2015, Brian Chankin abrió Deadly Prey Gallery, un estudio con sede en Chicago que trabaja con artistas ghaneses. Los carteles más solicitados son los grandes éxitos de acción de los años ochenta que hicieron famosos a los carteles. "Depredador, Terminator..."
A la edad de 5 años, Diana Serra Cary, más conocida como Baby Peggy, era una multimillonaria hecha a sí misma, protagonista de casi 150 cortometrajes y tres largometrajes. Dos años después estaba en la lista negra, rechazada por los mismos estudios que la habían explotado, haciéndola trabajar ocho horas al día, seis días a la semana.
Descubierta en 1920, cuando tenía solo 2 años, Baby Peggy pronto se convirtió en una de las artistas más famosas del cine mudo en Hollywood. Fue la novia de Estados Unidos mucho antes de que Shirley Temple bailara en escena. De hecho el famoso número donde Temple canta "At the Codfish Ball " era una versión de la película "Captain January" de 1924 protagonizada por Peggy.
A la edad de seis años Baby Peggy, recibió más de un millón de cartas de admiradores. Tenía su propia línea de muñecas y joyas. La niña y sus padres vivían en una enorme mansión de Beverly Hills.. Ese mismo año, sostuvo la bandera estadounidense en la Convención Nacional Demócrata, de pie justo al lado de Franklin Delano Roosevelt. Pero para cuando se convirtió en presidente en 1933, Baby Peggy se había retirado.
Como muchas estrellas infantiles antes y después de ella, los padres de Cary, Jack y Marian Montgomery, no cuidaron su bienestar. Jack, un antiguo especialista, controlaba todas las ganancias de su hija y las gastaba sin remordimientos. Hasta 1925, cuando terminó la floreciente carrera de Baby Peggy al pelear con un estudio por su salario. Un contrato de 1.5 millones de dólares de la época fue cancelado abruptamente, y ella repentinamente salió del negocio.
Pero sus problemas no se detuvieron allí. Jack y Marian empujaron a Cary al circuito del vodevil, usándola para cubrir su alto nivel de vida. La fortuna de dos millones de dólares se evaporó en el transcurso de un par de años, gastada en "hoteles, autos de lujo y viajes". La familia se mudó a Wyoming por un breve período, antes de regresar a Hollywood para probar suerte de nuevo.
En 1932, regresó al cine como Peggy Montgomery, con poco éxito. El público no estaba interesado en esta versión adolescente de la niña que habían amado casi una década antes. No encajaba en una industria que había dejado atrás el estilo de las imágenes silenciosas en favor de un nuevo tipo de estrella, entrenada para actuar con sonido. Durante los siguientes cinco años, Cary obtuvo algunos pequeños papeles, pero nunca recuperó nada cercano a la fama que tuvo de niña.
Cary finalmente tuvo la oportunidad de ir a la escuela con otros niños y asistió a la escuela secundaria Fairfax en Los Ángeles. Después de graduarse, se casó con su primer esposo, Gordon Ayres, de quien se divorció 10 años después. El matrimonio marcó un período de transición para Peggy, quien cambió su nombre para asegurar su anonimato. En 1954, se casó con el artista Bob Cary, con quien tuvo un hijo.
Pero su verdadera reinvención se produjo cuando, comenzó una carrera como escritora, primero para revistas y luego libros. A partir de la década de 1970, Cary comenzó a reflexionar seriamente sobre la industria que le había dado forma a su vida. Se convirtió en historiadora del cine, viajó a conferencias en festivales de cine para hablar sobre su vida y su carrera, y participó en documentales sobre los primeros días de Hollywood.
Cary murió en Gustine, California, a la edad de 101 años, casi cien años después de que el director Fred Fischbach la vio por primera cuando visitaba con su madre el Century Film Studios.
Bueno voy a hacer una lista, que hace tiempo que no hago ninguna. Esta vez con la excusa del fin de la década. Voy a nombrar mis veinte películas favoritas de estos diez últimos años. Como todas las listas y esta más, es muy subjetiva. Espero que os guste la selección.
La primera persona en obtener diez nominaciones a los Oscars, la primera mujer presidenta de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, la primera mujer en recibir un Premio a la Trayectoria, a lo largo de sus 60 años de carrera. Bette Davis estableció una serie de hitos. Con 100 películas a sus espaldas y una amplia gama de géneros cinematográficos, es considerada una de las mejores actrices de la historia.
Luchó contra la Warner Bros. en los juzgados. "Estaba luchando por buenos directores y buenos guiones, eso era lo único que me importaba". Aunque perdió su demanda, ayudó a allanar el camino para que Olivia de Havilland ganara un caso similar algunos años después. En una entrevista en 1978, dijo: “Tengo fama de ser difícil, una fama que todavía me atormenta hoy. Pero no lo era y no lo soy. Todo lo que siempre quise, o quiero ahora, es profesionalismo ”.
Echemos un vistazo a esta legendaria actriz a través de estas fotografías:
Los Estuardos siempre estuvieron envueltos en escándalos e intrigas, especialmente con respecto a sus favoritos reales. Esto no fue diferente para la reina Ana, que reinó desde 1702 a 1714. Con ella se acabó los estuardos como casa reinante.
Su favorita durante varias décadas, fue Sarah Churchill. Durante el transcurso de su amistad, Sarah fue una figura dominante en la vida de Ana. Su relación, el poder y la riqueza que Sarah y su familia disfrutaron, fomentó el resentimiento, la envidia y una gran cantidad de chismes maliciosos. La historia de su relación se trata en "The Favourite" , una pelicula protagonizada por Rachel Weisz como Sarah, y Olivia Colman. como la reina.
Nacida en 1665, Ana creció a la sombra de su exuberante y encantadora hermana mayor, María. Propensa a engordar, tenía una visión deficiente, era celosa y perezosa. Su madre, Anne Hyde, atrajo la atención del duque de York, más tarde el rey Jacobo II, durante el exilio de los Estuardos poco antes de la Restauración.
La madre de las niñas murió de cáncer de mama en 1671. Menos de dos años después, en 1673, el duque de York se casó con la princesa italiana y católica, María de Módena, quien, con 15 años, era 25 años menor que él. Como su madrastra era solo cuatro y seis años mayor que las hermanas, la madrastra y María se llevaban bien. Ana, por otro lado, nunca tuvo una relación cercana con ella.
Las hermanas crecieron con otras niñas aristocráticas de su misma edad, incluida Sarah. La joven princesa la admiraba, porque Sarah era todo lo que Anne no era: inteligente, bella, con temperamento... Sarah tomó a Ana, bajo su manto y le prestó la atención que nadie le prestaba.
En 1677, Mary, de 15 años, fue la primera en casarse con su primo Guillermo de Orange. Sarah fuera perseguida por el prometedor John Churchill, quien pasaría de empleado del duque de York a primer duque de Marlborough bajo el reinado de Ana. Sus cartas de amor a Sarah eran ardientes (estaba completamente enamorado de ella) y su gran amor por ella duró hasta su muerte en 1722. Casándose en 1678, Sarah y John formaban una pareja hermosa y su relación era muy apasionada.
A pesar de ser uno de los líderes militares más grandes de la historia de Gran Bretaña, se dice que parte de su éxito se debe a la naturaleza ambiciosa de su esposa, ya que Sarah siempre usaría su posición con Ana para obtener lo mejor para su marido.
En 1683, a la edad de 18 años, finalmente fue el turno de Ana que se casó con el Príncipe Jorge de Dinamarca. Aunque carecía de talento, era un buen esposo. El suyo sería un matrimonio fuerte, pero las experiencias ginecológicas posteriores de Ana se convirtieron en uno de los aspectos más trágicos de sus vidas. Ana tuvo entre 16 y 18 embarazos, que terminaron en abortos involuntarios, mortinatos y algunos niños muriendo en edad infantil.
Después de su matrimonio con Jorge, Ana le dio a su amiga Sarah el puesto de Dama de la Cámara. También fue durante este tiempo cuando Anne y Sarah comenzaron a usar seudónimos: Sarah era "la señora Freeman", mientras que Ana era "la señora Morley".
En 1685, el rey Carlos II murió y el padre de Ana, ascendió al trono como el rey Jacobo II, un reinado que duró solo tres años. Ese año el primo de Ana, el duque de Monmouth, lideró una rebelión contra su tío, pero John Churchill, junto con Lord Feversham, atacó y derrotó al ejército de Monmouth. Monmouth fue decapitado. Pero no fue el final de los problemas para el rey Jacobo II. María de Módena dio a luz a un hijo sano, en el verano de 1688, esto aseguraba una sucesión católica.
Este controvertido nacimiento fue el punto de inflexión para algunas prominentes figuras protestantes, popularmente conocidas como los Siete Inmortales, invitaran formalmente a Guillermo de Orange a invadir el país. María tuvo que elegir entre el deber hacia su esposo o hacia su padre. La situación de Ana no era tan dolorosa, pero probablemente no habría abandonado a su querido padre si no hubiera sido por Sarah. Sarah, sabiendo que su marido había desertado y se había unido a Guillermo II, convenció a Ana de que hiciera lo mismo. Jacobo II, huyó con su esposa y su hijo a Francia, donde establecieron la corte jacobita en el castillo de Saint-Germain-en-Laye.
En Inglaterra, mientras tanto, los funcionarios del gobierno estaban indecisos sobre a quién coronar. Algunos políticos opinaron que Ana tenía más derecho al trono que Guillermo, pero Sarah la convenció para que se abstuviera y tanto Guillermo como María fueron entronizados.
María llevaba casi una década sin ver a su hermana lo que había alterado de manera irrevocable su relación. María, vivaz y conversadora, encontró en su hermana una compañía fría y aburrida. María vio a Sarah como una entrometida, y Guillermo nunca confió plenamente en Marlborough. Churchill fue enviado a la Torre (por traición) aunque saldría a las cinco semanas, y fue despojado de su cargo. Como resultado, se esperaba que Ana se separase de Sarah, pero no fue así. En un acto de desafío, Ana, Jorge y los Marlborough, se fueron a vivir a Syon House.
María II murió en 1694, el único hijo vivo de Ana, Guillermo Enrique, se convirtió en heredero del trono y se mudó a la Casa de Kensington. En 1698, el rey le dio a John Churchill el cargo de gobernador del joven príncipe. Lamentablemente, el niño enfermizo murió poco después de cumplir once años en 1700. Tras la muerte de Guillermo III a causa de una neumonía en 1702, Ana se convirtió en reina, y los Marlborough crecieron nuevamente en estatus y poder.
Sarah se convirtió en Maestra de las Togas y Guardiana del Monedero Privado, mientras que su esposo se convirtió en Capitán General del ejército. Ana le ofreció a la pareja un ducado, que Sarah inicialmente rechazó hasta que la reina le agregó una pensión anual de cinco mil libras.
Las diferentes opiniones políticas comenzaron a crear problemas para la reina y su favorita. Ana siempre había sido partidaria de los Tories, mientras que Sarah era muy partidaria de los Whigs. Sarah se volvió tan insistente con sus opiniones políticas que a Ana le resultó cada vez más irritante.
Fue en 1707 cuando la influencia de Abigail Masham sobre Ana comenzó a eclipsar la de Sarah. Irónicamente, Abigail había sido promovida por Sarah. Por primera vez, Sarah tenía un rival, y esto la hacía aún más dictatorial. Para empeorar las cosas, Abigail era conservadora y sus lazos cercanos con su primo segundo, Robert Harley, un destacado político conservador, fueron vistos por los Marlborough como una amenaza más para su posición.
En el siglo XVII - XVIII, alegar que una persona tuvo relaciones con personas del mismo sexo fue una táctica comúnmente utilizada para desacreditarla. Este fue un período en el que la sodomía fue un delito penal y el lesbianismo se consideró antinatural. Sarah sabía que semejante mancha podía dañar la reputación de la reina, y avivó vengativamente el fuego de estos rumores cuando se dio cuenta de que su influencia sobre Ana había comenzado a disminuir.
No hay evidencias convincentes para respaldar tales afirmaciones y la descripción más creíble de la relación de Anne con Sarah es la de Sir Winston Churchill: Sarah fue simplemente "su querida amiga íntima desde la infancia".
El amado esposo de Ana murió en 1708. Ana se sintió sumida en el dolor, y Sarah se burló cruelmente de ella, una crueldad que Ana no olvidaría. Sarah se enfureció al descubrir que Abigail se había mudado a una parte de los alojamientos en Kensington House que tenía reservado Sarah aunque no las ocupase.
Al llegar a la catedral de San Pablo y salir del carruaje, en el que acababan de tener una discusión, Sarah aparentemente le dijo a la reina "¡Cállate!", No es la forma más delicada ni entrañable de hablar con la soberana. Fue la gota final. Ana prescindió de sus servicios.
John Churchill murió en 1722, dejando a Sarah viuda durante casi dos décadas hasta su propia muerte en 1744. Ella era una de las mujeres más ricas del país.
No hay parte más importante en la comercialización de una película, que su trailer. Incluso si la película no es bien recibida por la crítica, un buen trailer puede llevarla al éxito. Pero, ¿por qué estas vistas previas de las películas se les llamas trailers (remolques) cuando se muestran antes de las películas?
El primer trailer, no fue para una película, fue para un musical de 1913 llamado "The Pleasure Seekers". La experiencia de ir al cine era muy diferente en 1913, que en la actualidad. Pagabas una entrada y te podías pasar en la sala de cine todo el día, viendo una combinación de largometrajes, cortos y dibujos animados. Para aprovechar la audiencia del cine, esperando la siguiente película, el productor de publicidad de Broadway y gerente de cine Nils Granlund tuvo la idea de publicitar los nuevos estrenos cinematográficos en la cadena de cines de la costa este de Marcus Loew. Nils Graund tomó material de los ensayos de "The Pleasure Seekers" y creó un cortometraje promocional. Sin saberlo, revolucionó la comercialización de las películas.
La idea evolucionó rápidamente. Ese mismo año, el productor William Selig trajo el formato de una serie, "The Adventures of Kathlyn", que siempre terminaba con algún tipo de suspense que obligaba a la gente a volver la siguiente semana. Selig calculó que el mejor momento para emitir este avance, era después de la función principal, antes de que la gente saliese del cine, para que se fueran con ganas de más. Por lo tanto los "trailers" se proyectaban después de las películas por eso su nombre (remolques).
Estos trailers iniciales, estaban compuestos por material de archivo, acompañados de un audio que gritaba preguntas a la audiencia: "¿Podrá escapar de la fosa de los leones?. Esta idea funcionó tan bien que los estudios hicieron sus propios trailers. Poco tiempo después la producción de trailers fue subcontratada por los estudios que le dió la exclusividad al National Screen Service, que tuvieron en monolopio de los trailers durante más de cuatro décadas.
Con el tiempo los trailers pasaron a emitirse ante del comienzo de la película. Esto aseguraba más ojos sobre el producto.