miércoles, 15 de mayo de 2024

Diego García Paredes: El mejor soldado español de todos los tiempos

   Diego García de Paredes y Torres nació en Trujillo el 30 de Marzo de 1468. Conocido como el Sansón de Extremadura o el Hércules de España, fue un militar español célebre por su fuerza física. Ya de adolescente había alcanzado la estatura de un gigante, medía más de 2 metros y pesaba 120 kilos. Además de su estatura, estaba dotado de una extraordinaria fuerza física y una gran agilidad. Hasta el mismísimo Cervantes lo cita: “Diego García de Paredes fue un valentísimo soldado y de tantas fuerzas naturales (…) que puesto con un montante (espada) en la entrada de un puente detuvo a todo un innumerable ejército que no pasase por ella”. 


Diego García de Paredes 


   Los historiadores no se ponen de acuerdo sobre su participación en la reconquista del reino de Granada, pero sí están seguros de que en 1496 y tras la muerte de su madre, partió hacia Italia para enrolarse allí como soldado de fortuna. Diego desembarcó en Nápoles, acompañado de su medio hermano por vía paterna, Álvaro de Paredes. Sin embargo, la guerra por el reino napolitano entre españoles y franceses había cesado recientemente, y ante la falta de jornal para subsistir, ambos hermanos viajaron a Roma para servir al Papa. 

  El Papa Alejandro VI observaba a los españoles que estaban a su servicio practicar el juego de lanzar la barra, uno de los deportes de la época, cuando una comitiva papal de italianos recelosos provocó una disputa. Diego García, ayudado sólo de seis camaradas y armado solamente con la pesada barra de hierro, destrozó a todos sus rivales, que habían echado todos mano de las espadas, «matando cinco, hiriendo a diez, y dejando a los demás fuera de combate. Alejandro VI, contrató a García y a los suyos para su guardia personal. Esta etapa terminó en cuanto Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, reclamó su ayuda. Diego García de Paredes era un devoto seguidor del Gran Capitán. A su servicio participó en numerosas batallas, en las que destacó por su valor en la lucha cuerpo a cuerpo. 

  En el asedio de Cefalonia, ciudad que había sido arrebatada por los turcos a la República de Venecia. Setecientos jenízaros defendían aquella fortaleza situada sobre una roca de áspera y difícil subida. Españoles y venecianos sufrieron cerca de dos meses todo género de penalidades en aquel sitio sin poder rendirla. Los turcos tenían entre sus armas ofensivas una máquina provista de garfios que los españoles llamaban «lobos», con los cuales aferraban a los soldados por la armadura y levantándolos en alto los estrellaban dejándolos caer, o bien, los atraían hacia la muralla para matarlos o hacerlos prisioneros. 

   Diego García, fue atrapado por los garfios, y lo subieron encima de la muralla. Conservando espada y rodela, puso pie sobre las almenas, y una vez abierto el artefacto quedó en libertad de acción, con una violencia desenfrenada empezó a matar a los turcos que se acercaban para derribarle, y ni la partida encargada de dar muerte a los prisioneros ni los refuerzos que llegaron pudieron rendirle; refuerzos y más refuerzos vinieron contra él, estrellándose ante su fuerza. Resistió heroicamente en el interior de la fortaleza, solo le pudieron capturar después de tres días cuando la fatiga y el hambre acabó con sus fuerzas. Ante semejante muestra de coraje los turcos respetaron su vida y le tomaron prisionero esperando obtener por su rescate mejores condiciones en caso de rendir Cefalonia. Restablecidas sus fuerzas, Diego esperó hasta que se inició el asalto final por parte de sus compañeros, momento que aprovechó para escapar de su prisión, echó abajo las puertas del calabozo y acabó con los centinelas. Colaboró en el ataque de los españoles hasta que se tomó la fortaleza. Fue aquí, en las murallas de Cefalonia, donde comenzó realmente la leyenda de Diego García de Paredes, siendo conocido a partir de ese momento entre los soldados españoles como El Sansón de Extremadura, y por aliados y enemigos como El Hércules y Sansón de España. 


El Gran Capitán 


   El Sansón español se cubrió de gloria en los campos de Italia. Cegado por un arrebato de locura, se dirigió con un montante a la entrada del puente del río Garellano, desafiando a un destacamento del ejército francés. Blandiendo con rapidez y furia el descomunal acero, se abalanzó en solitario sobre sus enemigos y comenzó una espantosa matanza entre los franceses, que solamente podían acometerle mano a mano por la estrechez del paso, ahora repleto de cadáveres. Acudieron algunos refuerzos españoles a sostenerle en aquel empeño irracional y se entabló una sangrienta escaramuza. Ante la aplastante inferioridad numérica y el fuego de la artillería enemiga, los españoles se vieron obligados a retirarse, siendo el último Paredes. Quinientos enemigos, cayeron a manos de su montante o huyendo de él, saltando del puente al río. 


FUENTE


   Finalizada la guerra en Italia hacia 1504, Nápoles pasó a la Corona de España. Entonces, el Gran Capitán comenzó su gobierno del reino napolitano como virrey con muy amplios poderes. En agradecimiento a sus servicios, Fernández de Córdoba nombró a Diego García de Paredes, marqués de Colonnetta. Pero cuando las cosas se pusieron feas y Fernando González de Córdoba cayó en desgracia, la defensa que hizo el antiguo soldado de su amado jefe le costaría la pérdida del marquesado. El soldado extremeño se dedicó al corso o a la piratería en el Mediterráneo, dependiendo de las ofertas que recibiera, haría su agosto contra sus presas favoritas, los barcos berberiscos y franceses.

   En 1508 recuperó el favor real. Paredes tomó parte en la Cruzada de Cisneros en tierras africanas, participando en 1509 en el asedio de Orán. De regreso a Italia, la fama de Paredes no podía pasar desapercibida e ingresó en las fuerzas Imperiales de Maximiliano I como Maestre de Campo de la infantería española. En 1510 marchó de nuevo a África con el ejército español y participó bajo las órdenes de Pedro Navarro en los asedios de Bugía y Trípoli, además de lograr el vasallaje a la Corona de Argel y Túnez. Regresó a Italia, incorporándose nuevamente al ejército del Emperador, y defendió heroicamente Verona, desahuciada por las fuerzas Imperiales.

   El Sansón de España era ya una leyenda viva en toda Europa y fue nombrado Coronel de la Liga Santa al servicio del Papa Julio II. Fue capturado en una multitudinaria emboscada en la que recibió tres heridas de arcabuz, pero al ser conducido por un puente, García se arrojó al agua con los cuatro caballeros que eran necesarios para asirle, ahogándose ellos y escapando él a nado, y pudo recorrer a pie las seis millas que le separaban del campamento aliado. 

   En el invierno de 1520 peregrinó a Santiago de Compostela en la escolta del Emperador Carlos V, permaneció en Trujillo durante la Guerra de las Comunidades y a mediados de 1521 se incorporó al ejército de España en la Guerra de Navarra. De 1526 hasta 1529, viajó por toda Europa en el séquito Imperial de Carlos V, gran admirador del legendario guerrero, quien le nombró Caballero de la Espuela Dorada.

   Diego García de Paredes murió en 1533 (tras regresar con Carlos V de derrotar a los turcos en el Danubio) a causa de las heridas recibidas en un accidente sufrido cuando, subido a un caballo, participaba en un inocente juego infantil. Jugaba con los niños a tirar una lanza contra una diana improvisada. Tropezó contra un cordel anudado entre dos alcornoques, que le segó la garganta. Lo que no habían conseguido las crueles guerras ni la violencia de los adultos, lo consiguió un elemental juego infantil: la muerte de un gigante. 

   La memoria de sus proezas ha perdurado a lo largo de los siglos. Por eso, muchos siguen considerando hoy a Diego García de Paredes como el mejor soldado español de todos los tiempos.

miércoles, 8 de mayo de 2024

Rosalind Franklin: La mujer olvidada y vejada que descubrió la estructura del ADN

  A pesar de que sus investigaciones que permitieron definir que el ADN tiene estructura de doble hélice, no fue premiada con el Nobel. Rosalind Franklin había muerto en 1958, cuatro años antes de que la Academia Sueca reconociese la importancia del descubrimiento: el logro en biología más importante del Siglo XX. El galardón lo obtuvieron curiosamente, quienes usaron sus datos a escondidas, quienes la despreciaron como científica y como mujer: Watson, Krick y Wilkins.

Rosalind Franklin

  Nacida en Londres en 1920 en una acaudalada familia judía, logra -pese a la oposición paterna un título universitario en Física, Química y Matemáticas en el Colegio Mayor Femenino de Cambrigde, en una época en la que la Universidad no otorgaba el grado de licenciado a las mujeres. Después de Cambridge pasó tres años en Francia en el Laboratorio Central de Servicios Químicos del Estado. Allí se dedicó al estudio de la Cristalografía con Rayos X

   Tras incorporarse al King's College de Londres en 1951 como investigadora asociada, a la edad de 31 años, el 6 de mayo de 1952 junto al estudiante de doctorado Raymond Gosling logró, la famosa imagen, que ella llamó Foto 51. Esta foto fue esencial para descifrar la estructura del ADN, la molécula que transmite la información genética y es responsable por la continuidad de la vida. Para obtener la Foto 51, Franklin debió perfeccionar los instrumentos y realizar una exposición de 100 horas. Por ajustar continuamente el aparato, Franklin exponía su cuerpo a la radiación, uno de los factores que años después pudo haber contribuido al cáncer que le costó la vida. 

Foto 51

   Maurice Wilkins, era físico en el Kings College y desde el principio mostró gran antipatía por Rosalind. Otros dos científicos Watson y Crick trabajaban en el laboratorio Cavendish de la Universidad de Cambridge y estaban en una carrera contra el tiempo para descifrar la estructura del ADN antes que su principal competidor, Linus Pauling. Wilkins le mostró a Watson la foto sin el conocimiento de Franklin. Watson y Crick tuvieron acceso además a un informe crucial en el que Franklin analizaba sus datos e incluía mediciones de parámetros en la Foto 51. 

   Watson y Crick publicaron su famoso estudio sobre el ADN en la prestigiosa revista Nature el 25 de abril de 1953. Nature publicó ese día tres estudios: primero el de Watson y Crick, luego uno de Wilkins y dos colegas, y por último un estudio de Franklin y Gosling con datos experimentales. Al aparecer en tercer lugar, el aporte de Franklin y Gosling fue visto según observadores como una confirmación, no como un elemento clave del descubrimiento. 

  Cuando se publicaron los artículos en Nature, Rosalind Franklin ya estaba en otro laboratorio de Londres, en Birkbeck College. En Birkbeck, Franklin se destacó por sus investigaciones sobre virus, colaboró con Aaron Klug y descubrió que el virus del mosaico del tabaco tenía una organización y estructura helicoidal. La científica continuó ese trabajo hasta su muerte por cáncer de ovario en 1958, a los 37 años. 

  En la ceremonia de entrega del Nobel en 1962 ni Watson, ni Crick ni Wilkins reconocieron en sus discursos cuán importante había sido para el descubrimiento el trabajo de Franklin. En su libro "La Doble Hélice", publicado en 1968, una década después de la muerte de Franklin, Watson hace más de 80 menciones de la científica. Watson describe a Franklin como una mujer agresiva "de actitudes belicosas", que ocultaba sus datos y "a la que había que poner en su lugar". Se refiere incluso a cómo se vestía la científica y a que "nunca usaba lápiz labial para contrastar su pelo negro".

  

FUENTES: BBC y Mujeres malditas

miércoles, 1 de mayo de 2024

Los luditas: La revolución del hombre contra la máquina

 

   En la era moderna, los luditas, son las personas que no tienen redes sociales, televisor y solo se les puede contactar a través de su teléfono fijo. Antes de que el término llegara a describir a alguien que está en contra de las nuevas tecnologías, era el nombre de un grupo político cuyos miembros luchaban activamente.

   Los primeros luditas fueron artesanos especializados que trabajaban en la industria textil británica a principios del siglo XIX. Muchos de ellos trabajaban con máquinas tejedoras. Esas máquinas requerían un alto nivel de habilidad.  El problema surgió cuando aparecieron fábricas textiles que utilizaban telares mecánicos que producían a bajo costo. La mano de obra humana cualificada se volvió menos valiosa. Ante las amenaza a su seguridad laboral, los trabajadores textiles se rebelaron.

   La primera huelga de los luditas se produjo el 11 de marzo de 1811. En esa fecha, los trabajadores se organizaron en Nottingham para exigir más empleos y salarios más altos. La manifestación terminó irrumpiendo en una fábrica y destruyendo los telares mecánicos. Esto desató un movimiento que duró aproximadamente un año, en el que las fábricas textiles de todo el norte de Inglaterra se convirtieron en objetivos de los luditas. El gobierno británico tomó medidas rápidas para sofocar los disturbios. Desplegaron miles de soldados a las puertas de las fábricas y convirtieron la rotura de maquinaria en un delito castigado con la muerte. Esta respuesta culminó en abril de 1812 cuando unos soldados dispararon contra una horda de manifestantes que asaltaban una fábrica cerca de Manchester. Ocho luditas murieron. Las protestas acabaron poco después de este acontecimiento. 


Luditas atacando una fábrica 


   Si bien el movimiento ludita duró poco, el legado del nombre en sí ha perdurado hasta el siglo XXI. Muchas personas se consideran "luditas",  pero quizás menos conocen el personaje que da nombre al término. Según la leyenda, Ned Ludd era un aprendiz de tejedor de Leicestershire que destruyó la máquina de tejer de su jefe cuando fue castigado por usarla incorrectamente. El evento supuestamente tuvo lugar en 1779.  Su historia todavía resonaba entre los trabajadores textiles del siglo XIX y nombraron a su movimiento con su nombre.   


Ned Ludd 

  
   Aunque tiene orígenes violentos y políticos, hoy en día  la gente que se atribuye esta etiqueta no necesariamente temen a la tecnología, sino anhelan una vida más sencilla y desconectada. Pero como se espera que la nueva tecnología de inteligencia artificial  obligue a millones de personas a abandonar su empleo, el movimiento vuelve a la actualidad.


Vía: Mentalfloss

jueves, 25 de abril de 2024

Los animales que le ganaron una guerra a los humanos

 

   La "Guerra del Emú" como así se llamó, comenzó en 1932, el ejército australiano desplegó sus tropas para combatir a los 20.000 emúes que emigraban hacia Australia, donde descubrieron unas tierras recién cultivadas con trigo. La denominada 'guerra' tuvo lugar entre el 2 de noviembre de 1932 y el 10 de diciembre de 1932.  


Emú  


   Los emúes son aves grandes y veloces, que comenzaron a invadir las tierras agrícolas australianas, causando daños significativos a los cultivos, provocando grandes pérdidas económicas y generando frustración entre los agricultores. La migración de las aves desde el árido interior a la costa se topó con el cinturón de trigo en rápida expansión, para deleite de los emúes y horror de los agricultores. Esto se suma además a que los precios del trigo estaban en descenso continuo debido a los efectos de La Gran Depresión luego de la Primera Guerra Mundial, lo que hizo que los agricultores pidieran ayuda al ejército. En un intento por abordar este problema, el gobierno australiano tomó una medida sorprendente: lanzar una operación militar para controlar la población de emúes.

   A principios de noviembre de 1932, la Séptima Batería Pesada de la Artillería Real Australiana llegó hasta la zona de Campion para hacer frente a una invasión de hasta 20.000 emúes. La operación implicó el despliegue de soldados armados con ametralladoras ligeras en las áreas afectadas. Sin embargo, lo que parecía ser una tarea sencilla en teoría resultó ser un desafío formidable en la práctica. Los emúes demostraron ser enemigos más hábiles de lo que se anticipaba, ya que su velocidad y agilidad hicieron que fueran difíciles de cazar.


Soldados australianos con ametralladoras Lewis 



   El 8 de noviembre, seis días después del primer combate, se habían disparado 2500 cartuchos y el número de aves muertas fueron unas cincuenta. El Ministro de Defensa australiano de la época, Sir George Pearce, decidió enviar a un ejército con ametralladoras para acabar con tal amenaza. El ejército desplegó tropas rápidamente, y llegaron con la esperanza de una victoria rápida. 

   Los emúes pueden crecer hasta 1,9 m de altura y pueden correr hasta 50 kilómetros por hora. Por si fuera poco, estas aves se comunican gruñendo y retumbando a través de un saco inflable en el cuello, un sonido que se puede escuchar hasta a 2 kilómetros de distancia. Ni las ametralladoras eran capaces de alcanzarlas.

   El fracaso de la operación era visible las fuerzas armadas australianas no lograron reducir la población de emúes; ya que su número era cada vez mayor. Nada podía seguir el ritmo de las aves, ni con emboscadas planificadas, ni ametralladoras ni vehículos blindados. Los emúes resultaron ser esquivos y resistentes, la población continuó siendo un problema persistente y después de varias semanas, el gobierno decidió abandonar la batalla. 

   El 8 de noviembre, miembros de la Cámara de Representantes de Australia decidieron retirar al ejército. Tras la retirada, el mayor G.P.W. Meredith del séptimo batallón de infantería de la Royal Australian Artillery afirmó que 986 aves habían muerto.  El intento de exterminio de los emúes recibió amplia cobertura en los medios de comunicación lo que provocó una ola de simpatía hacia estas grandes aves, siendo esto un nuevo golpe para el ejército.

sábado, 20 de abril de 2024

Tratamientos médicos más extraños de la historia

 

   La medicina es una ciencia que ha ido avanzando a lo largo de la historia. A veces algunos de sus tratamientos para mejorar la salud han resultado un poco raros. Aquí va unos cuantos de ellos.

   Pedos en un frasco 

   Durante la Edad Media los médicos creían que “lo similar cura lo similar”. Durante la Peste Negra, enfermedad que se creía que era causada por vapores letales, algunos médicos alentaron a las personas a guardar sus pedos en frascos y olerlos continuamente. 

   El remedio del medio ratón 

   En la Inglaterra isabelina los ratones eran cortados por la mitad y aplicados sobre las verrugas de la piel. No dudo que se eliminase la verruga y todo lo que hubiese alrededor. 

   Corte de trozos de la lengua 

   También conocida como hemiglosectomía  en los siglos 18 y 19 para curar la tartamudez se cortaban  grandes trozos de la lengua a los pacientes que se atascaban al hablar. El resultado era un trozo de lengua menos. 

   Kétchup contra la diarrea 

   En la década de 1830, el Dr. Archibald Miles declaró que había encontrado una sustancia en los tomates que podía curar la diarrea. Su complejo era conocido como “Dr. Miles Compound Extract Of Tomato” eran unas píldoras de Kétchup y servían para curar desde la diarrea hasta el pie de atleta. Por supuesto no curaba nada.

Dr Miles 



   Caca de perro 

   Hubo un tiempo en que el remedio casero para el dolor de garganta era el estiércol seco de perro. Como podréis imaginar su ingesta era muy agradable.


   Cigarrillos contra el cáncer 

   Antes de los anuncios antitabaco,  existían los anuncios a favor del tabaquismo. Emitidos a principios del siglo XX, la mayoría de ellos promocionaban los cigarrillos como un tratamiento eficaz contra el cáncer. 

Publicidad de tabaco 

   La heroína 

   La heroína se comercializaba como remedio para la tos, los resfriados y el dolor.  En 1898, Bayer empezó a producir un antitusivo que tenía a la diacetilmorfina como ingrediente principal y llamó "heroína" a su producto. Tras demostrarse su alta adicción fue prohibida. 


Heroína 



   Mercurio 

   El mercurio fue utilizado para tratar la sífilis hasta principios del siglo XX, los efectos secundarios incluían pérdida de dientes, úlceras y daños neurológicos graves. 


   Morfina y alcohol para el dolor de dientes de los bebes  

   Un remedio conocido como jarabe calmante de la Sra. Winslow se hizo popular a finales del siglo XIX para ayudar a los niños a superar el proceso de la dentición. Sin embargo, el principal problema del jarabe eran sus dos ingredientes principales: morfina y alcohol. No es de extrañar que fuera retirado del mercado en la década de 1930.

Jarabe de la Sra Winslow



Fuente: List25

domingo, 14 de abril de 2024

Los indios navajos que ayudaron a ganar la II Guerra Mundial

 

   Durante la Segunda Guerra Mundial, las potencias aliadas necesitaban una forma de transmitir mensajes encriptados que las tropas enemigas no pudieran descifrar. Entonces, en 1942, el Cuerpo de Marines de los EE. UU. reclutó a un grupo de hombres que serían conocidos como los Locutores de Códigos Navajo. 

   En 1942, los aliados estaban presionados en ambos teatros de la Segunda Guerra Mundial . Los nazis habían ocupado Francia e Inglaterra todavía estaba luchando para hacer frente a los efectos del Blitz . La comunicación entre los soldados aliados se estaba volviendo muy difícil a medida que las tropas japonesas mejoraban en descifrar sus códigos. Entonces, un hombre llamado Philip Johnston presentó una idea que cambiaría todo. Hijo de misioneros, Johnston había crecido en una reserva de indios navajos, donde aprendió con fluidez el idioma indígena. Cuando Johnston presentó su idea a los oficiales de la Marina, inicialmente se mostraron escépticos. Sin embargo, aceptaron probar su plan y reclutaron a 29 hombres navajos para desarrollar el código secreto. 


Philip Johnston  


    A los 29 reclutas originales se les asignó la tarea de crear un código indescifrable utilizando su lengua materna. El idioma navajo es increíblemente complejo y no tuvo alfabeto hasta mediados del siglo XX. Era esencialmente incomprensible para cualquiera fuera del pequeño grupo de pueblos indígenas del suroeste de Estados Unidos que lo hablaban, y eso lo convertía en el candidato perfecto para un código en tiempos de guerra. 

   Los nuevos reclutan crearon un alfabeto en el que la primera letra de una palabra navajo correspondía a una letra inglesa. El código inicial constaba de 211 términos de vocabulario además de este alfabeto. Una vez creado el cifrado, llegó el momento de ponerlo a prueba. A diferencia de los códigos militares convencionales, que eran largos y complicados y debían escribirse y transmitirse a alguien que luego tendría que pasar horas decodificándolos en equipos electrónicos, la brillantez del código navajo residía en su simplicidad. Durante la prueba inicial, los soldados navajos tradujeron, enviaron y descifraron un mensaje en menos de tres minutos. Además, el código tenía otra ventaja: debido a que las palabras del vocabulario navajo y sus contrapartes en inglés se habían elegido al azar, incluso alguien que lograra aprender navajo no podría descifrar el código, ya que solo vería una lista de palabras navajo aparentemente sin sentido. 


Indios navajos en la selva asiática


   Tras el éxito de este código cientos de hablantes de navajo sirvieron en la Guerra del Pacífico, codificando, transmitiendo y traduciendo mensajes sobre el movimiento de tropas japonesas, ubicaciones de artillería, planes de batalla... Desempeñaron un papel clave en la victoria de los aliados, pero sus esfuerzos no fueron reconocidos durante décadas. No fue hasta 1968 que se reveló el papel vital de los locutores de códigos navajos en la Segunda Guerra Mundial, y no fueron honrados oficialmente hasta el año 2000. 




  

lunes, 8 de abril de 2024

Juliana Morell: Una de las mujeres más inteligentes de la historia.

 

   Juliana Morell, nacida en Barcelona el 16 de febrero de 1594, fue una destacada humanista, políglota y religiosa dominica. Considerada una niña prodigio, defendió tesis orales en filosofía (lógica y moral) a los 12 años en su casa, de Lyon, hito por el que ha sido rememorada como la primera doctora extrauniversitaria de la historia. 


Juliana Morell  FUENTE



   Con 4 años, Juliana Morell tenía tres maestros y una jornada de estudio de más de ocho horas. Hasta los 14 se formó en filosofía, teología y jurisprudencia, y dominaba varias lenguas: catalán, castellano, francés, italiano, latín, griego y hebreo, conocía el sirio y posiblemente el árabe. La lengua y la cultura hebreas formaban parte del legado familiar de Juliana, descendiente de judíos conversos. Aunque abrazó la fe cristiana, Juliana apreciaba esta herencia judía.

   A diferencia de muchas mujeres de su tiempo, Juliana tuvo una educación privilegiada. En el monasterio dominico de SantaMaria de Montsió aprendió a leer y escribir y, probablemente, también música. En 1601, Juliana se marchó a Francia con su padre que fue acusado de asesinato. Recibió clases avanzadas de griego y de hebreo.

   El 16 de febrero de 1606, Juliana se doctoró en filosofía fuera de la universidad. Expuso unas tesis en lógica y moral en su casa, en Lyon, y mostró su dominio del latín, el griego y el hebreo. Recibieron copias de las tesis (actualmente perdidas) Margaritade Austria-Estiria, a quien se las dedicó, y otras reinas hispánicas al frente de varios gobiernos, así como el pontífice Pablo V. Aquel suceso tuvo tal resonancia que Juliana se convirtió de inmediato en icono de la mujer docta en toda Europa. 

   De los 12 a los 14 años estudió física, metafísica y jurisprudencia. En 1609, Juliana, al enterarse que su padre la quería casar, ingresó en el monasterio reformado de Santa Práxedes en Aviñón, donde profesó sus votos como monja dominica el 10 de junio de 1610. Ejerció como maestra de novicias y priora. Allí Juliana pudo seguir pensando, escribiendo y cultivando la poesía y la música. Fue maestra de coro, tocaba el órgano, la espineta y el laúd, y componía piezas musicales. Se dedicó intensamente a la traducción. 

   Durante siglos, Juliana Morell ha sido recordada como un icono de la erudición femenina. En el Salón de los Ilustres del paraninfo de la Universidad de Barcelona, las dos únicas mujeres mencionadas son Juliana Morell y Santa Teresa de Jesús.


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