miércoles, 27 de abril de 2011

La bomba atómica española


En 1963, el presidente de la Junta de Energía Nuclear (JEN), Almirante Otero Navascués, encarga al militar y físico nuclear Guillermo Velarde, un estudio para fabricar un artefacto explosivo que utilizase plutonio. España no tenía entonces ningún reactor capaz de producir plutonio, ni instalaciones para reelaborar combustible irradiado, ni los llamadores detonadores "Klystron" solo al alcance de las grandes potencias. Los científicos españoles también desconocían, la mezcla de plutonio que debía contener una bomba de hidrógeno. Se enteraran tres años después con el accidente de Palomares. El profesor Velarde recogió en Palomares, muestras de la bomba nuclear y una muestra del preciado detonador.


Velarde


El 15 de octubre de 1966, España y Francia, firmaron un acuerdo secreto para construir una central capaz de   generar plutonio de uso militar. Aunque no se pondría en funcionamiento hasta seis años después. Estaría fuera de los controles de la Organización Internacional de la Energía Atómica (IAEA) y se llamará VandellósI.

vandellós I
Vandellós I

Mientras tiene acuerdos secretos con los franceses, consigue sacarle a los americanos un reactor para fabricar plutonio. El reactor es instalado en la Ciudad Universitaria de Madrid y dos años después de los acuerdos, consigue fabricar los primeros gramos de plutonio. El 17 de noviembre de 1970, un escape radioactivo de estas instalaciones, pone en evidencia el riesgo de trabajar con plutonio en una gran ciudad. Una planta experimental de la JEN, vierte accidentalmente al alcantarillado de Madrid, 300 litros de residuos con estroncio 90 (Sr-90),  Cesio137 y plutonio. De ahí pasarían al río Manzanares, al Jarama y al Tajo.

Según un informe confidencial en las 48 horas siguientes al escape, no se tomó ningún tipo de medida, para controlar el vertido. Estos materiales radioactivos regaron la Vega del Jarama, rica en hortalizas. La población no fue informada, el accidente intento ocultarse hasta a la IAEA. El personal de la JEN, recogió en secreto tierras, verduras y barros de las áreas contaminadas.

Parte de estos residuos, depositados en bidones, estuvieron en las instalaciones de la JEN en Madrid y luego se trasladaron al Cabril  (Córdoba) y a  La Haba en Badajoz. A esta operación secreta se le llamó "Operación Tajo". Se calcula entre 300 y mil bidones.

Dos años después del accidente el IAEA entrego al ministerio de industria español, un estudio demolador por la falta de seguridad en las instalaciones de la Ciudad Universitaria de Madrid. Desde ese momento la JEN se da cuenta de que no puede trabajar en Madrid y se busca un sitio reservado para seguir los experimentos. El lugar elegido es Cubo de la Solana en Soria.

En 1971 el Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional, elaboró un informe en donde se señalaba que se podía realizar la primera prueba nuclear española en el desierto del Sáhara. El coste del experimento era de 8.700 millones de pesetas. El uranio de Vandellós I serviría para fabricar su propia bomba nuclear.

El 20 de diciembre de 1973 era asesinado Carrero Blanco, con su muerte, desaparecía uno de los principales promotores, para utilizar militarmente la energía nuclear. El día anterior a su muerte, sostuvo una entrevista con el secretario de estado norteamericano, Henry Kissinger. En esa entrevista se trataron asuntos como la amenaza de la URSS y una hipotética Guerra Nuclear, fueron temas recurrentes en ese encuentro. En aquel momento Kissinger sabía a través de la CIA, que España junto a Taiwán, Corea del Sur, Argentina, Sudáfrica e Israel, podían llegar a tener sus propias armas nucleares. España estaba almacenando plutonio suficiente para fabricar una bomba atómica. Gibraltar era la excusa del Gobierno español para no renunciar a su capacidad nuclear.

Atentado Carrero Blanco

Un mes y medio después de la muerte de Franco, el Gobierno de Arias Navarro, aprueba la construcción del Centro de Investigaciones Nucleares de Soria, contaría con una planta piloto para convertir el uranio en plutonio. Para conseguir la bomba atómica a España solo le faltaba tener su propia planta de residuos. Se pretendía producir ciento cuarenta kilos de plutonio al año. Esto alarmó al presidente norteamericano Jimmy Carter, que exigió la paralización del proyecto y paró la entrega de seis reactores nucleares. España amenaza con colaborar con otros estados.

Jimmy Carter

India ya había hecho estallar su primera bomba nuclear, burlando el control norteamericano con su alianza con Francia, España podría hacer lo mismo. Pese a las presiones, el proyecto de Soria, se mantuvo hasta el 1 de abril de 1981, donde España acabó aceptando las condiciones impuestas por los norteamericanos y firmó un acuerdo de salvaguardias con la IAEA . España aceptó que el IAEA controlase Vandellós.


Fuente: El secreto nuclear español




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