domingo, 29 de octubre de 2017

Cuando los holandeses atacaron Gran Canaria


En febrero de 1599 los puertos castellanos quedan cerrados a todo comercio con los holandeses; ante tal situación, y a fin de romper el bloqueo, Holanda crea una flota destinada a cortar las comunicaciones entre España y sus territorios ultramarinos, atacando y capturando cuantos barcos españoles se pusieran a su alcance.

Una flota holandesa de 74 barcos y 12.000 hombres, al mando de Pieter Van der Does, llegó a Gran Canaria recalando en la Bahía de las Isletas. Su objetivo era Las Palmas. Los holandeses atacaron el Castillo de la Luz, que protegía el puerto. Los canarios evacuaron a los civiles de la ciudad, y el Castillo se rindió (pero no la ciudad).

Grabado holandés del siglo XVII del ataque a Las Palmas  FUENTE


El objetivo de los holandeses era saquear la Isla y aprovisionarse para llegar hasta el Caribe y eliminar a la flota de Indias que, repleta de plata, llenaba las arcas de la Corona española con la que se sufragaban las guerras contra Europa. Los holandeses pusieron sitio a la ciudad exigiendo la entrega de toda su riqueza. Los canarios entregaron al requerimiento holandés, 12 ovejas y tres terneros.

Van der Does se puso furioso y envió 4.000 soldados a atacar el Consejo de las Islas Canarias, que había buscado refugio en el pueblo de Santa Brígida. Trescientos soldados canarios emboscaron a los holandeses en Monte Lentiscal, matando a 150 y obligando al resto a retirarse. Los holandeses saquearon Maspalomas, en la costa sur de Gran Canaria, San Sebastián de La Gomera, y Santa Cruz de La Palma.

El 8 de julio de 1599 la armada de Pieter van der Does abandona la Isleta con casi un millar bajas. Tras la marcha queda una ciudad destruida que tardó más de un siglo en reponerse.

Fuentes: New World Encyclopedia y Casa Colón

sábado, 21 de octubre de 2017

El campo de concentración Británico en Rusia


Cuando los soldados británicos fueron enviados a Rusia después de la Revolución Rusa sus principales enemigos eran los alemanes, pero también se encontraron luchando y encarcelando bolcheviques.

En la isla de Mudyug, se encuentran los restos de un campo de prisioneros muy diferente a los Gulags repartidos por todo el norte de Rusia y Siberia. Este campo de prisioneros data de 1918 y sus responsables eran británicos y franceses. El lugar era conocido como "La Isla de la Muerte".

Prisioneros Bolcheviques en Mudyug  FUENTE


En aquella época estaban "los blancos" ( las fuerzas anti-bolcheviques que surgieron después de la Revolución de Octubre de 1917, que se llamaban así por los uniformes de color crema usados ​​por los mandos más altos en el ejército zarista. Eran militares reaccionarios, socialistas moderados... Por otro lado, los bolcheviques que tomaron el poder en el otoño de 1917. Rusia en ese momento luchaba en la Primera Guerra Mundial, aliada con Gran Bretaña, Francia y los EE.UU. contra las potencias centrales de Alemania y Austria-Hungría y sus aliados otomanos. Sin embargo, Lenin al llegar al poder firmó la paz.

Cuando firmó el tratado de paz con Alemania, los gobiernos occidentales actuaron rápidamente para volver a abrir el frente oriental. En cuestión de meses, decenas de miles de soldados de Gran Bretaña, Estados Unidos, Francia, Canadá, Australia y otros países recibieron la orden de intervenir en Rusia.

Estas tropas se pusieron del lado de los "blancos" en la incipiente guerra civil rusa. Los aliados que atracaron en Arkhangelsk el 2 de agosto de 1918, comenzaron a encerrar a la gente. Decidieron encarcelar a cualquiera que pareciera sospechoso y los bolcheviques eran los más sospechosos. Dado que la principal prisión de la ciudad estaba llena de gente, estos posibles alborotadores fueron enviados a la isla de Mudyug, a 70 kilómetros de distancia. El primer grupo de reclusos tuvo que construir el campo de prisioneros en este lugar desolado, asolado por el viento.


Tropas aliadas en  Arkhangelsk 1918 FUENTE

Con pocas instalaciones para la higiene y sin ropa, los reclusos se llenaron de piojos. El tifus se extendió como un reguero de pólvora. De las 1.000 personas que pasaron por este lugar, 300 murieron, ya sea por enfermedad, o porque fueron fusilados o torturados hasta la muerte. Pavel Rasskazov, un periodista que pasó varios meses en Mudyug, documentó en su diario, las terribles condiciones de vida y la falta de alimentos.

En la época soviética, en una pequeña colina sobre el campamento, se erigió un obelisco de 25 metros de altura adornado con una estrella roja y el martillo y la hoz. Con la inscripción "en honor a los patriotas torturados hasta la muerte por los intervencionistas".

Obelisco  FUENTE


Vía: BBC 


martes, 17 de octubre de 2017

Robert Hooke y la venganza de Isaac Newton


Robert Hooke fue uno de los científicos más brillantes de su generación; hizo descubrimientos y desarrolló teorías en el campo de la biología, la física y la química que aún tienen influencia en la actualidad. Sin embargo, de alguna manera esta gran figura del pensamiento renacentista está envuelto en la oscuridad.

Hooke nació en la Isla de Wight en 1635. Estudió en la prestigiosa Westminster School antes de ir a la Universidad de Oxford,  donde Hooke destacó rápidamente. En el entorno del Protectorado de Cromwell, Hooke se involucró en preservar el método científico y la investigación empírica; sentando las bases de lo que sería la Royal Society tras la restauración de la monarquía.


Retrato hipotético de Robert Hooke  FUENTE

La lista de los avances asociados a Hooke es muy grande. Fue el primero en utilizar el término 'célula' para describir las unidades individuales que componen un organismo mayor. Se le ocurrió una teoría en la que la luz era en realidad una onda, una idea que cientos de años más tarde formaría la base de la física de partículas y la teoría cuántica. La Ley de Hooke, es en la actualidad, el producto más conocido de su investigación, un análisis en profundidad de la elasticidad. La ley hizo posible el desarrollo de los primeros relojes precisos. Su trabajo con microscopios llevó a su famoso grabado del ojo de una mosca. Sus primeros estudios en bosques petrificados le llevó a darse cuenta de que eran restos de seres vivos.

¿Cómo un hombre así, cayó en el olvido? Hooke fue muy famoso en su época. Su libro, "Micrographia" , fue un éxito de ventas, inspirando el interés en el uso de microscopios. Fue presidente de la Royal Society. Sin embargo, tenía un poderoso rival: Sir Isaac Newton. Los dos se enfrentaron para forjar la reputación de la mente más prodigiosa de su tiempo. Con el paso del tiempo Newton se convirtió en el ganador indiscutible.

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Los primeros conflictos entre estos dos egos llegaron en 1672, cuando Newton presentó su primer documento a la Royal Society. En la obra, Newton afirmó que la luz era una partícula, lo que contradecía las ideas de Hooke.  Muchos científicos lanzaron ataques sobre la metodología de Newton, Hooke fue de los más mordaces y su posición como presidente de la Royal Society fue humillante para Newton.

Esta tensión latente estalló cuando Newton publicó "Principia" en 1687, que contiene la "Ley de la Gravitación Universal". Newton no fue el primero en postular una fuerza de retención sobre los cuerpos celestes, era una idea de la comunidad científica que se había estado moviendo hacia ya unos años. Hooke fue una de las figuras claves en la década de 1670, que sugirió que los planetas eran atraídos por el Sol, y que esta fuerza de atracción se hacía más fuerte cuanto más cerca estaban de la estrella.

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Newton fue el primero en demostrar matemáticamente la idea, pero Hooke estaba convencido que "Principia" no habría sido posible si él no hubiera postulado por primera vez la atracción entre los cuerpos celestes. Una amarga disputa se desarrolló, Hooke trataba de obtener crédito por su influencia en la publicación, Newton se negó (con la excepción de una somera mención en el tercer volumen de Principia ).


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En 1703 Hooke murió, sufrió de diabetes en sus últimos años. Newton se convirtió en su sucesor como presidente de la Royal Society, e hizo grandes esfuerzos para empañar la reputación de su predecesor. El único retrato de Hooke fue retirado de la Royal Society durante la presidencia de Newton, desapareciendo.. Mientras que la reputación de Newton crecía, la de Hooke se deterioró. Se dijo de él que era un científico amargado que sólo quería obtener crédito del trabajo de otros. Con el paso del tiempo la figura de Newton acabó con la de Hooke.


Vía: New Historian

jueves, 5 de octubre de 2017

Cuando se creía que los tomates eran venenosos


Los aztecas ya comían tomate en el siglo VIII, lo llamaban “tomatl,” (su nombre en náhuatl). Los tomates fueron introducidos en Europa por los conquistadores españoles en el siglo XVI. Algunos investigadores atribuyen a Hernán Cortés las primeras semillas que llegaron a Europa en 1519, donde el tomate se utilizaba con fines ornamentales.

A finales de la década de 1700, un gran porcentaje de europeos temían al tomate. Se le llamaba la "manzana envenenada". Los aristócratas enfermaban y morían después de comerlo. Pero la culpa no la tenía el tomate, la gente de buena posición utilizaba platos de peltre, que contenían mucho plomo. Debido a que los tomates son muy ácidos, cuando se colocaban sobre este tipo de vajilla, el ácido del tomate liberaba el plomo de la placa, dando como resultado muchas muertes por envenenamiento.


Plato de peltre  FUENTE

El tomate se extendió poco a poco junto a un montón de mitos. Los temores y rumores de potencial veneno de la planta detuvieron su extensión. En la década de 1830 cuando se cultivaba en Nueva York, surgió una nueva preocupación. El gusano verde del tomate, un gusano de diez centímetros de largo, con un cuerno que sobresalía de la espalda. Se creía que sólo que con que te rozase el gusano podrías morir.


Gusano cornudo del tomate  FUENTE

Alrededor de 1880, con la invención de la pizza en Nápoles, el tomate creció en popularidad. Hoy en día, los tomates se consumen en todo el mundo en innumerables variedades. Se producen mil millones de toneladas al año.


Vía: Smithsonian


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