miércoles, 25 de agosto de 2010

El galeón San Mateo

La hazaña que voy a relatar se inscribió dentro de "La batalla de la Isla Terceira" que tuvo lugar el 26 de julio de 1582 en aguas de la Isla Terceira o Isla de San Miguel de las Azores entre una escuadra española de 26 naves, al mando de don Álvaro de Bazán, y otra escuadra francesa de 60, al mando del almirante Philippe Strozzi, terminando con una aplastante victoria para los españoles. Ésta fue la primera batalla naval de la Historia en la que participaron galeones de guerra.

El galeón San Mateo (foto derecha, maqueta), era un galeón español de 800 toneladas, con 36 cañones, que durante el reinado de Felipe II se encargo de la ruta hacia las Indias. Es un claro ejemplo de nuestro típico galeón derivado del perfil de la galera pero con reminiscencias de la nao de comercio.Un hibrido preparado para la carga y la lucha.

El 26 de Julio de 1582, las dos flotas se encontraban a unas dieciocho millas de la costa. En ese momento el buque del Maestre de Campo Don Lope de Figueroa, el galeón San Mateo, se salió de la formación dirigiéndose hacia la flota francesa. Parecía que Figueroa estaba rompiendo la formación únicamente por su voluntad de retar a los franceses y buscando su gloria personal, pero en todo caso se estaba convirtiendo en un blanco muy vulnerable.


Isla Terceira

Filippo Strozzi no se lo pensó dos veces. Durante jornadas anteriores había atacado los barcos más alejados de la flota española con la esperanza de separarlos y batirlos uno a uno. Ahora con el segundo buque más importante de la flota española se le presentaba su mejor oportunidad y Strozzi ordenó a su propio buque insignia y al de su lugarteniente y tres galeones más dirigirse a cobrar la pieza que se les ponía a tiro.

El buque insignia de Strozzi embistió el bauprés del San Mateo. Don Lope de Figueroa esperó hasta que la nave insignia francesa se colocó junto a su costado y entonces le lanzó una andanada completa a quemarropa. La almiranta francesa se colocó a estribor y Figueroa aprovechó para lanzarle una andanada con las piezas de ese costado. Mientras, la nave del lugarteniente de Strozzi se situó en el costado de babor y su tripulación se aprestó para el abordaje lanzando cables con garfios a las bordas del San Mateo. Los tres galeones franceses restantes que se habían lanzado al asalto junto con la nave de Strozzi se situaron a popa del San Mateo, y desde allí comenzaron a castigar el castillo de popa.

El San Mateo aguantó durante dos horas el castigo al que le sometieron los cinco buques franceses. Su casco recibió más de 500 impactos de artillería y fue desarbolado de mástiles y aparejos. La mitad de la tripulación y de los soldados habían sido muertos o heridos. Durante esas dos horas el resto de la flota española había estado efectuando trabajosamente una maniobra de virada en contra del viento. Los mercantes armados de Don Miguel de Oquendo y el galeón castellano Juana de 350 toneladas fueron los primeros en llegar y lanzar una andanada contra el buque de Strozzi. El propio Oquendo, quien se lanzó con su buque entre la almiranta y el San Mateo, cortando los cables de abordaje que trababan a los dos combatientes. Acto seguido lanzó una andanada completa contra el buque francés matando a 50 tripulantes. Oquendo dio la orden de lanzar los garfios de abordaje y él mismo lideró el asalto hasta el castillo de popa donde consiguió capturar la bandera del buque. Durante el combate cuerpo a cuerpo Strozzi recibió una herida de bala que se reveló al instante de gran gravedad.

Después de cinco horas de combate, Strozzi no se hallaba en condiciones de continuar combatiendo. Con 400 muertos a bordo de un buque que se hundía y él mismo gravemente herido, fue capturado y llevado a bordo del San Martín para rendirse. Pero Don Álvaro no pudo recibir la espada de Strozzi de sus manos ya que éste murió mientras era llevado a bordo.

Fuentes: Wikipedia, Revista Naval

4 comentarios:

  1. Isso não é verdade. o Galeão São Mateo era Portugues e não espanhol. Tal como o galeão São joão, o Galeão são Martinho e o galeão de florença. quase todos os galeoes de guerra que aparecem nas historias espanholas como sendo espanhoes, na realidade são portugueses. Os espanhoes não tinham grandes barcos nos seculos XIV, XV e XVI. E por isso os grandes galeoes espanhoes que ficaram para a historia são uma mentira

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  2. En aquella época, España empleaba barcos portugueses, puesto que el trono de Portugal acababa de pasar a manos españolas, luego toda esta historia es correcta.

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  3. El trono de Portugal estaba en manos de Felipe II, pero el Reino de Portugal seguía siendo independiente del de España, con lo que en teoría los mejores galeones que en aquella batalla participaron eran portugueses. Pasaría lo mismo en la mal llamada Armada Invencible, donde los galeones más grandes eran los de armada de Portugal y la de Guipúzcoa.

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  4. En 1580, tras la muerte sin sucesión del rey Sebastián I de Portugal en la batalla de Alcazarquivir, y el posterior fallecimiento de Enrique I el Cardenal, Felipe II de España fue reconocido como rey de Portugal, con el nombre de Felipe I de Portugal, por las Cortes de Tomar.

    Este nombramiento no fue demasiado bien aceptado en Francia ni en Inglaterra, por el poder que significaba para la casa de Austria, por lo que apoyaron la causa de Don Antonio, Prior de Crato, que también pretendía la Corona de Portugal. Con esto intentaban evitar la unión de los imperios coloniales de España y Portugal, lo que convertía a Felipe II en uno de los monarcas más poderosos de la Historia.

    Todas las posesiones portuguesas, salvo las islas Azores o Terceras, reconocían a Felipe II como rey de Portugal. Estas islas eran punto de recalada para la flota de la plata de Indias, donde hacían aguada y recogían víveres para continuar viaje a España. Pese a no estar en guerra con España, Francia envíó una flota a las Azores para apoyar al Prior.

    En 1581 se presentan en Lisboa los comisarios de la isla de San Miguel para ofrecer su sumisión a Felipe II, por lo que se envía a dicha isla la escuadra de Galicia, al mando de Pedro Valdés. Estaba formada por cuatro naos grandes y dos pequeñas, y llevaban 80 artilleros y 600 infantes. Su misión era limpiar el mar de corsarios y recibir a las flotas de Indias, para evitar que recalasen en territorio enemigo. Y conociendo que la de la India Oriental venía bajo el mando de D. Manuel de Melo, partidario del Prior de Crato, otra de sus misiones era evitar que los agentes del Prior contactaran con él.

    En paralelo se prepara en Lisboa una armada de 12 naos, que, mandada por Galcerán Fenollet y con el maestre de campo Lope de Figueroa, seguiría a la de Valdés, y que llevaría a San Miguel 2.200 soldados, con la intención de desembarcar en la Tercera.

    El 30 de junio llega Valdés a San Miguel, y su gobernador, Ambrosio de Aguiar, le informa que en la Tercera se han recibido armas y municiones. Pero la tripulación de una carabela que había interceptado le dijo que, si bien en la Tercera había muchos partidarios del Prior, estos estaban mal armados. Dando por buena esta última información, en lugar de emprender su misión de esperar a la flota de Indias, efectuó un desembarco con 350 hombres cerca de Angra. El desembarco fue un fracaso y se perdieron más de 200 hombres, entre ellos un hijo de Valdés y un sobrino de D. Álvaro de Bazán.

    Al llegar las flotas de Tierra Firme y Nueva España, con 43 naves, intentó convencer a sus generales, D. Francisco de Luján y D. Antonio Manrique, para efectuar un desembarco conjunto en la Tercera. Estos se negaron y siguieron viaje a España, encontrándose en esta singladura con la flota de Lope de Figueroa. Este les dio agua y los escoltó a Lisboa, frustrando las intenciones de Melo, que, por el descuido de Valdés, había recibido instrucciones para dirigirse a Francia.

    Lope de Figueroa vuelve a las Azores, y a la vista del fracaso de Valdés, decide no efectuar el desembarco en la Tercera, al considerar que la guarnición de la isla era superior a la inicialmente estimada.

    En marzo de 1582 se refuerza la isla de San Miguel con cuatro naos guipuzcoanas que lleva Rui Díaz de Mendoza, y quedan a cargo del almirante portugués Pedro Peixoto da Silva, que estaba allí con dos galeones y tres carabelas.

    En mayo nueve naos francesas atacan San Miguel. El ataque es rechazado por las naos guipuzcoanas, que tuvieron 20 muertos.

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