jueves, 30 de diciembre de 2010

Los 7 enanitos de Auschwitz

La familia Ovitz era una familia judía de diez hijos con siete enanos Rozika, Franziska, Avram, Frieda, Micki, Erzsebet y Perla. La historia de los Ovitz comienza en Rozália, un pueblo de Maramures, al norte de Transilvania. El patriarca Shimshon Eizik Ovitz era enano, su primera mujer de estatura normal murió en 1901, un año después se volvió a casar con otra mujer de talla normal, Batia Bertha Husz.

Shimshon evitó que sus siete hijos enanos se sintieran acomplejados por su tamaño. La familia estaba marcada por la pseudoacondroplasia, una enfermedad grave que afecta a todas las articulaciones, causando que los miembros sean demasiado cortos. En la pseudocondroplasia la cara es absolutamente normal.

Shimshon se ganaba la vida como bufón, animador de fiestas y bodas en las comunidades rurales vecinas. En 1923 murió de repente, su viuda animó a sus hijos a que siguiesen el oficio de su padre. Al principio sus tres hijos mayores siguieron la profesión del padre, pero año a año el grupo creció hasta los siete miembros de corta estatura. Se llamaron la Compañía "Liliput". En 1930 Batia murió de tuberculosis pero antes de morir advirtió a sus hijos que siempre deberían estar unidos.

La familia Ovitz  FUENTE


El 30 de enero de 1933 Hitler fue nombrado canciller, su partido compartía la idea de la superioridad biológica. El tercer Reich fomentaba la eugenesia para limpiar de personas "defectuosas" de la raza superior. Comenzaron con las esterilizaciones y luego la eutanasia, entre los que consideraban débiles se encontraban también los enanos.

Mientras tanto la compañía "Liliput" tenía éxito en toda Europa del Este pues eran también instrumentistas. Sus hermanos de estatura normal eran sus ayudantes, los que le facilitaban el día a día.

El 1 de septiembre de 1939 Alemania invadía Polonia, un año después Rumanía cedía la parte norte de Transilvania donde se encontraba la aldea de los Ovitz a Hungría. Los húngaros empezaron a adoptar las medidas antisemitas, se ordenó el cese de los periódicos judíos, sus negocios fueron confiscados, se prohibió que los artistas judíos actuasen para público no judío. Los Ovitz consiguieron documentos en el que no constaban como judíos, durante cuatro años continuaron actuando de manera encubierta.

Cuando el ejército alemán invadió Hungría en marzo de 1944 la familia Ovitz volvió a casa. Pero los nazis habían llegado hasta Rozália, los judíos del pueblo llevaban una estrella de David amarilla en la ropa, ellos mismos se las cosieron. El 15 de abril de 1944 se ordenó a los 650 judíos de Rozália que empaquetaran sus pertenencias. Fueron reunidos en la sinagoga local aunque a los Ovitz se les permitió esperar en sus casas donde los nazis les obligaban a tocar sus instrumentos para entretenerles.

El 22 de abril de 1944 fueron trasladados con todos los demás judíos a Dragomiresti un gheto a 12 kms de Rozália. Un mes después iniciaron una caminata de unos veinte kms hasta un tren que les aguardaba. Los Ovitz fisicamente limitados como no podían caminar se les permitió llegar hasta el tren en carro. Excepto un hermano que abandono Rozália unos años antes, la familia como les indicó su madre estaba unida.

El viaje en tren fue muy penoso. El 19 de mayo de 1944 a la medianoche llegaron a Auschwitz un amigo de la familia les ayudó a bajar del tren, fuera le esperaban los SS y sus perros. El 90% de los judíos que llegaban a Auschwitz eran gaseados inmediatamente. Se decía que había un médico que decidía si una persona era apta o no para trabajar.

Archivo:AuschwitzCampEntrance.jpg
Auschwitz-Birkenau


Por miedo a ser pisoteados la familia Ovitz se separó del resto de los prisioneros, los SS los miraban porque nunca habían visto nada así. Uno de los policías al mando mandó a llamar a Mengele que coleccionaba seres humanos "defectuosos". Mengele era "el ángel de la muerte" pues decidía en la selección a quién gaseaban. Algunos amigos de los Ovitz se dieron cuenta que habían sido apartados y se unieron a ellos. Todos fingían ser parientes de los enanos de 12 pasaron a ser 22.

Cuando llegó Mengele acribilló a los enanos a preguntas sobre su árbol genealógico y éstos le impresionaron con sus historias, Mengele murmuró tengo trabajo para veinte años y ordenó que todos siguieran vivos, de los 3500 judíos húngaros que llegaron en ese tren, sólo 400 vieron el amanecer del día siguiente. Fue el comienzo de una extraña relación en la que Mengele protegía a los enanos.

Desde el primer día los enanos tuvieron un trato preferente, conservaban su propia ropa, no se les afeitó la cabeza, habitando un barracón en el campo familiar de Birkenau y exentos de trabajos forzados. Pero no se trataba de que Mengele fuese generoso, Auschwitz-Birkenau era un almacén gigante de seres humanos donde experimentaba con impunidad.

A las cinco semanas de su llegada los enanos fueron sometidos uno a uno a un examen médico, fue el comienzo de un horror que duró meses. Análisis de sangre, mediciones, gotas en los ojos que les cegaban durante horas y las mujeres eran sometidas a exploraciones ginecológicas. Mengele tenía una obsesión, encontrar el gen que provocaba el enanismo y una familia compuesta de enanos y gente de estatura normal, era un campo de investigación perfecto. También quería validar la visión hitleriana de la raza superior, quería probar que los judíos eran una raza inválida y deformada, él suponía que los Ovitz le iban a dar la clave para probar su teoría.

File:Josef-mengele.jpg
Josef Mengele


Para sacar sangre se lo ordenaba a un SS que lo hacían de manera violenta casi rompiéndoles los brazos y extrayendo una gran cantidad de sangre que hacía que perdiesen la conciencia, les arrancaron hasta las pestañas. Las pruebas eran muy dolorosas.

En julio de 1944 con la exterminación del campo familiar de Bikernau casi culminada, Mengele intervino para salvar a los enanos, ordenó el traslado de los 22 Ovitz, las mujeres fueron enviadas al campo femenino y los hombres a la enfermería masculina. Mengele tenía una relación especial con los enanos, eran sus ratas de laboratorio. A veces cantaba con ello, y cantaba "En siete colinas tengo siete enanos" Los enanos tocaban con la orquesta del campo. Incluso representaron "Blancanieves y los siete enanitos" que era el cuento favorito de Mengele.

Según se acercaba el invierno de 1944, Mengele los visitaba con menos frecuencia. El ejército rojo avanzaba hacia Auschwitz, los nazis intentaban ocultar sus crímenes, volaron la incineradora, quemaron los expedientes médicos, querían matar a todos para que nadie contase lo que había pasado. Miles fueron rápidamente exterminados, otros fueron evacuados apresuradamente a otros campos. Incapaces de caminar grandes distancias la familia Ovitz se quedó atrás, en medio del caos, Mengele, abandonó a sus enanos. El 17 de enero de 1945 había huido de Auschwitz.
Poco después el ejército rojo liberó Auschwitz, la pesadilla de nueve meses de los Ovitz había terminado, los 22 consiguieron sobrevivir.

Los Ovitz volvieron a Rozália y retomaron la compañía "Liliput" pero no podían ganarse la vida en una Europa del Este destrozada por la guerra. Juntos se instalaron en Haifa (Israel). En agosto de 1949, tres meses después de su llegada ya habían montado su primer espectáculo. Durante cinco años su espectáculo cómico e instrumental abarrotó los teatros. En 1955 la compañía "Liliput" se retiró de escena. Los 15 años siguientes los hermanos vivieron juntos y montaron dos cines. A partir de 1972 empezaron a fallecer hasta el año 2001 donde murió la última superviviente familiar, Perla Ovitz.

Fuente: Documental. Sobreviviendo a Auschwitz
Fotos: Creative Commons

2 comentarios:

  1. Sólo puedo decir que es impresionante la historia y un milagro que consiguieran sobrevivir.

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  2. Es una historia interesante, pero he de decir que está explicada con el culo. La expresión es muy pobre.
    Pd: los signos de puntuación existen para algo, y no hablo de los puntos.

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