jueves, 2 de junio de 2011

Cuatro pequeñas criaturas que aportan mucho a la ciencia



Los economistas lo hacen con hojas de cálculo y gráficos. Los arquitectos con planos y estudios. Pero cuando un biólogo necesita un modelo, tiene que estar vivo. He aquí unas criaturas muy pequeñas que han hecho avanzar nuestro mundo hacia adelante.


Shewanella oneidensis



Shewanella oneidensis


La Shewanella puede vivir sin oxígeno. Si no hay oxígeno disponible, esta bacteria puede cambiar el oxígeno para sobrevivir por metal. Gracias a esta habilidad notable, la Shewanella puede vivir casi en cualquier parte, desde la superficie de la Tierra al fondo del océano. No es sorprendente que los científicos ven en la bacteria el modelo perfecto para estudiar cómo evolucionó la vida durante los primeros días de la Tierra, cuando el oxígeno era escaso.

Nadie sabe exactamente cómo la Shewanella consigue esa alternativa en su función respiratoria. Lo que los científicos saben es que hay un proceso de transferencias de electrones. Cuando la Shewanella respira en el uranio y en el cromo (metales que pueden ser tóxicos para los humanos), los electrones extras, consiguen detener las toxinas. Y eso es una buena noticia, porque a veces hay fugas de metales peligrosos en fábricas y vertederos, que pueden contaminar nuestros suministros de agua. Debido a que Shewanella puede poner fin a estos contaminantes, los científicos están trabajando en formas para proteger los lagos y arroyos cerca de sitios que producen muchos residuos tóxicos.


Escherichia coli

E. Coli

La E. coli tiene fama de ser el azote de las ensaladas, en éstos días (los pepinos) pero la gran mayoría de las cepas E. coli no son perjudiciales para los seres humanos. De hecho, la E. coli es una de las bacterias más importantes dentro de el tracto intestinal. A los científicos les encanta trabajar con la E. Coli porque es un organismo simple que se reproduce rápidamente y contiene los componentes de formas de vida más complicada, como el ARN y el ADN.

Lo creas o no, esta bacteria infame ha hecho mucho para mejorar nuestra comprensión de la evolución. Debido a su impresionante capacidad para reproducirse rápidamente, la E. Coli es un excelente modelo para el rastreo de mutaciones genéticas. En junio de 2008, la revista New Scientist informó sobre un proyecto de investigación en la Universidad de Michigan que investigó 44.000 generaciones de E. coli. Hace veinte años, los investigadores comenzaron con una sola bacteria y luego se separaron de sus descendientes en poblaciones aisladas y se observó su crecimiento. Alrededor de la generación Nº 31.500, una población ha desarrollado la capacidad de metabolizar citrato, un equivalente de un grupo de personas que por ejemplo, de repente pueden digerir los desperdicios. Los investigadores creen que esta capacidad se basa en varias mutaciones que alcanzan esta utilidad. Hagan lo que hagan, a las otras poblaciones no consiguen que tengan esta "habilidad". Según New Scientist, el experimento sugiere que hay un montón de posibilidades que participan en la evolución. Un grupo al azar puede desarrollar una capacidad útil que los otros grupos no adquieren, incluso con el suficiente tiempo y los mismos recursos.


Chlamydomonas reinhardtii


Chlamy




Una de las más antiguas formas de vida, estas células de algas solo viven en la rama evolutiva que separa a los animales y las plantas, lo que significa que comparten características con ambos. Por ejemplo, la "chlamy" puede transformar la luz en energía como una planta, pero también puede nadar como un animal mediante propulsión propia a través del agua con flagelos. La "chlamy" nos ofrece penetrar en los diversos aspectos de la evolución. Debido a que las algas de los flagelos se asemejan a los cilios, los científicos también utilizan la "chlamy· para modelar y entender el papel de los cilios en las enfermedades de riñón y corazón.

Uno de los subproductos del proceso de fotosíntesis de la chlamydomonas es el hidrógeno, un elemento muy interesante en los estudios para dar energía a los vehículos a motor. En este momento, el combustible de hidrógeno se obtiene a partir de gas natural, un recurso no renovable. Los científicos esperan que con el tiempo, sin embargo, la "chlamy" proporcionará una manera, más segura, más ecológica y más barata de producir grandes cantidades de hidrógeno.


Caenorhabditis elegans


C. elegans


Es un gusano microscópico que gracias a su cuerpo transparente, los biólogos pueden ver lo que está pasando en su interior. A pesar de tener menos de 1 milímetro de longitud, este gusano multicelular cuenta con todos los sistemas fisiológicos de animales mucho más grandes. Mejor aún, el 35 por ciento de sus genes están relacionados con los nuestros. Otra gran ventaja: los C.elegans son fáciles de cuidar, necesitando solamente una placa de Petri y E. coli para comer.

Los científicos han utilizado C.elegans para estudiar lo que sucede a las células y organismos a medida que envejecen. Hay dos teorías dominantes del envejecimiento: Una teoría postula que el envejecimiento es un proceso acumulativo de desgaste de las células, mientras que el otro mantiene que los genes controlan el envejecimiento. Un estudio reciente con C.elegans de la Universidad de Stanford presentó pruebas que confirman la teoría de los genes. El estudio encontró que a medida que los gusanos tenían mas edad, los interruptores moleculares y a su vez los genes se desequilibran. Esto puede ser un gran adelanto, porque es mucho más fácil de controlar estos factores de transcripción que evitar que todas las cosas que pueden dañar las células (lesiones, enfermedades...) Los científicos se muestran optimistas acerca de encontrar una manera de mantenernos jóvenes para siempre.

Vía: Mental_floss


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