lunes, 2 de abril de 2012

Leyendas urbanas: La respiración y las ortigas


Si tocamos una ortiga aguantando la respiración no nos picará. Este es un mito cuya poca fiabilidad es particularmente fácil de comprobar. Basta con buscar una ortiga, aguantar la respiración y cogerla. Enseguida se descubre que esto de aguantar la respiración
no funciona.

Fuente


Ahora bien, hay que tener en cuenta un par de detalles. El primero que efectivamente sea una ortiga lo que se toque. Que hay quien demuestra que no respirar evita la picadura, pero lo hace cogiendo plantas que, aunque parecidas, no son ortigas. En realidad hay que distinguir incluso qué tipo de ortiga cogemos, ya que las hay de dos tipos: la Urtica dioica que si la tocamos pica, pero menos que la Urtica urens, de menor tamaño, pero de picadura más intensa. Y otro detalle es verificar que las ortigas efectivamente pican aunque se respire normalmente. Hay personas que casi ni las notan cuando las tocan.

En realidad no tendría mucho sentido que aguantar la respiración evitara la picadura de las ortigas. Estas plantas tienen la superficie cubierta de pelos con sustancias urticantes. Principalmente ácido fórmico, estos pelos son relativamente rígidos y frágiles, de manera que cuando se toca la planta fácilmente se clavan en la piel, inyectando el líquido que contienen y que es el que dará lugar a la irritación e incluso a la formación de ampollas.

Ya sabéis, no toquéis las ortigas y seguro que así no os pican.

Vía: 100 mitos de la ciencia. Daniel Closa Autet

3 comentarios:

  1. Siempre me ha sorprendido que las vacas se las coman. Cierto que tienen pelo, pero en la lengua no.

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  2. Es el mejor remedio para el mal de gatillazo. Cuando tengáis gatillazo frotar el prepucio con ortiga y comprobaréis entonces en menos que canta la gallina como se le pone a uno el tema tan rígido que luego no habrá quien lo pare de alegría.

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  3. No es ninguna mentira eso de aguantar la respiración.

    El otro día estaba de barbacoa en Galicia con unos amigos y al ir a coger la Coca Cola, que tenía en el suelo, me piqué con una ortiga. Al soltar el "joder!", una amiga, que es de allí, me dijo eso de que si aguantaba la respiración no picaba.

    Lo primero que hice fue pensar "ya, claro". Entonces me dijo que a ella se lo explicó de pequeñita y que le había funcionado siempre.

    Así que me decidí a probar.

    Aguanté la respiración y toqué, acaricié y apretujé un montoncito de ortigas que había donde me piqué al coger el refresco. Y no sentía ningún picor. Era como estar tocando una planta normal.

    Así que, desde mi experiencia, os aseguro que es verdad. Y fui el primer escéptico.

    Eso sí, no tengo ni idea de por qué funciona. Buscando eso he llegado a esta página y he creído oportuno compartir mi experiencia.

    Un abrazo!

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