miércoles, 20 de noviembre de 2013

Giles Brindley el científico que experimentaba con su pene


Antes de la introducción de la Viagra en 1998, los hombres que sufrían disfunción eréctil tenían pocas opciones más allá de la fuerza de voluntad y la brujería. Hace 30 años, el científico Giles Brindley se dispuso a ayudarles, con su polla.

Brindley   FUENTE

Sir Brindley: Sí, fue nombrado caballero por sus contribuciones a la bioingeniería, en la reunión de 1983 de la Asociación Americana de Urología en Las Vegas, comenzó su conferencia, mostrando a su audiencia fotografías de su propia erección. Explicó que se había inyectado un relajante muscular directamente en la base de su pene, un revolucionario tratamiento para la impotencia.

Brindley tenía entonces cerca de sesenta años y comentó que se había inyectado en el hotel antes de ir a la conferencia. Se deshizo de sus pantalones para revelar su erección. Con los pantalones por las rodillas, Brindley se dirigía torpemente hacia la primera fila llena de urólogos horrorizados. El futuro de la terapia sexual masculina estaba entre sus piernas, sacudiendo de un lado a otro a cada paso que daba.

En un artículo publicado en 1986, Brindley informó de los resultados de la inyección con más de una docena de diferentes medicamentos en el pene, una de las cuales dio lugar a una erección de 44 horas. Sus avances se han acreditado directamente como la inspiración de Pfizer, la compañía farmacéutica que produce el Viagra.

Vía: The Date Report


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