domingo, 24 de marzo de 2019

Curiosidades del primer maratón de la historia


El primer maratón se celebró en 1896, en la primera Olimpiada de la época moderna celebrada en Atenas. Previamente en 1894, Michel Bréal, profesor de filología del Instituto francés y helenista de prestigio envió a su amigo el barón Pierre de Coubertin, una carta en la que le sugiere incluir en los primeros Juegos Olímpicos una carrera de larga distancia en recuerdo del héroe Filípides.

Cartel de las Olimpiadas de Atenas de 1896  FUENTE

“Dado que usted va a Atenas, vea por tanto si se puede organizar una carrera de Maratón a Pnyx [en Atenas]. Esto tendrá un sabor antiguo. Si supiéramos el tiempo que invirtió el guerrero griego, podríamos establecer el récord. Yo, por mi parte, reclamaría el honor de ofrecer la Copa de Maratón”.

En un programa de los Juegos de 1895, Coubertin incluye una carrera entre Maratón y Atenas con un trofeo patrocinado por Michel Bréal. La distancia se recortó poco antes de disputarse a 40 kms. El general griego Diamantopoulos fue el encargado de organizar la carrera y entrenar a los atletas griegos que había seleccionado dentro del ejército heleno. Entre ellos estaba Spiridon Louis que sería el primer ganador de la historia. Esta carrera fue la única que corrió oficialmente en toda su vida.

Spiridon Louis   FUENTE

El 10 de abril de 1896, diecisiete de los treinta atletas inscritos, se presentaron en la línea de salida. Trece de ellos eran griegos. El resto, un australiano, un estadounidense, un francés y un húngaro llamado Gyula Kellner que acabaría tercero, tras ser descalificado uno de los atletas helenos por hacer parte del recorrido montado en un carro.

Gyula Kellner  FUENTE

No se permitió la inscripción del italiano Carlo Airoldi porque no se le consideraba un atleta amateur como exigía Coubertin. Airoldi había trabajado en el circo de Buffalo Bill y ganado en 1895 la Milán-Barcelona. Competición de mil kilómetros distribuidos en doce etapas y dotada con dos mil pesetas para el vencedor.

Carlo Airoldi  FUENTE

Los griegos confiaban en que alguno de sus representantes vencieran en la carrera de maratón y ofrecieron incentivos de todo tipo, desde pan y café para toda la vida, hasta la mano de la hija de un potentado empresario heleno. A las dos de la tarde del diez de abril de 1896 el general Papa Diamantopoulos disparó al cielo dando por iniciada la competición y espoleó a su caballo para vigilar el transcurso de la misma.

Spiridon Louis unos años más tarde recordó este día y su gran victoria en la prueba. "Hacía mucho frío porque había llovido el día anterior y el suelo estaba húmedo, mi padrino que me acompañaba en la carrera me dio un vaso de vino y un huevo rojo de Pascua. Más tarde el general Diamantopoulos me dio cognac que escupí. Cuando llegué a Atenas me recibieron con disparos al aire, fuegos artificiales. Como no sabía como llegar a la meta tuve que preguntarselo a uno de la multitud. Cuando llegué todo el mundo aclamaba mi nombre. "

FUENTE

Spiridon Louis marcó un tiempo en meta de 2:58'50''. Cinco días más tarde, tuvo lugar la ceremonia de entrega de premios. Spiridon Louis se presentó ataviado con el traje tradicional griego. Convertido en un héroe nacional, Spiridon volvió a su vida habitual en Marusi, donde murió en 1940.

Fuente: Documentos RNE  y Diagonal


miércoles, 20 de marzo de 2019

El estudio de la orina a través de la historia


La orina puede contar mucho sobre nuestra salud. Puede determinar si estamos bien hidratado o como funcionan nuestros riñones. Puede indicar si se padece ictericia o si se tiene un nivel alto de azúcar en la sangre. El análisis químico moderno de la orina puede revelar una amplia gama de aflicciones. Incluso hace siglos, antes de que tales pruebas de diagnóstico estuvieran disponibles, y antes de que existieran los microscopios y los análisis de sangre y radiografías, la orina era el único fluido corporal que podía analizarse de manera confiable. Era transparente, tenía diferentes colores y sedimentos. Tenía un olor único, e incluso se podía degustar.

Médico examinando orina de Bigot  FUENTE

Hace más de 3.500 años, los médicos del antiguo Egipto y la India pudieron diagnosticar la diabetes en sus pacientes por el exceso de azúcar que contenía la orina. De hecho, la diabetes fue una de las primeras enfermedades descritas. Un antiguo manuscrito egipcio que data del año 1500 A.C. describe la enfermedad como "un vaciado demasiado grande de la orina", mientras que los médicos de la India llamaron al mismo tiempo la enfermedad madhumeha , o "orina de miel". El sabor de la orina de una persona diabética era casi universalmente conocido. El término "diabetes" fue acuñado por primera vez por el médico griego Apolonio de Menfis, en el siglo III AC. Apolonio de Memphis la describía como la enfermedad en la que el agua pasaba por el cuerpo directamente, sin fijarse en el, llamándola Diabetes ( Del griego “Dia” a través y “Betes” pasar) por que toda el agua que tomaba el paciente la orinaba inmediatamente. El médico inglés Thomas Willis añadió a la diabetes el término mellitus o "dulce de miel" en 1674.

La urroscopia, o la práctica de examinar visualmente la orina de un paciente, fue fomentada por Hipócrates (460-377 aC), conocido como el "Padre de la medicina". Hipócrates creía que la orina era un producto de desecho a través del cual el cuerpo intenta deshacerse de las materias que producían las enfermedades. El color, la transparencia, y otras características de la orina ofrecían una ventana a lo que estaba sucediendo en el interior del organismo.

Hipócrates  FUENTE

En el siglo VII, el médico bizantino Theophilus escribió un libro muy popular sobre uroscopia que detalla cómo diagnosticar una variedad de enfermedades a través de la orina. Aproximadamente 300 años después, el influyente médico árabe Isaac Judaeus desarrolló un complicado diagrama de flujo que, según él, podría determinar todas las enfermedades conocidas, con más de 20 tonos de orina para elegir. El gráfico se convirtió en un gran éxito entre los médicos medievales.

Diagrama de flujo de Isaac Judeaus  FUENTE


Estos diagramas de flujo conocidos como ruedas de orina se convirtieron en una inclusión estándar en los textos médicos durante siglos, especialmente durante la Edad Media, cuando el interés en la uroscopia alcanzó su punto máximo. Para entonces, se reconoció ampliamente que ciertas enfermedades alteraban notablemente el color, el olor y el sabor de la orina. El análisis visual de la orina se convirtió en una práctica médica tan estándar que la imagen arquetípica de un médico sosteniendo un frasco de vidrio de fondo redondo lleno de orina, conocida como la matula, se convirtió en el símbolo de la profesión médica.

Médico con una matula en la Edad Mediae   FUENTE

La orina también se utilizó para determinar el embarazo. Un texto que data de 1552 explica que la orina de una mujer embarazada tiene un "color limón claro y pálido tendiendo a un color blanquecino, con una nube en la superficie". Algunos médicos agregaron vino a la orina con fines del diagnóstico del embarazo. Cuando el alcohol en el vino reaccionaba visiblemente con la proteína en la orina, la prueba se consideraba positiva. Dado que la excreción de proteínas en la orina aumenta sustancialmente durante el embarazo, la prueba funcionaba.

La evaluación sensorial de la orina finalizó a fines del siglo XVIII y principios del XIX, y fue reemplazada por un análisis químico. El análisis de orina sigue siendo una herramienta de diagnóstico importante, aunque los patólogos modernos simplemente miran en el microscopio o mezclan varios productos químicos con la orina y observan los resultados. Hacer girar un matraz de orina y tomar un sorbo para diagnosticar una enfermedad es un "arte" perdido.

Vía: AmusingPlanet


domingo, 10 de marzo de 2019

Cuando los alemanes emigraban a Andalucía


En el siglo XVIII, el campo estaba mal cultivado en España. Muchas fincas eran muy mejorables. En estas circunstancias se presentó en la corte de España un alemán llamado Gaspar de Thürriegel con un proyecto para reclutar familias en su país para poblar las colonias españolas en América. El ministro Campomanes solicitó un informe a su colaborador Pablo de Olavide y éste aconsejó que la idea se llevase adelante, pero no en América sino en la propia España.

Gaspar de Thürriegel   FUENTE

La comarca elegida fue Sierra Morena, al norte de la actual de provincia de Jaén. Entre Valdepeñas y Bailén mediaban casi 70 kms. totalmente deshabitados. También se designaron otros despoblados ( La Carlota y La Luisana).

En 1767, Carlos III autorizó el proyecto. Thürriegel se comprometió por contrato a traer a España seis mil colonos por los cuales el Gobierno español pagaría 326 reales por colono. El contrato tenía una serie de condiciones. Todos los colonos deberían ser católicos. La mitad al menos deberían ser agricultores o practicar algún oficio útil. Quedaba expresamente prohibidoque vinieran peluqueros, pajes y "gente de puro lujo". La mitad de los colonos tendrían que tener una edad comprendida entre los 16 y los 40 años. En cuanto a las mujeres que no podrían exceder del cincuenta por ciento del total, no serían mayores de 35 años.

A los colonos se le repartirían tierras, ganados y utensilios de labranza. Estarían exentos de tributos durante diez años. Tendrían los mismos derechos que los españoles, y serían atendidos espiritualmente mientras aprendían el español por curas traídos de sus países de origen. Los colonos fecibirían vivienda en las nuevas poblaciones, aldeas de entre 15 y 30 casas. A cada vecino se le entregaría unas 32 hectáreas y una parcela de monte. Cada familia recibiría un pico, una azadón, una hacha, un martillo, un arado, un cuchillo de monte, vajillas y mantas. También dos vacas, cinco ovejas, cinco cabras, cinco gallinas, una gallo y una cerda de parir. Y granos y legumbres para subsistencia y simiente durante el primer año. Cada tres o cuatro poblaciones tenían un diputado electo, que sería regidor, y alcalde párroco.

FUENTE

Thürriegel imprimió folletos en alemán para ofrecer el paraíso español a los futuros colonos. Los efectos de la propaganda no se hicieron esperar en toda Europa Central. Hubo un gran éxito de convocatoria. Esto alarmó a las autoridades locales y regionale que prohibieron la emigración bajo severas penas y encarcelaron a los agentes comerciales de Thürriegel. Pero esto no desalentó la emigración, se organizó una emigración ilegal. Muchos colonos llegaron a España con pintorescos pretextos, como el de peregrinar al Santuario de Montserrat.

En otoño de 1767 arribaron los primeros colonos suizos, alemanes y flamencos al puerto de Almería. Las autoridades rechazaron a muchos por tratarse de vagabundos. Los colonos aceptados llegaron a Sierra Morena y empezaron a trabajar. Muchos no tardaron en desanimarse. La tierra no era fértil, mucho calor en verano y rigurosos inviernos. Para empeorar las cosas, una epidemia de tifus hizo estragos.

Carlos III entregando las tierras a los colonos alemanes.  Cuadro de Jose Alonso de Rivero  FUENTE

La sensación de fracaso cundió tanto entre los colonos como entre Olavide y los que desde el Gobierno apadrinaban el proyecto. Empezaron a producirse deserciones y abandonos de tierras. Entonces Olavide admitió a otros colonos españoles, catalanes y valencianos se sumaron a las colonias. Olavide priorizó las colonias afincadas en mejores tierras, abandonando las colonias más deficitarias.

En 1775 ya había trece mil habitantes en las Nuevas Poblaciones. De las 1.354 familias que habitaban las colonias de Sierra Morena, 468 eran extranjeras. Se prescindió del clero alemán y gracias a la labor de la escuela y sobre todos los matrimonios mixtos, la asimilación cultural fue completa.

En 1835 las colonias germanas quedaron incorporadas por ley al Régimen Común, se consideraron a efectos oficiales como los demás pueblos de España.





Fuente: Enciclopedia Eslava


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