martes, 4 de enero de 2011

Alessandro Moreschi. El último castrati

El canto es fundamental en la liturgia cristiana, en un coro eclesiástico son fundamentales los chicos sopranos, como en la pubertad les cambiaba la voz, ¿Cómo podía la iglesia arreglarselas para no cambiar constantemente de coristas? Con la educación que esto entrañaba. La alternativa era utilizar mujeres sopranos, pero los Papas desde muy antiguo habían prohibido a la mujer cantar en la Iglesia.

Desde antiguo se sabía que a los niños castrados no les cambiaba la voz, además se podía regular el tipo de voz, según la edad a la que se hacía la castración. Ya en 1562 el padre Soto corista papal aparece en las actas vaticanas como "falsetista" pero en realidad era un castrado, esto quiere decir que al menos 27 años antes de la gula de Sixto V, que reorganizó a los cantores de San Pedro incluyendo 4 castratis, el Vaticano ya los empleaba. A partir de 1599 se hacía oficial la utilización de castrados por la Iglesia Católica.

En el siglo XVIII se calcula que se castraron a 4000 muchachos italianos con el propósito de servir a los coros pontificios. A los rechazados por los coros se les permitía ingresar en una orden y dar misa.

Leon XIII en 1902 prohibió definitivamente el empleo de castrados en las ceremonias religiosas. Algunas excepciones se hicieron, particularmente con Alessandro Moreschi, el último castrado que se retiró en 1913. Siendo el único que pudo dejar testimonio de su voz para la posteridad.



Moreschi nació en Roma en 1858, en 1883 ingresó en el coro de la Capilla Sixtina, donde desarrolló la mayor parte de su carrera artística, el llamado "Angelo di Roma" cantó también en Universidades, salones e incluso en el Panteón de Roma, en los funerales de los reyes Humberto I y Victor Manuel II.

Tras la prohibición de los castrados en el coro papal, Moreschi pudo continuar como director del mismo y en algunas ocasiones como solista. En 1922 a los 64 años, murió olvidado por todos. Incluso por aquellos que emocionados con su prodigiosa voz gritaban " Viva el cuchillo" como se decía literalmente, en los tiempos de esplendor de estas rarezas vocales.

Fuente: Podcasts Misterios

1 comentario:

  1. Me da pensar retroceder en el pasado y juzgar estas situaciones, ver de lo que se ha hecho con la gente con la gente sin pensar en las consecuencias, todo se justifica con los fines. ¿No se decía " el fin no justifica los medios"?

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