Mostrando entradas con la etiqueta edad media. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta edad media. Mostrar todas las entradas

domingo, 15 de junio de 2025

El confort a la hora de dormir en la Edad Media

 

   La gente de nuestra época, acostumbrada a buscar la comodidad en todas sus formas, se desolarían al contemplar o tener que compartir la vida en una casa o un castillo medieval. En aquellos siglos un techo y unas paredes eran suficientes para sentirse cómodos. Muchas veces las casas se componían de un solo local que compartían hombres y bestias dándose mutuamente calor y, en casos más refinados, un hogar situado en el centro de la misma, sin chimenea, calentaba con sus llamas y sus humos las noches de invierno. No era ninguna incomodidad dormir varios en compañía apretados, pues se apreciaba más el calor que la intimidad. Jergones de paja que se extendían por el suelo o sobre bancos, cuando los había, constituían la cama. 


Casa campesina



   Los de clase más baja, que no poseían muebles de ninguna clase, dormían en el suelo aguantando la humedad y las ratas que frecuentemente se paseaban sobre los durmientes. La frase «hacer la cama» data de la época en que le daban a uno un saco y paja para hacérsela uno mismo. En su libro Caliente y Confortable, que es una historiade la cama, Lawrence Wright dice: «En aquella época ni las personas de alto rango tenían lo que ahora llamamos “cama”. Sin embargo, la ropa de ésta estaba ya más de acuerdo con las ideas modernas: el almohadón, la almohada, la sábana, la colcha y, acaso, sobre todo ello, pieles de cabra o de oso. El arte de la fabricación del cristal se había perdido y las ventanas no podían dar luz sin correr el riesgo de la lluvia o del viento. La defensa exigía, además, ventanas pequeñas. En la habitación oscura y sin fuego, la fuente de luz no podía ser más que una masa de sebo colocada alrededor de una caña y clavada en un palo.

   Las paredes de los castillos estaban enjalbegadas o pintadas de vivos colores; en la Baja Edad Media eran corrientes los tapices, las ventanas no eran más que un agujero por el que penetraban el viento y la lluvia, por lo que se tapaban con ropas o madera que se retiraban de día para que entrase la luz. Los tapices colgaban de una barra de madera a fin de poderlos quitar fácilmente cuando su propietario iba de viaje, pues a dondequiera que fuese se colgaban en la habitación que ocupaba para que se encontrase como en su casa.

   No existían despertadores, el lugareño se despertaba con el canto del gallo y los señores eran despertados por sus sirvientes; algunos al irse a dormir encendían una vela que, dividida en segmentos, les indicaba las horas que dedicaban al sueño. Era un sistema muy rudimentario y por supuesto nada exacto, pues las corrientes de aire y la mala calidad del sebo lo hacían imposible. 

   Se dormía desnudo . En 1279 un sacerdote incluye en una lista de los actos que una esposa no puede hacer sin el consentimiento del marido: el dormir con camisa. En un fabliau francés se llama excéntrica a una dama porque se va a la cama en camisa, pero el hecho se explica porque la tal dama deseaba ocultar un defecto. Era costumbre recibir a las visitas mientras se estaba en la cama, que era una especie de asiento de honor durante el día y que, más adelante, fue sustituido por el canapé, cuya primera mención data del año 1221. 

   En los monasterios había habitaciones para los huéspedes, que muchas veces eran más cómodas y limpias que las de las casas particulares. A su cuidado estaba el monje hospedero que tenía que suministrar «colchones, mantas y sábanas no solamente limpias sino sin roturas, colchas bien gruesas y largas y agradables al a vista; en invierno, velas y candeleros y una chimenea que no eche humo; material para escribir; tener toda la hospedería limpia de suciedad y telarañas, y alfombras de juncos en el suelo… Deberá tener un criado fiel que no se vaya a la cama hasta que los huéspedes se hayan retirado. Deberá levantarse temprano cuando se marchen los huéspedes para procurar que no olviden una espada o un cuchillo y que no se lleven, accidentalmente, los objetos propiedad del convento». 





   No todas las hosterías eran como las de los monasterios pues, como hoy en día, las había desde las más sencillas a las más lujosas, y ello especialmente en Francia donde un viajero dice que encontró «toda clase de comodidades; cámaras pintadas y camas blandas, bien altas, con paja blanca y ablandada con plumas; dentro, es la hostería para los asuntos amorosos y cuando llegue la hora de acostarse tendrás almohadas de violetas para reclinar la cabeza más muellemente; y por último, contarás con electuarios y agua de rosas para lavarte la boca y la cara…». Sería el equivalente a un hotel de cinco estrellas de hoy. 

   A los visitantes de los museos, cuando ven las camas allí expuestas, les llama la atención dos cosas: una es el pequeño tamaño de las camas y la otra los cortinajes que las rodean. Lo primero se debe a que los hombres y las mujeres de la Edad Media eran, con raras excepciones, mucho más bajos que los de hoy en día, y la segunda que las colgaduras no servían solo de adorno sino para conservar el calor del cuerpo del durmiente aislándole del frío de la habitación. Y digamos, para terminar, que generalmente al pie de la cama había una caja o arca en la que se guardaban los objetos valiosos de la casa. Como las camas eran muy altas a veces se las usaba como peldaño para subir a ellas.

miércoles, 19 de junio de 2024

Ci Sóng: Un CSI de la Edad Media

   Los lectores ávidos de novela policial estarán familiarizados con el examen de rastros de evidencia por parte de Hércules Poirot y Sherlock Holmes, los cuales conducen a la condena de muchos criminales. Menos conocido es Ci Sóng, cuyo libro: "Colección de casos de injusticia rectificada" proporcionó a los forenses una guía paso a paso para la autopsia y la investigación forense. 


Ci Sóng


  Ci Sóng (1186–1249) fue un médico, juez, científico médico forense , antropólogo y escritor chino de la dinastía Sóng del Sur . Es conocido por ser el primer entomólogo forense del mundo. Sóng nació en una familia burócrata en Jianyang (en la actual Nanping de la provincia de Fujian ). Fue juez presidente de los tribunales superiores de la dinastía Sóng durante varios mandatos. Sóng examinaba personalmente las escenas del crimen cada vez que se encontraba con un caso difícil de homicidio o agresión física. Sóng en su libro anteriormente mencionado, combinó casos históricos de ciencia forense con sus propias experiencias, siendo la evidencia más antigua conocida de entomología forense.
Siendo utilizado por generaciones de científicos forenses. 


Nomenclatura de los huesos humanos por Ci Sóng  


  En el libro por ejemplo se relata un asesinato ocurrido en 1235. Un aldeano fue asesinado con una arma blanca y Sóng determinó que sus heridas fueron infligidas con una hoz. Se utilizaban hoces para cortar arroz durante la época de cosecha, lo que le llevó a sospechar que el culpable era un campesino. Los aldeanos se reunieron en la plaza del pueblo donde se les obligó a entregar sus hoces. A pesar del aspecto limpio de una hoz, las moscas se sintieron atraídas por los rastros de sangre y pululaban sobre ella y no sobre las demás hoces, revelando al autor, que confesó su crimen. 

   En "Colección de casos de injusticia rectificada" se explica como examinar un cadáver antes y después del entierro, así como el proceso de determinar una causa probable de muerte. Sóng destacó la importancia de realizar exámenes corporales minuciosos para determinar las causas de la muerte e identificar las lesiones. Su experiencia le permitió resolver numerosos casos de homicidio. 

   Algunos ejemplos de las indicaciones de Sóng. "Cuando alguien ha bloqueado la boca y la nariz de una persona de modo que no pueda respirar y asfixiarlo, los ojos estarán abiertos y los globos oculares sobresaldrán. De la boca y la nariz fluirá un líquido sanguinolento transparente. Por toda la cara habrá sangre subcutánea de un color rojizo-negro, los intestinos sobresaldrán y el interior de la ropa estará empapada de orina..." 

   "Son muy grandes las similitudes entre los que saltan a los pozos y los que son arrojados a ellos. En todos estos casos quedarán marcas en la cabeza del golpe de la víctima contra los ladrillos o piedras. Habrá arena o barro en el cabello y debajo de las uñas, y el vientre estará hinchado. Si la víctima fue arrojada, entonces tendrá las manos y los ojos entreabiertos y podrá tener dinero u otros objetos de valor a su alrededor. Pero si se trata de un suicidio, tendrá los ojos cerrados y las manos apretadas. No habrá objetos de valor sobre el cuerpo. Generalmente, cuando alguien salta deliberadamente a un pozo, entra con los pies por delante. Si se descubre que un cuerpo cayó de cabeza, es probable que la víctima estuviera siendo perseguida o arrojada por otros."

viernes, 27 de marzo de 2009

Héroes de la Edad Media: Guzmán el Bueno

Guzmán el Bueno





    Don Alonso Pérez de Guzmán  nació en León el 24 de enero de 1256. Hijo ilegítimo de D. Pedro de Guzmán. Adelantado de los ejércitos cristianos en Andalucía. Su madre fue una doncella que murió en el parto. Pero su padre le dió la mejor educación posible.
    Con 22 años se incorpora al ejército de Alfonso X el Sabio y lucha en Jaén. Se traslada a Algeciras donde traba amistad con el rey de Fez Abu Yusuf y junto a él va a los territorios magrebíes y lucha a su lado pero con una condición no levantar nunca la espada contra las tropas cristianas.
    En áquel tiempo la principal amenaza para la Península eran los benimerines que luchaban contra los cristianos en el estrecho para controlar el tráfico naval. Había tres plazas principales: Algeciras, Tarifa, Gibraltar. Cosa que ambicionaba Abu Yusuf. 
    Mientras en la Peninsula, Alfonso X el Sabio tiene un enfrentamiento con Sancho IV y pide ayuda a Abu Yusuf, éste manda a Alonso Pérez de Guzmán. Sancho se adviene a razones y Alfonso X en agradecimiento a la labor de D. Alonso le regala una villa Alcalá de Sidonia más tarde Medina Sidonia y le busca una mujer para Alonso. Su nombre Maria Coronel. Se casan aunque ella sólo tenía 15 años.
    Alonso sigue luchando con su señor musulmán Abu Yusuf haciendo pingues beneficios. Pero Abu Yusuf fallece y su situación empieza a ser delicada en el norte de África y consiguen volver a la península donde Maria Coronel compra la villa del Puerto de Sta. María.
    Sancho IV reina tras la muerte de su padre y  necesita hombres vigorosos y llama a su lado a D. Alonso para luchar contra los benimerines. En 1292 las tropas de D. Alonso toman Tarifa. El rey Sancho le encomienda la plaza como Alcaide. Un año después la familia se reúne en Tarifa pero al año siguiente los benimerines sitian la ciudad. 


    La desgracia se ceba sobre D. Alonso. El infante Don Juan que está enfrentado con su hermano Sancho por cuestiones de linaje tiene junto a él al hijo de D. Alonso, Pedro Alfonso de Guzmán de sólo diez años. Los benemerines traman un plan chantajear a D. Alonso. Plan que acepta el infante Don Juan. 
    Una escolta musulmana llevan al niño a las murallas de Tarifa y dan un ultimatum a D. Alonso si no entrega la plaza matarán a su hijo. Pero D. Alonso lanza su puñal a los benimerines diciendo: "No engendré hijo que fuése contra mi tierra" Los benimerines degollan al instante al chico delante de su padre. Lo sucedido recorre las calles de Tarifa y los hombres de D. Alonso enardecidos van a las murallas a luchar hasta la muerte. Al poco los benimerines deciden levantar el sitio.
    Sancho IV entrega bienes y honores a D. Alonso y le promete la poseción de la villa de Sanlucar. Sancho IV muere pero su hijo Fernando IV cumple la promesa de su padre y entrega la ciudad a D. Alonso. Es el origen de la casa de Medina Sidonia. 
    La guerra sigue contra los musulmanes ahora de la mano de Fernando IV. Gibraltar cae en 1309 de la mano de D. Alonso. Ya sólo quedaba Algeciras. D. Alonso sitia Algeciras pero el rey preocupado por avances musulmanes en Almería lo manda a que vaya a inteceptarlos. Es Septiembre de 1309 Don Alonso cabalga por la sierra de Málaga pero cae en una emboscada y muere. Tenía 53 años y entraba en la leyenda. 


    Está enterrado en Santi Ponce en la Ermita de San Isidoro del Campo donde reposa junto a su mujer.


    

Archivo del blog

Etiquetas