sábado, 30 de mayo de 2020

Los poetas británicos que murieron en la "campaña de la aceituna"


En Andalucía, desde el principio de la Guerra Cicil española, se ha establecido el frente en Villa del Río y Montoro, cerca de la divisoria provincial entre Córdoba, que es nacional, y Jaén que es republicana. Una ofensiva de los nacionales logra conquistar los pueblos de Montoro, El Carpio, Adamuz, Pedro Abad, Villa del Río, Lopera y Porcuna. Es la "campaña de la aceituna" porque coincide con la época de recogida del fruto verde (octubre-enero).

Los republicanos envían la XIV Brigada Internacional, integrada por voluntarios franceses, austríacos, británicos y algunos de países del Este. Entre los brigadistas predominan los intelectuales. Son soldados bisoños y los mandos tan incompetentes que ni siquiera saben interpretar un mapa.

La primera misión encomendada a esta Brigada es recuperar el pueblo de Lopera, que los nacionales han conquistado en la Nochebuena de 1936. En el asalto a Lopera los internacionales caen por docenas, a veces por fuego amigo disparándose entre ellos.

Ralph Fox  FUENTE


Una compañía británica resulta aniquilada a las afueras del pueblo. Entre los brigadistas muertos figuran dos intelectuales británicos, comunistas, procedentes de las universidades de Oxford y Cambridge, el poeta Ralph Fox, de 36 años y su amigo el poeta John Cornford de 21, biznieto de Charles Darwin. Sus cuerpos nunca fueron encontrados y terminaron seguramente en una fosa común.

John Cornford   FUENTE

En el jardín del Pilar Viejo de Lopera hay un sencillo monolito de cemento armado en memoria de Ralph Fox y John Cornford con una placa que dice: "Jardín de los Poetas Ingleses". ¿Qué impulsó a estos hombres a venir a morir a España?. El apasionamiento juvenil, una Gran Bretaña en plena depresión, una alta tasa de desempleo y un considerable brote de organizaciones fascistas.

Monolito de Jardín Pilar Viejo de Lopera  FUENTE

Es inevitable la similitud con lord Byron, que murió luchando por la independencia de Grecia. Un coetáneo de Fox y de Cornford, Harry Pollit, lo había advertido: "La mejor manera de ayudar a la causa comunista es ir y dejar que te maten: necesitamos un Byron en el movimiento".


Fuente: Una historia de la Guerra Civil que no va a gustar a nadie

martes, 12 de mayo de 2020

Vespasiano y su impuesto a la orina


A lo largo de los siglos, los gobiernos han cobrado impuestos por todo.

Los antiguos romanos valoraban la orina por su contenido de amoníaco. Encontraron que era el enemigo natural de la suciedad y la grasa. La orina era valiosa para lavar la ropa e incluso para blanquear los dientes. Y como todos los productos valiosos, había un esquema para gravarlo.

El emperador Vespasiano (69-79 d. C.) gravó el comercio de la orina que se recolectaba en los baños públicos. Pero incluso algunos romanos ricos lo consideraban odioso.

Busto de Vespasiano  FUENTE

Cuando Tito, el hijo de Vespasiano, se quejó ante su padre de la naturaleza desagradable del impuesto, su padre le mostró una moneda de oro y le preguntó si se sentía ofendido por su olor. Tito le dijo que no y en ese momento Vespasiano le respondió “Sin embargo, se trata de la orina“.

En la actualidad, la frase "Pecunia non olet" se utiliza para señalar con cinismo que el dinero vale lo que vale, independientemente de la nobleza o vileza de su origen. En alemán se sigue empleando esta frase clásica, traducida como "Geld stinkt nicht".

Vïa: National Geographic


jueves, 30 de abril de 2020

Cuando se inyectaba la malaria en el cerebro


En 1918, un médico austriaco, Julius Wagner-Jauregg , descubrió que un brote de malaria podría producir una mejora en pacientes con infección por sífilis cerebral avanzada. La neurosífilis era incurable en ese momento, y provocaba demencia, psicosis y muerte.

Wagner-Jauregg ganó el Premio Nobel por este tratamiento peligroso, pero efectivo. (No era tan peligroso como parece, porque la malaria, a diferencia de la sífilis, era tratable). La razón por la que la terapia funcionaba es que la malaria produce fiebre alta, creando temperaturas demasiado elevadas para que las bacterias sifilíticas sobrevivan.

Wagmer Jauregg  FUENTE


Pero Wagner-Jauregg no inyectaba malaria en el cerebro de sus pacientes. La invención se debió a un psiquiatra francés, Maurice Ducosté. Ducosté publicó por primera los detalles de su técnica en 1932, pero para entonces ya había llevado a cabo cientos de operaciones. No todos los pacientes de Ducosté tenían sífilis, él experimentaba con cualquier persona con enfermedad mental severa.

Antes de aplicar este método en los pacientes con casos de sífilis en etapa tardía, lo había usado muchas veces en esquizofrénicos, encefalíticos, maníacos. Había administrado varios cientos de inyecciones de varios sueros en los lóbulos frontales de sus pacientes. Algunos habían recibido hasta una docena de inyecciones.

Además de sangre palúdica, Ducosté intentó inyectar otros "sueros". Entre otros, utilizó: antitoxina diftérica; una mezcla de " sangre y toxina tetánica"; e incluso el suero anticobra, que es un tratamiento para las mordeduras de serpientes. Ducosté afirmó que su procedimiento fue altamente efectivo en casos de sífilis. Admitió, sin embargo, que no era tan efectivo en la esquizofrenia y otros trastornos no sifilíticos.

Ducosté pudo haber inspirado el desarrollo de la lobotomía prefrontal , una operación que se adoptó en todo el mundo. En 1932, Ducosté apareció en una conferencia médica en París, donde dio una charla inmediatamente después de una del psiquiatra portugués Egas Moniz .

FUENTE   Moniz


Unos años más tarde, Moniz se hizo famoso como el padre de la lobotomía: había inventado un procedimiento que consistía en inyectar alcohol puro en los lóbulos prefrontales para causar lesiones "terapéuticas". Moniz nunca citó a Ducosté como predecesor.

Solo podemos estar agradecidos de que hoy vivimos en una era en la que nadie consideraría inyectarse sustancias tan peligrosas en ninguna parte del cuerpo humano.


Vía: Discover Magazine

domingo, 29 de marzo de 2020

La curiosa historia de los dos religiosos que creeron uno de los fondos de pensiones más grandes del mundo


En 1744, dos pastores pressbiterianos de Escocia, Alexander Webster y Robert Wallace, decidieron establacer un fondo de seguro de vida que proporcionara pensiones a las viudas y huérfanos de pastores muertos. Propusieron que cada uno de sus pastores de la Iglesia aportara una pequeña parte de sus salario al fondo, que invertiría el dinero. Si un pastor moría, su viuda recibiría los dividendos de los intereses del fondo.

Alexander Webster predicando  FUENTE

Para determinar cuánto tenían que pagar los pastores para que el fondo pudiera cumplir con sus obligaciones, Webster y Wallace tenían que poder predecir cuántos pastores morirían cada año, cuántas viudas y huérfanos dejarían y cuántos años sobrevirían las viudas a sus maridos. Contactaron con un profesor de matemáticas de la Universidad de Edimburgo, Colin Maclaurin. Los tres recopilaron datos sobre la edad a la que moría la gente y los usaron para calcular cuántos pastores fallecerían en cualquier año concreto.

Colin Maclaurin  FUENTE

Su obra se basaba en varios descubrimientos recientes. Uno de ellos era la ley de los grandes números, de Jakob Bernoulli. Bernoulli había codificado el principio de que, aunque podía ser difícil predecir con certeza un único acontecimiento, como la muerte de una persona concreta, era posible predecir con gran precisión el resultado promedio de muchos acontecimientos similares. Aunque Colin Maclaurin no podía usar las matemáticas para predecir si Webster y Wallace morirían al año siguiente si que podía decirles a Webster y Wallace cuántos pastores presbiterianos en Escocia morirían al año siguiente.

Bernoulli  FUENTE

Las tablas de actuarios publicadas 50 años antes por Edmund Halley resultaron ser particularmente útiles. Estas tablas hicieron posible ver que por ejemplo, una persona de 20 años de edad tiene una probabilidad entre 100 (1:100) de morir en un determinado año, pero una persona de 50 años tiene una probabilidad de 1:39.

Edmond Halley  FUENTE

Después de procesar estos números, Webster y Wallace concluyeron que, por término medio, habría 930 pastores presbiterianos vivos en cualquier momento, y que un promedio de 27 morirían cada año, y que a 18 de ellos les sobreviviría su viuda. Cinco de los que no dejarían viudas dejarían huérfanos, y dos de los que tendrían viudas que les sobrevirían dejarían asimismo hijos vivos de matrimonios previos menores de 16 años.

Calcularon además cuánto tiempo era probable que transcurriera hasta que las viudas murieran o se volvieran a casar (pago de pensiones cesaría). Con estas cifras Webster y Wallace determinaron cuánto dinero tenían que pagar los pastores para proveer a sus personas queridas. Con 2 libras, 12 chelines y 2 peniques al año, un pastor podía garantizar que su viuda recibiera al menos 10 libras al año. Los pastores podían pagar más con un máximo de 6 libras, 11 chelines y 3 peniques para garantizar a su viuda 25 libras al año.

Según sus cálculos, el Fondo para la Provisión para las Viudas e Hijos de los Pastores de la Iglesia de Escocia tendría, para el año 1765, un capital total de 58348 libras. Cuando llegó aquel año, el capital del fondo se elevaba a 58347 libras. Una libra de diferencia.

Hoy en día, el fondo de Webster y Wallace, conocido simplemente como "Scottish Widows" (Viudas escocesas, es una de las mayores compañías de pensiones y seguros del mundo. Con activos por un valor de cien mil millones de libras.

Vía: Sapiens



jueves, 26 de marzo de 2020

Diez canciones para un confinamiento


Ya vamos a llegar a la segunda semana de confinamiento aquí en España tras esta pandemia de coronavirus que está agitando al mundo. La música quizás sea una de las pocas cosas que nos saca de este hastío de pobredumbre, muerte y desfachatez política.


FUENTE


Aquí os dejo unas cuantas canciones para que esto se nos haga un poco más liviano.
























































sábado, 21 de marzo de 2020

El laúdano, la medicina maravillosa del siglo XVIII y XIX


El láudano es una tintura de opio que fue considerado un medicamento maravilloso en el siglo XVIII Y XIX De color marrón rojizo y extremadamente amargo, contenía casi todos los alcaloides de opio, incluida la morfina y la codeína. Se utilizó principalmente como analgésico y antitusivo.

Laúdano  FUENTE

El laúdano fue descubierto en el siglo XVI por Paracelso, un alquimista suizo-alemán, que comenzó a experimentar con el opio y lo recomendaba para el dolor. Un experimento que hizo con opio resultó en lo que él llamó "archanum" o "laudanum". Sin embargo, este láudano no era como el láudano que se descubriría en la década de 1660 cuando el médico inglés Thomas Sydenham compuso una tintura de opio patentada que también llamó láudano.

En el siglo XVIII, las propiedades medicinales tanto del opio como del láudano de Sydenham eran bien conocidas, y el término "láudano" se refería a cualquier combinación de opio y alcohol. El láudano también se recomendaba para prácticamente todas las dolencias: insomnio, tos, dolor de estómago, melancolía, espasmos...

Thomas Sydenham  FUENTE

El láudano fue consumido regularmente durante el siglo XVIII y XIX. Thomas de Quincey, comenzó a usar opio ocasionalmente. En 1818, se convirtió en editor de The Westmorland Gazette y en 1821, fue persuadido para escribir y publicar un relato de sus experiencias con el opio. Sus artículos autobiográficos aparecieron en la London Magazine, que finalmente se reunieron y publicaron en forma de libro bajo el título, "Confessions of an English Opium-Eater".

Hubo también numerosas historias sobre los efectos negativos que las mujeres experimentaban con el uso del laúdano. Un artículo anónimo publicado por una mujer adicta al láudano escribió en el Journal of Mental Sciences en enero de 1889. Se tituló "Confesiones de una joven dama bebedora de láudano" y en él su autora decía: "Me llevó a un estado de indiferencia tal que ya no me interesaba lo más mínimo, y no hacía nada en todo el día, solo me recostaba en el sofá leyendo novelas, me dormía de vez en cuando y tomaba té."

Aunque puede parecer que no había razón para usar el láudano, las mujeres victorianas se sintieron atraídas por él porque a menudo les ayudaba a resolver sus problemas de sueño.

Una razón por la que el láudano era popular era porque era más barato que una botella de ginebra o vino porque no estaba sujeto a impuestos como el alcohol. Además de ser barato y fácilmente disponible, los vendedores promocionaban sus habilidades para aliviar el dolor. Por lo tanto, se prescribió ampliamente para todo tipo de dolencias, desde resfriados hasta fiebre amarilla y desde calambres menstruales hasta enfermedades cardíacas.

Los que tomaron láudano descubrieron rápidamente que tenía cualidades adictivas. Aún así, parecía que todos los médicos victorianos lo recetaban a todos los pacientes. De hecho, las recetas se expedían para adolescentes, niños y bebés.

FUENTE
Un farmacéutico de la época sostenía que podía reconocer fácilmente a cualquier niño o bebé que había tomado laúdano:“Nunca están despiertos completamente. Todo su cuerpo parece estar aletargado".

Al final de la era victoriana, un informe tras otro señalaba que quienes tomaban láudano se volvían adictos. También hubo informes de personas que morían por su consumo. Estaba claro que lo que alguna vez se pensó que era una medicina maravillosa, no lo era. Los problemas sociales asociados con el uso del láudano, así como las muertes accidentales y los suicidios, comenzaron a alentar a los críticos a fines del siglo XIX contra el uso del láudano. Además, las cualidades adictivas del opio y el láudano se hicieron ampliamente conocidas. Estas preocupaciones desembocaron en un aumento de las regulaciones relacionadas con los narcóticos, incluido el láudano.


Vía:Geriwalton


miércoles, 4 de marzo de 2020

Steve Schillinger: Auge y caída del pionero del juego online


Originario de Chicago, Schillinger llegó a San Francisco en 1979. Estaba dotado de una forma sobrenatural para percibir probabilidades. Golf, backgammon, ajedrez: podía establecer probabilidades sobre cualquier cosa y hacer una apuesta inteligente. El día que murió la princesa Diana, Schillinger apostó a que Elton John escribiría una canción sobre ella. Y por supuesto Steve la ganó.

Steve Schillinger  FUENTE

A mediados de los años 90, Schillinger y dos amigos, Jay Cohen y Haden Ware, decidieron crear una casa de apuestas online. A diferencia de otras, no solo serían apuestas convencionales. Como las probabilidades fluctuaban se ofrecerían "futuros deportivos". Podrías apostar a futuro, ¿Quién ganaría la división AFC Central o quién jugaría las finales de la NBA?... Esas apuestas serían a modo de acciones cuyo valor aumentaría o disminuiría en tiempo real. Este innovador mercado de futuros dio su nombre a la nueva empresa: World Sports Exchange. Recaudaron 600 mil dólares y registraron el sitio como: www.wsex.com.

Jay Cohen  FUENTE

Era hora de hacer algunas apuestas, pero ¿dónde? A menos que fuera un casino de Nevada, era ilegal ser un corredor de apuestas en Estados Unidos. Entonces se establecieron en Antigua y Barbuda. Con cables de fibra óptica submarinos que lo conectaban a los EE. UU., Antigua estaba en una posición ideal para capitalizar este floreciente negocio. Para 1999, la industria del juego en línea sería el segundo empleador más grande de la isla, y el país de 65 mil habitantes, representaría más de la mitad del mercado de juego online del mundo.

Sobre una tienda de cámaras en un centro comercial de Saint John's, Schillinger, Cohen y Ware abrieron una oficina y lanzaron WSEX en noviembre de 1996. Al principio, tenían unos veinte clientes. Luego vinieron los torneos de golf. Con docenas de jugadores compitiendo durante varios días, el golf fue perfecto para exhibir el mercado de futuros de WSEX. La noticia de la puesta en marcha se difundió de boca en boca y el negocio comenzó a florecer . En 1997, la lista de clientes creció a quinientos. En 1998, floreció a dos mil, y fueron seis mil al año siguiente. Para el año 2000, cuando había apuestas sobre el resultado de Bush contra Gore , o quién sería expulsado de Big Brother , los ingresos anuales de WSEX superaron los 300 millones de dólares.

Ware  FUENTE


Cuando WSEX floreció, Schillinger y sus colegas se enfrentaron a enemigos poderosos. El senador de Arizona Jon Kyl luchaba contra el juego en línea. Kyl decía que sitios como WSEX eran "donde el pequeño Johnny puede apostar toda la tarjeta de crédito de su madre antes de que llegue a casa del trabajo". Presentó la Ley de prohibición de juegos de azar de 1997, en virtud de la cual un corredor de apuestas en línea se enfrentaría a una pena de prisión de cuatro años. WSEX trató de burlarse de la ley. Incluso establecieron probabilidades sobre si se aprobaría el proyecto de ley Kyl. No lo hizo, pero en marzo de 1998, Schillinger, Cohen y Ware, sin embargo, fueron acusados ​​en un tribunal federal de violar la Ley Wire.

Introducida en 1961, la Interstate Wire Act tenía la intención de cortar la línea de vida de los corredores de apuestas, por lo que es ilegal usar cables telefónicos para reservar apuestas. WSEX argumentó que no se les podía aplicar. Los clientes de WSEX enviaban dinero, pero el dinero permanecía depositado hasta que hacían una apuesta, y esas apuestas no se hacían a través de líneas telefónicas; sino en el servidor de Internet alojado en Antigua, donde todo era legal.

Jon Kyl  FUENTE

Jay Cohen regresó a los Estados Unidos para luchar contra los cargos. Cohen instó a sus colegas a mantener conectado a WSEX, y estimó que volvería en seis meses. Serían ocho años. El 24 de julio de 2000, Cohen fue declarado culpable. Estuvo dieciocho meses en la prisión federal de Nellis, al norte de Las Vegas, y fue sentenciado a una larga libertad condicional que lo mantuvo alejado de Antigua.

WSEX continuó sus operaciones, pero para Schillinger y Ware, la escritura estaba en la pared: regresar a casa significaría enjuiciamiento y encarcelamiento. Eran exiliados.

Schillinger había traído a su esposa e hijos con él cuando se mudó a Antigua. Había pensado que sería una aventura temporal antes de que WSEX se volviera legal y regresaran a casa. Pero para el año 2000, la familia había regresado a California. Su esposa solicitó el divorcio. Schillinger llamó para desearle feliz cumpleaños a su madre y le informaron que había muerto cinco días antes. Sus familiares no se lo habían dicho para que no fuese arrestado al regresar a casa para el funeral.

Mientras cumplía su condena, Jay Cohen recibió gran cantidad de correspondencia. La gente había visto a los fundadores de WSEX en un programa de televisión y les impresionó cómo se habían enfrentado a figuras como el senador Kyl. Una de esas cartas contenía una idea. ¿Qué pasa si Antigua demanda al gobierno de los Estados Unidos por violar las reglas comerciales?

En 2003, el abogado de WSEX presentó una queja ante la OMC en nombre del gobierno de Antigua. La OMC ordenó a los Estados Unidos pagar daños y perjuicios. Pero encima de la tienda de cámaras en Saint. John, las cosas empezaban a desmoronarse. Gran parte de los ingresos de la compañía se destinaban a abogados para los casos de Cohen y la OMC. Mientras tanto, otras compañías más potentes había entrado en el negocio.

El 13 de octubre de 2006, el presidente George W. Bush firmó la Ley de cumplimiento ilegal de los juegos de azar por Internet. La ley prohíbe que los bancos, las compañías de tarjetas de crédito y los servicios de eWallet transfieran fondos entre los residentes de EE. UU. Y las empresas de juegos de azar en el extranjero. Fue encabezada por el senador Kyl.

Ahora WSEX tenía su dinero confiscado por los bancos, y las compañías de tarjetas de crédito no procesaban los pagos. Pronto, comenzaron a circular quejas de que WSEX no estaba pagando a sus clientes a tiempo. En 2010, la casa de apuestas deportivas revocó su licencia de juego de Antigua. En 2013, el sitio se fue a negro.

Alrededor de las cinco en punto el 20 de abril de 2013, vecinos del complejo de apartamentos Darkwood Beach fueron a invitar a Steve Schillinger a una reunión. Encontraron su puerta entreabierta. En el interior, descubrieron el cuerpo de Schillinger, un revólver del 38 y una nota de suicidio. Tenía sesenta años.

Después del suicidio de Schillinger, Ware pasó unos años más como fugitivo y luego regresó a su casa en 2016. El FBI lo esposó en la terminal del aeropuerto. Se declaró culpable de un delito grave y fue sentenciado.

Cuando los problemas legales de Ware terminaron, la Corte Suprema tenía un caso que permitiría a los estados legalizar las apuestas deportivas. En 2018, la decisión se tomó: los estados eran libres de legalizar el juego online.

Vía: Theparisreview

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